"By the way... I love you".

"By the way... I love you".

"¿Por qué mi estúpido orgullo no me permitía darme cuenta? Yo la amaba como nunca antes había querio a alguien. A nadie…" - Joseph.

ISDKJANKLASLA

LEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEI EL EPILOGO & ME INSPIRE. CREAARE UN EPILOGO ALTERNATIVO SII? :3 JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJJAA (6) & ESE VA INSPIRADO A LAS LEECTOOORAS QE NO QUERIAN QE TERMINE CON JOSEPH. NO DIRE SI SE QUEDA CON MATT, CON JUSTIN O CON NICK... PEEERO NO ES CN JOE°!

dontforgetyourguitar.mb.com

 


She's not me {Ella no soy yo}

She's not me {Ella no soy yo}

She's not me {Ella no soy yo}

She's not me {Ella no soy yo}

She's not me {Ella no soy yo}

She's not me {Ella no soy yo}

She's not me {Ella no soy yo}

She's not me {Ella no soy yo}

 

 

 

  • ¿Quiéren leer una buena novela? ¿Nueva? ¿De un nuevo trama? ¿Dónde los Jonas no sean famosos? ¿O almenos, aún no? ¿De amooor? ¿Con traicion? ¿Qué de un giro inesperado?

Bueno, prometo aunque sea la mitad de eso! jajajajajjaajja y ¿Saben qué? tendran la mala suerte de que yo la escribo :( Lo siento. jajajajajaja

ya saben:

 


www.dontforgetyourguitar.metroblog.com

www.dontforgetyourguitar.metroblog.com

www.dontforgetyourguitar.metroblog.com

 


& no olviden su guitarra =)

Espero que esten ahi! dejo mi msn para dudas & amiiistaad (L

 

diana.rpereyra@hotmail.com

Epílogo.

By the way I love you.

Epílogo.

/Joe Jonas.

 

 

 

 

 

Ya eran tres largos años desde la última vez que aprecie su deslumbrante sonrisa, quizá un poco más.

Estábamos en la primavera, justo después del verano en el que alcancé la edad de 23.

Mi vida era todo lo que cualquiera hubiera deseado, y eso solo lograba recordarme el momento en el que tuve la maldita suerte de que ella se cruzara en mi camino, momento en el creía ser feliz cuando en verdad no lo era. Tragué saliva y meneé la cabeza al darme cuenta de que en ese momento realmente tampoco estaba lleno.

Sí, era grandiosa y exorbitante la adrenalina que recorría mis venas cada vez que me enteraba de la fecha de un nuevo concierto, cada vez que escuchaba y observaba a alguna fan gritar, sonreír e incluso llorar de felicidad tan solo por verme, pero aún así me hacía falta ella.

Había perdido la cuenta de todas las veces en a que la tristeza y melancolía me habían derrotado en la guerra, provocándome un llano y callado llanto.

Los Jonas Brothers abatían al mundo, gracias a nuestro gran Dios, nuestra banda había llegado más que bien recibida y se había alzado consiguiendo últimamente la duplicación total de fans.

El dinero y los contratos llegaban como pan caliente.

Esa noche el concierto había comenzado con más entusiasmo que los que en aquella semana habíamos dado. Nicholas se enfocaba en dar todo lo de sí mientras que Kevin se divertía por entero dando piruetas y tocando la guitarra como todo un dios.

Yo de igual modo había comenzado bastante bien, sonriendo con toda la felicidad tatuada aunque sea en una mínima parte de todos los pedacitos corazón. Y es que aunque el dolor continuaba siendo grande y me seguía sintiendo vacio, comenzaba a recuperarme, sabía que era muy difícil dejar de sentir algo tan grande como lo que yo hacía por ella, pero me consolaba la idea de que como ella había tomado la decisión, al menos una de ambas partes era plenamente feliz y libre.

Pero entonces, a Nicholas se le ocurrió pedirle a varias fans que subieran con nosotros al grandioso escenario de Londres, Inglaterra para poder interactuar un poco con la banda.

Entre sonrisas eufóricas de ellas, y gran entusiasmo de mis hermanos les hicieron un par de preguntas acerca de que les causaba gracia de nosotros, si les parecíamos agradables, incluso yo me digné a comenzar mi sesión de ridículas payasadas puras.

-¿Crees que soy guapo? -Le pregunté a una de ellas, que si bien recuerdo llevaba el nombre de Catherine, mientras colocaba gestos ridículos abriendo la boca como si profiriera un grito, alzando las cejas mientras mi cuerpo posaba de una de las maneras más ridículas imaginables. Al darme cuenta de que ella tan solo sonreía, proseguí. - Era broma Cathy- Reí- Se que estoy muy feo.

Baje mi mirada entorno al suelo, y forcé mi expresión colocando mis cejas bajas, torciendo la boca tal cual un perrito sufriendo, y entrecerrando un poco mis ojos.

¡NOOOOOOOOOOOOO!, Se escuchaban los gritos de las fans, cosa que me reconfortó más de lo que creería.

¡Tú eres hermoso!, Gritaron otras.

Levanté la vista y le sonreí a los cuatro puntos cardenales.

-Y... ¿Me podrían decir sus edades? - Preguntó entre bromas siguientes Nick.

-Trece- Respondió una pequeña rubia, con las mejillas sonoramente sonrojadas.

-Dieciséis- Rió una pelirroja.

-Catorce- Afirmaron tres a la vez, todas con el parecido idéntico de la típica chica británica.

-Quince- Murmuró una morenita, de muy guapo perfil, para ser sinceros.

Les sonreí a todas, pensando que ya no quedaba ninguna, cuando otra habló captando por completo mi perdida atención.

-Diecinueve- Su cabello era marrón, chocolate, de piel blanquecina y de un perfil extremadamente parecido al de... ella.

Mi vaga sonrisa se borró de inmediato, mientras desesperado perdía mi vista alrededor de toda la multitud, que se acomodaba en gradas hacía el grado al que mirara, intentando conseguir el apoyo que necesitaba para no caer del barranco nuevamente. Pero inmediatamente comencé a caer en mi mundo, y una línea recta sustituyó mis facciones, acompañada repentinamente de ojos brillosos. Sí, parecía ser que perdería la guerra nuevamente.

-Lo... lo siento- Me disculpé antes de tirar el micrófono lejos, provocando un estruendo e innecesario sonido, y salir corriendo.

-Joe, vamos- Me animó Nick, que apareció de pie al lado de la escalera en la que me encontraba sentado.

-No puedo- Negué con la voz rasposa, sin vida.

-Se que te duele, pero sabes que todo estará bien, y ahora tienes que levantarte y seguir caminando. No puedes llorar para siempre. - Me dijo duramente, sin tener el cuidado de intentar entenderme.

Pero en cierta manera, lo entendía, había mantenido su entusiasmo los últimos 3 años, debí suponer que algún día este se acabaría. "Nada es para siempre"...

Pero lo que definitivamente no podía aceptar era lo de "Todo estará bien".

-No quiero más lecciones de falsa moral-Pedí levantando mi rostro para mirarlo a los ojos, mientras mi diestra retiraba las últimas lágrimas-tienes que aceptar que nadie es culpable por amar.

Abrió sus ojos como platos, algo anonadado, seguramente no se esperaba la respuesta que esperaba. Tragó saliva audiblemente mientras tomaba asiento a mi lado.

Entonces me puso la mano en el hombro, en señal de apoyo y me miró a los ojos.

-Somos hermanos- Me recordó- Siempre estaré ahí para ti como se que tu siempre lo estarás para mí, pero ahora tenemos que concluir este concierto, en agradecimiento a nuestras maravillosas fans.

-¿Puedo...-

Pareció entenderme al instante, no me dejó concluir, y asintiendo habló primero.

-Kevin y yo las distraeremos unos minutos, pero por favor, no te demores mucho. -

Le sonreí de costado mientras él hacía lo mismo y lo vi desaparecer por la puerta más cercana, en la cual entreabierta podías observar y admirar a nuestra maravillosa cantidad gigantesca de fans.

Moví la cabeza de lado a lado cuando el griterío se acabó de escuchar y pude ver que la puerta de metal ya se encontraba cerrada y entonces comprendí mi marcha hacía mi camerino; enjuagarme la cara y tomar un poco de té helado no me caerían mal.

Entre a mi camerino mientras me desabrochaba la corbata que llevaba, dejando la puerta abierta a mis espaldas, y justo un segundo después de que la puertezuela  del frigobar cerró, una voz se escuchó.

-Té helado Nestéa, durante un concierto, y además increíblemente sudado, desafiando al resfriado... no has cambiado en nada Joseph Jonas-. Giré sobre mis pies tembloroso esperando que todo sea una cruel broma que mi mente o subconsciente me jugaba, pero creí desfallecer al darme cuenta de que no era así.

Y ahí estaba ella, de pie a un metro y medio de mí.

Estaba igual o más encantadora que como en mi recuerdo y fotografías; sus cabellos lacios en tono chocolate estaban peinados y adornados con un broche de perlas, sus anatomía iba vestida con un vestido rojo escarlata con corrugados en los bordes y detalles en negro, apenas un par de dedos sobre su rodillas, junto con unos tacones altos y brillosos que envolvían sus pies con franjas de piel color negro.

Su sonrisa destellaba como el sol que siempre había representado para mi vida y yo, y sus ojos color miel tan parecidos a los de mi hermano, pero en versión femenina (y sin ofender a Nicholas, para mi gusto, mucho más bonitos) transmitían la misma serenidad y ternura de siempre, al igual que sus labios, que lucían tan deseados como siempre...

Mi cuerpo entero se tensó al segundo en que ella dio un paso pequeño hacía mí.

Sentí a mis músculos endurecerse, y como lentamente mis pensamientos comenzaban a danzar sin sintonía en mi mente. Mi corazón se aceleró sin motivo aparente mientras que mis piernas querían bailar, y al no dejarlas, solo se limitaban a temblar. Quería hablar, pero me costaba recordar cómo hacerlo, además que apenas y podía respirar. La reacción de siempre, multiplicada por cien.

-¿No vas a decir nada? - preguntó bajando la mirada y colocando la más hermosa expresión que mis ojos jamás hubieran visto y que mi mente jamás se hubiera imaginado.

Claro, era ella.

-D-Di... Dianna- logré decir.

-Joseph- Carcajeó angelicalmente ella- ¿Te sigue molestando que te diga así? Te iba a decir Joe pero como tu solías decirme Di...

-¿Qué... Qué tal la universidad? -

-Bien, supongo- Rió- tu vida es la que desea cualquier chico, así que supongo que sería tonto preguntar- Sonrió, pero pronto regreso a la seriedad al darse cuenta de mi inoportuna reacción,  bajando la vista, dolido hasta más no poder. Era justo lo que pensaba poco tiempo antes.

-Lo siento- Se disculpó dando un paso más hacia a mí.

Casi sin darme disputé uno yo.

-Yo también- Cedí escondiendo las manos en mis bolsillos.

-Todo era... necesario.

-¿Necesario? - Alcé una ceja con ironía- ¿Romperme el corazón era necesario?

-Era necesario para The Jonas Brothers. -

En otro estado hubiera gritado. ¿Esa era la verdadera razón por la cual me había abandonado?

Estaba increíblemente enojado. No ¡Yo no podía comprender y tampoco quería! Era un comportamiento inaceptable y tan solo yo...

-¡Maldita sea- Gruñí sintiendo como mis músculos se contraían, pero esta vez por la ira.

-Joseph- Abrió los ojos como platos, pero pronto regresaron a su posición- yo... Nick me hizo el favor de darme los pases necesarios para poder estar aquí, justo ahora, pero si tú no quieres, tan solo yo...- hizo una pausa- me tengo que ir. -

Dio una vuelta y se disponía a salir cuando algo en mi interior me hizo entrar en razón.

¿No te das cuenta estúpido?, gritó alguna voz en mi interior, ¡Ella te amo, te ama y te amará!

Y entonces comprendí. Ella tan solo se había ido para ayudar a mi carrera a florecer.

Todos esos meses, que se convirtieron gráfica y comprobablemente en años y que para mí habían sido lustros y décadas enteras, parecieron repentinamente días.

Alargué el brazo y tomándola por su diestra la jalé hacía a mí, introduciéndola de nuevo en la habitación.

El ya común choque eléctrico caminó por mis venas.

-No- negué- yo quiero que te quedes Di. - le dije con toda la sinceridad que sentía.

Ella inspeccionó mi rostro, supongo que evaluando mis facciones y luego sonrió.

-Niñito, creo que tú tienes que terminar una labor,  ¿No crees? No vi nada pero escuché a unos productores quejarse, y ni hablar de los gritos de las fans.

-Tú eres la niñita- le dije sacando mi lengua infantilmente.

-Pero más madura- rió.

-No te voy a negar eso, preciosa- Sonreí y ella paró de reír para mirarme seria.

Supuse que no esperaba que la llamara "preciosa".

-Tienes razón, debo regresar- Acepté- pero debes prometerme que al salir me acompañaras a un café, para poder hablar.

Extendió su mano en señal de juramento.

-Sí- Dijo mirándome con sincera expresión para luego deleitarme con una de esas sonrisas que alocan aún más a mi pobre corazón, que por cierto parecía estar uniendo sus pedacitos, volviéndose de nuevo uno mismo.

Besé su mejilla y ella de inmediato cubrió esta con su diestra, mirándome anonadada. La aprecié unos segundos antes de salir de la habitación corriendo, cerrando la puerta.

Di un par de pasos antes de retractarme y regresar corriendo.

Abría la puerta para encontrarme con su silueta sentada en el sillón, mirando una de las fotografías de ella conmigo que se encontraba en un estante.

-¿Conservas esta? - Preguntó sonriendo al verme de nuevo.

Pero hice caso omiso a su comentario.

-Por cierto...

-¿Sí?

-Por cierto... te amo- Le expresé con el corazón en la mano, mientras la miraba dulcemente.

-Te amo- Me respondió ella después de unos segundos sumamente tensos y de nuevo, me sentí relleno.

Todo estaba bien, una vez más. Ella había regresado y algo me decía que esta vez, iba a durar.

Ella y yo por siempre, hasta el final.

 

 

¡Gracias! Por darme la oportunidad de escribir, por darme la oportunidad de sonreir y deleitarme con sus maravillosisisismos comentarios! Son todo un amor chicas! Enserio! Pense que no iba a estar triste al terminar pero ustedes saben, la nostalgia se hace presente en los momentos más inoportunos.

Como pueden ver, el 90% de agradecimientos es puramente para ustedes! que la verdad, en varios momentos donde decía: ¡QUE FLOOOJERA ESCRIBIR! entraba, leía sus comentarios y me alzaba del suelo, y comenzaba a escribir.

Cada vez que escribia una frase pensaba "¿Les gustará? No estas trabajando bien Diana, ellas se merecen más"

No se como este aún a su parecer, pero realmente yo disfrute escribiendo esta novela, muy corta y de mucho tiempo, ya casi un año tengo con este metroblog y realmente solo tuve 34 capítulos. Escribía muy muy poco, pero me pondre las pilas y quiero decir que seguire subiendo aquí, pero creo que por el momento subiré la misma novela que en mi otro metroblog... solo en lo que la inspiración regresa =)

Un 5% de agradecimiento es para todos los actos que me dieron inspiración. Todos, incluso los que me lastimaron, porque en este año, varios si lo hicieron.

El otro 5%, es para la persona que me inspiro para escribir mi propia novela, ahora me cae un poco mal y de hecho, ya ni sigo sus novelas porque siento que son lo mismo.

Ella tiene un metroflog y la verdad, no me acuerdo muy bien como iba su link, y se que ella no verá esto. Pero realmente le agradezco.

Las quiero, y prometo, que nos veremos pronto.

Sintiendose honrada de las oportunidades que le salen,

solo una tonta que se cree escritora,

Diana.

 

 

Pd. Una vez más: ¡MUCHISIMAS GRACIAS! ¡DE CORAZÓN!

 

 

 

THE END.

 

"By the way I love you".

Capítulo#34

-El final-

 

Corría superando la velocidad que mis piernas generalmente conseguían. También a ellas les dolía lo que en breve pasaría.

Dianna Stevenson, la chica que alguna vez deteste, la chica que siempre estuvo ahí para mí mientras yo estúpidamente perdía mi vida en un ataque de rebeldía, la persona hermosa que robó total y completamente mi corazón, partiría para no regresar jamás, y eso lo sabía gracias a aquel estúpido pedazo de papel, que a pesar de carecer de valor generalmente, aquel día ese material me había destrozado algo más que solo mi corazón.

Un dolor constante y punzante atormentaba todo mi ser, mientras alguna parte de mi, se burlaba de no poder alcanzar la velocidad que yo deseaba tener.

Si ya se, es algo estúpido lo poco convencido que estaba en la realidad de todas aquellas letras que unidas formaban palabras y a la vez frases, escritos con la letra de la chica que más amé, amaba y amaría el resto de mi corta vida, y eso me hacía reaccionar como un recio ardido al tener la esperanza de que aquella carta no era precisamente un adiós como ella indicaba. O al menos ella no deseaba eso. Algo en mi confiaba en que ella no quería dejarme, y que creía en nuestro amor tanto o quizá más que yo, aunque precisamente como decía la carta ella era la menor, por 4 años concisos, era la realidad de que ella era la más madura. La simple esperanza de que eso fuera verdad, me daba la fuerza y el aliento para correr.

Y a pesar de todo, en ese momento no me interesaba nada. Absolutamente nada.

No me importaba ni siquiera en lo más mínimo que yo, ridículamente, me encontraba corriendo a través de los pasillos de aquel aeropuerto como un desquiciado, vestido con un pijama.

No me importaba lo que todo el mundo diría de mí... Bueno, todo el mundo salvo ella.

¿Cómo pude ser tan estúpido como para no darme cuenta antes?

De alguna manera siempre supe que aquella sonrisa escondía un gran corazón, pero juro que jamás esperé que esa delicada risa robara algo más contundente que alegrías mías.

¡Ella era el amor de mi vida! ¡El que siempre busqué! ¡El que hacía tiempo había perdido la esperanza de que existiera!

¡Estuvo junto a mí!  ¡Estuvo junto conmigo seis meses! ¡Me ayudó a regresar a mi antigua forma de ser! ¡A mi antigua felicidad! ...

¡Y estuve enamorado de ella!

¿Por qué mi estúpido orgullo no me permitía darme cuenta?

Yo la amaba como nunca antes había querido a alguien. A nadie...

Y en ese momento ya estaba seguro. Todo lo que sentí, mi extraña repulsión, ella me encantó desde el primer momento en el que apareció frente mí, y poco a poco me fui enamorando de ella, entre las peleas y las trabas. Yo siempre amé que ella regresara a mí y quisiera ayudarme, pero mi orgullo no me permitía darme cuenta ¡Qué estúpido!

Y ahí estaba yo, una persona completamente mal de la cabeza a causa del amor, una persona que había golpeado a uno de los vigilantes del aeropuerto con seguramente más fuerza de la debida puesto que no me permitía continuar mi camino, una persona que sabía que era probable que su vida se desmoronaría en breves instantes...

"¡Diana! ¡Diana!" La llamaba gritando en mi carrera.

De repente, en una de mis vueltas su anatomía iluminó mis ojos a los pies del avión apunto de subir y dejarme ahí, completamente desabrigado sin ella. Aquella hermosura se encontraba de espaldas, y lo suficiente lejos como para no poderla alcanzar en tan breves momentos. Un gran ventanal y bastantes metros de distancia me alejaban de ella. Tan cerca y tan lejos a la vez...

Entonces regresó su vista hacía a mí, mientras yo brincaba como un zopenco, abriendo y cerrando mis manos arriba de mi cráneo intentando desesperadamente así, poder llamar su atención.

Saqué mi celular mientras la vi subir los escalones luego de hacer caso omiso de mi presencia, pero al marcar su número de teléfono celular, esté me mando directo al buzón, indicándome que se encontraba apagado.

Entonces, observé como mi vida entera se iba, como mi vida entera moría.

Alcancé ver al avión despegar por el gran ventanal.

Toda mi vida estaba perdida...

Entonces comprendí que quizá ella tenía razón, era posible que su carta estuviera llena de seguridad.

Que me llamara "Joe" justamente como a mí me gusta debió de haber sido un reflejo en lugar de una muestra de que todo aquello era una mentira como había creído y deseado.

¡Era entonces verdad que ella desconfiaba de mí!

¡Dios! ¿Cómo no me había podido dar cuenta?

Y así, cabizbaja comenzaba a caminar por mi cuenta hacía donde los policías que me perseguían, dispuesto a lo que sea, sabiendo y teniendo claro que ningún dolor ni castigo podría siquiera causarme un cuarto del dolor del que experimentaba en ese preciso momento.

Mientras en mi mente, todos los tiempos junto a ella se encontraban vívidos y se reproducían tal cual una película; sentía recorrer por mis venas el ardor y enojo que producen los celos, que había sentido tiempos anteriores a causa de ella, a la vez sentía latir de una manera desorbitada a mi pobre roto corazón, tal cual lo obligaba ella cada vez que tan solo abría sus delgados labios y su cálida voz me abrazaba con un aliento. Simultáneamente mis ojos y lagrimales parecían ver todo de una manera distinta y se empeñaban en recolectar y usar todo el líquido de mi cuerpo, desbordándolo y creando lágrimas que adornaran con sus pequeñas danzas mis mejillas para después, desembocar en el suelo o en mis labios, que en el preciso momento que fueron humectados por aquellas gotas de agua salada, entablaron un comportamiento que se le podría atribuir a nervios al temblar como si se hubiera desenfrenado un sismo por aquella zona de mi anatomía. Mi diestra y zurda habían encontrado un camino fácil hacía mi cuero cabelludo y tiraban de este con brutal tiranía, seguramente intentando desviar mi atención hacia otro dolor. Imagino que todo mi cuerpo sabría que aguantaría poco.

Yo no podría seguir en pie mucho tiempo, ya que con ella a mi lado lograba sofocar todas mis penas, todos mis miedos y preocupaciones. Me atrevía a decir que una de las principales por las que semejante sentimiento se desbordara desde mis venas hacía ella, era por lo que yo lograba ser con ella. Nunca me miraré como yo miro a ella.

Ella lo es todo, mi cielo, mi oxígeno, mi alimento, mi agua, todo lo que yo necesito para poder mantenerme en pie en este planeta. Y por si fuera poco, también es mi sol, mi dulce sol.

En medio de todas estas emociones, entendí que de todo aquel dolor solo podía sacar una pequeña enseñanza: la próxima vez que callera en amor lo aceptaría, al instante y no dejaría que todo llegara al extremo de darme cuenta tan tarde, cuando ya no significa nada.

Pero aquello tan solo resultaba una excusa, porque yo tenía bien claro que no me enamoraría de nuevo, sabía perfectamente que yo a partir de entonces hasta exhalar mi último aliento, estaría profundamente enamorado, de Diana Stevenson, y en eso confiaba incluso más que en que en ese momento estaba vivo.

Entonces comprendí que es verdad el dicho: "Pero se sabe que cuanto más feliz es el momento, más doloroso será el recuerdo en la distancia"...

Y sabía que yo, ya estaba perdido.

Fin.

 

 

______________

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

QUIERO AGRADECER A... HAHAHAHAHHA! NONONONO =) Siiiii! es el final de la noovela pero hasta creeen que lo dejaaré ahi! Solo era la finta del noo! se fue Di :( jajajajaj si que soy mala! (6) nonono seguro qe ustedes no creen eso porque ustedes sabian que era una cruel broma de mi parte 8-)

AJA! nooo girls espero que no se hayan enojado =( jajajajjaa solo queria dar ese temor de qe lo haya dejado asi & dejarlas con cara de: =| jajajajaja peero nooooo! no se si mañana :/ pero al menos el jueevees SIIIIIII viene el "Señor Epílogo" que todas amaran o al menos la unica persona que sabe que onda que sucedera me dijo que si le gustó =) no les diiire quien porque hay me la acosan ahi preguntaando! & es sorpresa ñ.ñ

 

Pero me voy despidiendo de una vez, un HONOR! escribir para ustedes chicas! de verdad =) ahora me ire enfocando más en ya saben, www.dontforgetyourguitar.metroblog.com porque ahi si que me interesa! =)

Las quiero mucho, mañana subo agradecimientos(K) tengan por seguro que el primero es para ustedes =)

 

 

Con amor,

Diana.

 

 

 

Diana.

Capítulo#33

 

"By the way I love you".

Capítulo#33

-El final-

 

 

/Joseph.

 

Abrí mis sofocados y para entonces rojizos ojos por la mañana a causa del tan detestado por mi brillo del sol. No podía ser verdad, apenas habían pasado 10 minutos cuando mucho desde que mi genio al fin logró caer en la dulce perdición del mundo de ensueño. Un terrible insomnio me había arrebatado mi sueño la noche anterior. No, algo peor era una preocupación, algo terrible y enselvadamente arrebatador, aquella noticia era un alma leal contra todo mi ser, pero especialmente hacia mi corazón. Ella se iba.

Sonaba algo ilógico lo que me sucedía, mi comportamiento no conllevaba absolutamente nada en comparación con lo que antes había sido. El antiguo Joseph no se encontraría tan irremediablemente triste y sofocado, era una reacción tonta y reprochable puesto que apenas y duraría dos semanas sin verla. Tan solo quince días sin mi princesa...

Pero quince días son 360 horas, y estas llegan a ser 21600 minutos con la terrible ausencia de esos ojitos coloreados de un tono que me recordaba tanto al increíble sabor del chocolate puro, pero que siendo sincero me deleitaban más que aquello.

Tan solo una cosa me consolaba en aquellos momentos, y aparte de mi estúpido orgullo, era otra de las razones por las que aunque mis ojos deseaban desbordar lágrimas estas continuaban intactas: en dos días regresaría a los escenarios, y todas las coreografías preparadas y practicabas revoloteaban por mi mente distrayéndome largos ratos de mi pena urgente.

Sorbí por la nariz mientras abría la llave del baño para poder lavar mis ojos.

Me mire al espejo y no podía creer lo que miraba.

-Es tu peor momento- Me dije a mi mismo mientras carcajeaba con un dejo de tristeza.

Entonces observé con mayor cuidado mi reflejo en aquel espejo.

Los pequeños vellos que los hombres suelen tener por ahí de las horas madrugueras estaban presentes, dándole un toque grisáceo a mis rasgos. Mis ojos se encontraban apagados, dando paso a un siniestro desdén teñido por estos mismos. Mis labios se formaban en una delicada línea recta tan brutal, que al darme cuenta una carcajada recargada de tristeza desbordó de estos.

Decidí meterme a duchar, agua caliente me caería de maravilla para luego pasar el resto del día con mi amada Di.

Abrí la llave y continúe con mi mal vicio, dejando caer el chorro abierto esperando a que se caliente mientras con el agua del lavamanos enjuagaba mi rostro.

Entonces observé con mayor cuidado todo el baño, y pude caer en cuenta de que sobre el estante donde generalmente descansaban los cepillos bucales, no se encontraba ninguno. Entonces giré mi vista con algo de preocupación por todo el suelo, y el único lugar en el que no podía divisar bien era un pequeño rectángulo de no más de 50x20 cm que servía de trapeador para el baño.

Me senté en el suelo con pereza brutal mientras retiraba mi musculosa blanca del camino. Al finalizar mi pequeño labor, mi diestra levantó tal cual una pluma la tela que descansaba sobre el sueño y mi vista chocó con un sobre amarillo y no pude evitar preocuparme.

Amarillo, el color más detestado por mi novia.

Una sola vez le había preguntado la razón de descarado odio hacía un color, y ella solo me respondió que le recordaba a una despedida que resulto bastante dolorosa para ella, y yo solo pude afligirme y asociar aquella despedida con su anterior amor y reciente gran amigo, Matt, o con su otro mejor amigo, Justin.

Titubeante abrí el sobre rompiendo un costado y saqué una hoja de papel blanco de ella.

Sin intentar leer nada la observé, y exasperante observé como aquel escrito había sido escrito con desesperante rapidez y a la vez se notaba que había sido bastante pensada y meditada, ya que se observaban grumos de tinta que daban aire sucio a esta, además de rayones y tachaduras. Adiviné el remitente por el delicioso perfume con que estaba adornada esta, y solo pude conseguir estar más nervioso.

Ella.

"Querido Joseph:

¿De verdad continúas creyendo en el amor que nos tenemos el uno al otro? La distancia terminara desgarrando cada parte de mi corazón, en tan solo cuestión de segundos y es algo que no estoy dispuesta a dejar pasar. Además dudas rondan por ahí y por allá de mi mente, recreando cada primer minuto en tu compañía, cuando tus ojos me miraban con un odio y detesto aterrador que no suele verse en todas las personas, ¿Cómo puedo estar seguro de que todo esto no ha sido una farsa? ¿Creer todo lo que dices? ¿Sentir tus besos y vivir con eso? No lo creo.

(Varios rayones interrumpían espacio de cómo 3 líneas antes de continuar)

Además somos tan jóvenes, yo más que tu, y los dos tenemos todo una vida por delante, ¿Sabes?

Tu ahora renuevas tu vida y yo también renuevo la mía, cómo sabes en pocos días entrare a la universidad, al igual que tu comenzarás a rockear...

Te deseo suerte y te pido tan solo un favor.

Te digo con toda seguridad que no creo que esto llegue a funcionar, y, además, esto es simplemente lo mejor.

No quiero que me busques Joe. No, de verdad no quiero que lo hagas.

Lo siente tanto,

Dianna Stevenson.

Alterado, y dejando que mi más sentido común pensara y tomara decisiones en esos momentos, tomé mi musculosa y salí corriendo hacía su cuarto, con mi diestra ocupada cargando la carta que en tan solo segundos desgarró parte de mí alma, y mi izquierda acomodándome como podía mi camisa.

Algo me decía, que esa carta quería decir un adiós definitivo, y antes de tiempo.

Llegué a su habitación y mis sospechas se cumplieron: ella ya no estaba.

Corrí entonces al cuarto de Nicholas, que al verme la sonrisa que llevaba en su rostro a causa de algún chiste que seguramente escuchó en el programa de televisión que veía, se borro automáticamente.

Un odio profundamente severo se desarrolló en mí. Él lo sabía y no me había dicho. Lo observé por segundos, aguantando su mirada e intentando decirle tan solo con la mirada cuanto lo detestaba en ese momento.

-Lo siento- Se disculpó- pero estoy seguro que conoces mi debilidad sobre ella. Me pidió que no digera nada esta mañana cuando la encontré llorando y yo...

-¡Cómo pudiste! - Le reclamé mientras sentía a la primera lágrima vencedora rodar por mi mejilla zurda.

-Puedo decirte algo...- Ofreció-ella... ella adelantó su vuelo.

Sin decir nada, emprendí mi carrera hacía mi automóvil.

Tendría que manejar como un desquiciado loco hacía el aeropuerto.

 

 

Un capítulo más y todo se acabará...

Capítulo#32

 

* MI NUEVO METROBLOG: www.dontforgetyourguitar.metroblog.com NOVE CN NICHOLAS!

* MI NUEVO METROBLOG: www.dontforgetyourguitar.metroblog.com NOVE CN NICHOLAS!

* MI NUEVO METROBLOG: www.dontforgetyourguitar.metroblog.com NOVE CN NICHOLAS!

* MI NUEVO METROBLOG: www.dontforgetyourguitar.metroblog.com NOVE CN NICHOLAS!

* MI NUEVO METROBLOG: www.dontforgetyourguitar.metroblog.com NOVE CN NICHOLAS!

 

Tres capítulos... espero que se pasen a dontforgetyourguitar.

 

 

"By the way I love you".

Capítulo#32

-Adheridos-

 

/Ella.

 

La mañana era adornada y al mismo tiempo traslucida a causa del endemoniado viento que se paseaba por ella. Un reflejo actuó en mí al momento en el que este danzó cerca, y mis manos por inercia cerraron el abrigo café de algodón que me cubría.

Ladeé la cabeza un par de veces mientras me apresuraba a cerrar la ventana por la que segundos antes me asomaba para apreciar a unos pequeños infantes jugar con la insuficiente nieve que continuaba ahí, dejando invisible al bello pasto verde que adornaba aquel parque anteriormente.

Di un prolongado suspiro en el momento en el qué deje de utilizar fuerza sobre mi anatomía y la dejé desparramarse en el sillón blanco que adornaba la alcoba que había sido mía 6 largos meses.

Era enero, estaba a punto de partir.

Me resultaba realmente duro el solo hecho de imaginar que en tan solo 24 horas, estaría volando hacía Dallas, y en unas pocas más, caminaría sobre el suelo en el que caminé tantos años, en el que me caí innumerables veces, en el cemento en el que mi memoria más recuerdos resguardaba. Una lágrima recorrió mi rostro al pasarme una hermosa escena en una de las diez mil peleas de almohadas que tuve con mi mejor amiga Melanie.

Dulce perdición, una bella traición.

Melanie verdaderamente se había llevado consigo una importante parte de mi ser, pero los bellos recuerdos y las maravillosas fotografías que resguardaba de ella lograban componerme durante largos ratos.

Y me resultaba alucinante el hecho de que Melanie no me hubiera dejado sola.

No. En realidad ella no tomó su camino hacia un mundo mejor, un lugar más apto para las grandes y magníficas, caritativas y humildes personas como ella, hasta que no estuvo segura de que un compañero y amigo no me dejaría caer sobre los espasmos.

Joseph, mi novio durante este último mes resguardó mi anatomía tanto con su fuerza física como emocional y psicológica.

En él último mes había caído en la cuenta de que durante mucho tiempo estuve totalmente prendida a Joseph... y ahora era más fuerte que nunca. Completamente enamorada... Juro que jamás, en toda mi vida, ni con Matt, ni con Justin, ni con nadie mi corazón había amenazado tan innumerables veces escaparse de mi caja torácica. Los nervios nunca me habían abatido tan fuerte y las maripositas en mi estomago y pecho jamás habían organizado un reventón tan fuerte y trastornarte. En mi vida había pensado tanto en alguna persona y menos llegar a detestar que llegué la hora de dormir porque detestaba la idea de no poder verlo durante largas seis o siete horas.

Pero tenía que ser fuerte, aunque quedara con todo el corazón hecho trizas, era mi deber hacer lo mejor para él, precisamente porque lo amaba.

Despues de mi partida, tan solo cursarían 3 días más antes del primer concierto de "The Jonas brothers".

Y los tres llegaban con mentalidades renovadas, nuevas canciones cargadas con excelentes ritmos, y bien concentrados.

Yo no podía hacer que Joseph saliera mal en sus primeros meses, en su nuevo comienzo. Y eso justamente pasaría si el tenía novia...

El tenía que ser soltero, para llamar la atención de todas sus fans.


Delineé con mi dedo índice la imagen de Joseph en una foto reciente que venía incluida en el álbum que entre los tres me habían regalado  en la mañana. Pronto aquella fotografía, mía y de Joseph sonriendo en la playa, se vio borrosa a causa de las pequeñas lágrimas que caían con fuerza y velocidad.

Estaba destrozada.



"¿Cómo debo... terminar?", pensaba, "¿Joseph ¡Quiero terminar"? o quizá "Te odio y no te quiero volver a ver".


Ladeé la cabeza de lado a lado riéndome de costado mientras repasaba una vez más mis últimos pensamientos. Era ridículo. Yo jamás lo odiaría.

No quería destrozarlo, en definitiva.

Llevé ambas manos a varios mechones de mi cabello para jalármelo con fuerza.

Sabía que debía de terminar con el causando una pelea. Así tendría una excusa.

Y sabía que podía llamarle a mi madre pidiéndole que cambie mis boletos de hora, y así podría escapar más rápido.

Mi cabeza comenzó a arder por la fuerza con la que prácticamente me arrancaba cabellos, pero el dolor que sentía no se comparaba ni en una décima parte a lo que mi corazón experimentaba.

Las lágrimas comenzaron a caer nuevamente, solté mi cabello y tomé la primera almohadilla que vi. Tapé con ella mi cara para que el grito que sabía que en breve proferiría, no alarmara a nadie.

Nunca había estado tan mal. Y menos por un chico.

"Pero es que el no es solo un chico", me recordó con acierto una voz.

Las lágrimas me resbalaban por lo largo de mi rostro tal cuál una cascada de agua salada.



 

 

 

C o n t i n u a r á . . .

 

 

Gracias por su apoyo. Las adoro.

Capítulo#31

 

Cuenta regresiva, 4 días para el final de la novela.

Tanto expresado en esta, pero es necesario cerrar este libro, de verdad espero que mi cerebro me maraville con otra idea que pueda palpar en este metroblog o en un fotolog, como sea y donde sea siempre y cuando haya una.

Siento la tardanza, necesitaba arreglar mi vida, o al menos lo que sea que sucedia conmigo ultimamente.

Enjoy it.

 

"By the way I love you".

Capítulo#31

-Adheridos-

Él.

 

Su tibio, y perfecto cuerpo envuelto por mis brazos, seguramente en cualquier situación hubiera resultado ser mi perdición. En cualquiera menos en la que nos encontrábamos.

Entonces, mis brazos resultaban envolver su anatomía con el único fin de que no me perdiese entre lo imaginario y la realidad. Y también de no perderla a ella.

Conocer a Melanie resultó de lo más placentero que se podría imaginar una persona, en verdad aquella chica llevaba un aire especial a su lado.

La alegría que desbordaban sus facciones, sus miradas y sus palabras eran casi tangibles como la hermosa sonrisa que su rostro decoraba. Y yo había hablado con ella por última vez.

Una tormentosa cascada de lágrimas se abría pasos atreves de mis lagrimales para poder desfilar por ambos pómulos y desembocar en mi chaqueta de cuero negra. Él clima interno que sobrellevaba en ese justo momento no podía resultar más tétrico.

No puede ser, no puede ser, pensé en voz alta un sin números de veces.

Dianna Stevenson se encontraba en un estado similar al mío, me atrevería incluso a decir que tal vez en uno peor.

Había pasado ya más de una hora, de eso me encontraba totalmente seguro.

Me resultaba casi milagroso que gotas de agua siguieran bañando ambas mejillas, cuando había perdido más de 2 litros de agua en estas.

Pero definitivamente, el dolor punzante que lograba partirme en dos era el sentimiento que me atormentaba justo en ese momento: debilidad.

Yo no debería estar así. Yo debería estar ayudando a Dianna a no caer, a seguir en pie.

No podía seguir así.

No puedes seguir así, me gritó algo en mi interior.

Y eso fue lo que me salvó.

Sacudí la cabeza con mayor velocidad de la que una persona normal utiliza para realizar aquel extraño movimiento.

Había regresado a la realidad.

Abrí los ojos con debilidad mientras intentaba concentrarme lo suficiente para poder dejar de lagrimar.

Entonces vi el rostro de Di, totalmente bañado en lágrimas, con su labio inferior algo torcido y su nariz más rojiza que la que un niño de 5 años adquiere al contraer un resfriado.

Torcí el gesto casi sin darme cuenta.

Llevé mi diestra a su barbilla para hacer así que me mirara, pero me sorprendió que siguiera sin abrir sus ojos aún cuando había colocad un poco de fuerza en mi diestra y la había llamado en susurros más de un par de veces.

Desvié mi vista de sus hermosos rasgos que aunque mantenían esa posición que sinceramente mal mataba a mi corazón, lucían aún adorables, para poder buscar con la mirada a alguien que si pudiera ayudarla en ese estado.

La sala entera era un mar de lágrimas, Melanie ya no se encontraba, y si ella había sido en vida tan hermosa y simpática como yo la había notado, la multitud de gente derramando lágrimas verdaderamente me resultaban insuficientes.

Pero entonces, entre tantos rostros cabizbajos resaltaba uno, de un chico que se me hizo familiar.

Un flashback me aturdió por un momento.



-¿Para qué quieres una foto de él? Recuerda: ya no es importante.

-Exacto Di, ya no es importante, pero sería fascinante poder conocer su rostro, así si por obra del señor Destino me lo cruzo en el camino, podría darle una paliza que recordaría toda su vida- Relucí una sonrisa al notar que en sus comisuras una comenzaba a nacer.

-Esta bien, podrías entrar a su facebook para poder mirar.

-¡Claro cómo no se me ocurrió!

-Y ahí esta, el peor chico de la historia, el estúpido de Matt-


Matt. Él era Matt. El chico que había roto el corazón de la chica que ahora tenía el poder sobre el mío.

Un sentimiento de odio comenzó a recorrer desde mi cabeza, hasta llegar a la punta de los dedos de mis pies, obligándome a erguirme haciendo un movimiento brusco.

Detestaba con pasión lo que mis ojos observaban.

Pero entonces el tacto de un ángel, me quito todos aquellos malos pensamientos.


-¿S... sucede a-algo? - Balbuceó entre lágrimas y gemidos Dianna.

-Yo...- Fui cautivado con sus ojos, para pasar a ser maravillado por las comisuras perfectas de sus labios.

Un deseo intenso instaló su fuego en cada célula de mi ser.

Besarla, a pesar de todo el dolor que yo sentía y que estaba seguro y la atormentaba a ella de igual modo, lo quería.

Me mordí el labio inferior intentando reprimir tan desquiciado deseo.

Pero no pude más al ella relamer sus labios.

De una estampida, tal cual un halcón al ataque de su presa, me acerqué a ella para poder saborear esos suaves y carnosos labios brillosos...

Y despegué mis pies de la tierra para comenzar a flotar hacía un despejado cielo al darme cuenta de que ella correspondía tan anhelado beso.

 

C o n t i n u a r á  . . .

Capítulo#30

Quiza este no fue mi fin de semana... pero esté va a ser mi año...

 

Las anteriores palabras son una verdadera realidad para mí... pero no tengo ganas de hablar de eso.

~

 


Subiré más seguido, no le quedan más de 15 capítulos a la novela...

Ya esta en medio nudo, ya aparecio el personaje que yo había estado esperando que aparezca...

Creo que esta novela tendrá un final triste... (66)

No se, la verdad aún no se...

Agradezco masivamente a todas mis fieles lectoras, subiré muchisimo más seguido...

 

 

"By the way I love you".

Capítulo#30

-Adheridos-

 

/Ella.

-Hola- Susurró Matt una vez que se encontró a mi lado.

Su cabello

-Hola- Respondí intentando sonar indiferente.

-¿Có... ¿Cómo has estado? -Preguntó mientras en un claro signo de nerviosismo escondía ambas manos bajo aquellos bolsillos que su pantalón negro lucía.

Su cabello, lucía tal cual mi memoria lo tejía en mi mente desde la última vez que lo vi: mechones que colgaban hasta la altura de su barbilla, totalmente enmarañado.

Bajé mi vista al suelo, en una propia señal de nerviosismo igualmente. Supuse que él igual había captado mi debilidad tal y como yo había dado por presente la suya.

-Fuera de lo que sucede con Mel en este momento, creo que estoy bien...-Respondí cortejando mi mirada por todo el suelo de la sala.

-Eso es genial- aseguró- pero, de verdad... espero que Melanie se recupere pronto, sabes que yo también estoy sumamente preocupado.

-Ustedes eran amigos... ¿No?

-Somos amigos- Corrigió con su típico toqué de dulzura que solía mal matarme en tiempos pasados. Mi mirada por pura inercia se vio obligada a perder su buenísimo puesto en mis zapatos y elevarse para entonces poder apreciar aquel color verde intenso que sus ojos proferían.

Me sonrió con debilidad, cosa que solamente logró captar el enojo que antes creía haber visto morir, y ayudarlo a erradicar hacía la luz.

Estaba enojada, y necesitaba decírselo y hacerlo sufrir al menos la mitad de lo miserable que él me había hecho sentir.

-Oye Matt... ¿Por qué diablos me estás hablando? - Lo miré con todo el despreció que mi mirada fue capaz de resplandecer mientras ambos puños se iban cerrando con fuerza.

Lo vi afligirse mientras un toque de tristeza comenzaba a expandirse por todo su rostro.

-Porque...-Pareció estar buscando las palabras correctas, pero entonces su mirada cambió y supe enseguida que me retaría. - ¿Por qué no? - Cuestionó con una sonrisa maliciosa.

Pero yo no lo pensé más de una vez, respondí lo que quería estrecharle.

-Pensé que tenias mejores cosas que hacer, no lo sé, quizá ir a besarte con Trudy...- Al pronunciar el nombre Trudy elevé la voz para resaltar la palabra.

Abrió los ojos como platos.

-Nos viste ese día...- articuló fingiendo sorpresa- por eso fue que te fuiste tan rápido de la fiesta, por eso fue que no contestaste mis llamadas y que no habrías la puerta de tu casa...

-Vamos estúpido- Lo llamé continuando siendo víctima de una fuerte llama de un fuego de odio puro. - Por supuesto que lo sabías ¡Seguro que lo sabías!

-No, no lo sabía- Elevó la voz- ¡Le pregunte a todos los malditos estudiantes si alguien sabía! Pero no, tu eras la protegida, solo me miraban con desprecio tal cual tu lo estás haciendo ahora y me gritaban un "maldita sea Matt deja de fingir" -Hizo una breve pausa, en la que yo solamente lo observaba- ¡Me carga! ¡Me carga joder! Todos estos meses, todo yo he estado tirado en mi cuarto sin ganas de hacer nada, destrozado, triste ¡Por culpa de la perra de Trudy! -

Lo miré inexpresiva.

No puede ser verdad, el está mintiendo, el sí lo sabía, intentaba mantener su postura mi fuero interno.

-Melanie te debió de haber dicho algo, si es que "son amigos" - Reproché fría.

-Le pregunté a Melanie un par de veces, y respondía lo mismo... dejé de hablar con ella hasta hace poco... yo quería de verdad conservar su amistad... y sabía que si le preguntaba una vez más esta acabaría...-

Subió de nuevo su mirada hacía mis ojos después de un largo rato y sentí a mi corazón partirse en dos.

Él estaba llorando. Él decía la verdad.

Tuve el deseo de abrasarlo... pero justo cuando lo iba a hacer escuché la voz de Joseph.

-¡No puede ser! ¡no puede ser! - Profería desconsolado.

Regresé mi vista hacía el, que también estaba ahogándose en un mar de lágrimas.

Entonces mi vista voló hacia la puerta donde sabía que momentos anteriores había estado y me encontré con prácticamente una fila india de doctores corriendo a máxima velocidad con muchas herramientas médicas... pero lo que al final me hizo desganar, caer, desbordar, llorar... fue él sonido del marcapasos carraspear.


C o n t i n u a r á . . .

Capítulo#29

Peerdon por la tardanza, peerdooon si tiene errores :/ no teenia muchas ganas de escribir, pero sabía que debía hacerlo. Lo prometí. No leí el capítulo en realidad, y supongo k debe ser una vergüenza pero esta vez no me importa del todo (N) se k este capítulo no fue el mejor y no fue cmo kisiera k hubiera sido, pero tampoco es tan basura.

O eso espero haha.

 

Nenas estoy un poco triste :( porke siento que sigue sin fama

@ www.everythingineed.metroblog.com no tiene mucho exito :( bueeno, de cualquier manera anda comenzando y prometo que estara padre(Y) o al menos a mi gusto si : DDD

Muchas palabraas aburridas, poca accion¿

 

PLUS. agraadeceeria k le den proopa a mi otro mb : DDDDD

 

 

"By the way I love you".

Capítulo#29

-Pérdida-

 

/Joseph.

 

Al no conocer absolutamente a nadie y gracias a Dios, al nadie sospechar de mi rubia peluca y mis ridículos pupilentes verde aceituna, pude pasar inadvertido quedando como un completo chico extraño que llegó por "coincidencia" con Dianna, o al menos, eso se podría aplicar perfecto a la reacción que tuvieron todos con mi llegada: nada, normalismo. Decidí que lo mejor sería alejarme un poco, ya que las lágrimas, suene ridículo y medio feminista, siempre han sido uno de mis puntos débiles. Y aquella sala, estaba repleta de estas. Caminé pausadamente hacía la máquina de refrescos más cercana que logré localizar, aunque la verdad no estaba a tan poco espacio. No. Un largo pasillo me separaba del objeto que contenía el líquido que mi boca comenzaba a pedir literalmente, a gritos.

Tanteé mis bolsillos tan solo un par de segundos para poder recordar que mi cartera se encontraba en mi bolsillo derecho. La saqué más rápido de lo necesario y tomé de ella 5 dólares.

Tal cual un niño de 3 años jugando con las llaves del auto de papá, inserté divertido el billete en aquella tecnológica máquina.

No me llevó más de 2 segundos decidir que pediría un Nestea.

Lo escuché caer antes de que por pura inercia mis rodillas se flexionaran para que mi diestra pueda alcanzar el compartimiento en el que sabía que se encontraba.

Apenas y había saboreado la primera gota de esa refrescante bebida cuando un tacto tan conocido rosó mi espalda.

Separé la botella de plástico de mi cavidad bucal para poder regresar la cabeza tan solo un poco para atrás, con la misión de corroborar lo que todo mi ser me indicaba.

-Di- Una sonrisa se dibujo en mi rostro por naturaleza, pero se borró casi tan rápido como llegó.

La chica que últimamente me traía más estúpido de lo que solía ser, se mostraba cabizbaja y con una mirada casi ausente, algo que no lograba más que incomodarme.

La abrasé para hacerle saber que yo estaría ahí.

-Estará bien- Le prometí.

-¿Cómo sabes Joe? -Mientras hablaba, yo intentaba concentrarme más en el momento, para así poder darme cuenta cuando comenzara a llorar-Eso es lo que más quisiera- Se desahogaba- y es lo que yo también le prometí, pero realmente nadie puede estar tan seguro, ni siquiera los propios especializados doctores que se supone que son altamente calificados, entonces- Comenzó a sonar enojada- ¿Por qué maldita sea no saben ni siquiera que tiene? -

La separé tan solo unos centímetros de mí para poderla ver a los ojos.

Sonreí curioso, incluso enojada lucía preciosa.

-No culpes a los doctores- Le susurré mientras con mi diestra acariciaba su mejilla izquierda- solo tenemos que tener fé, en Dios, y en ella.

-Me molesta ser lo único que puedo hacer- Cruzó sus brazos.

-También puedes hacerla reir, contarle historias locas, hablarle de todas mis estupideces, digo, seguro he hecho muchas-

Logré robarle una pequeña risilla.

Se paró de puntitas y besó mi mejilla con dulzura. La abrasé una vez más pero esta vez la que se separó fue ella.

-Mel quiere hablar contigo- mencionó desviando su vista hacía algún punto que no logré entender y que tampoco intente localizar. Tan solo mantenía mi mirada en aquellos ojos brillantes.

-¿Ah sí? ¿Alguna pista del porque?

-No sé- resopló cruzando sus brazos nuevamente aunque esta vez estuve casi seguro que fue para abrazarse a si misma- Tampoco le iba a preguntar.

-Buen punto- Anoté casi sin interés e intentando subir un poco su animo. - Supongo que tendré que ir... ¿Vendrás?

-No. Ella quiere hablar contigo a solas. - Sonó seca.

Fruncí el seño.

-Tranquila, regresare, no me quedaré con ella toda su vida y no me perderas- burlé- no estes celosa- reí.

-¡Eres un bobo Joseph J...- Pareció darse cuenta de que con aquel grito había llamado la atención de casi todas las personas que habitaban aquella escena. Supongo que no quiso delatarme por completo. - Eres un bobo- Repitió por lo bajo.

Entre carcajadas mías, le guiñé un ojo y comencé a caminar hacia la habitación de su amiga. Pero rponto regrese mi vista a Dianna que me miraba con dulzura.

-La haré reir- Le prometí- Y... no sé, quizá le diga cosas vergonzosas tuyas- Bromé en un tono algo alto para que pueda escucharlo, pero no demasiado puesto que bueno, estábamos en un hospital.

Ella tan solo me ostró su lengua. Reí de nuevo, pero esta vez un poco más nervioso.

Abrí dudando la puerta por la que había observado a Dianna entrar y salir hacía unos minutos atrás.

¤

-Es verdad- Reía quisquillosa Melanie- ¡Esa peluca una vez que sabes que es peluca se ve realmente falsa-

-Lo sé- Sonreí al verla carcajear- Mel- La llamé- eres tal y como Dianna te había describido.

-Espero que eso sea bueno- Pidió regresando a la situación que no me agradaba.

Aunque esa sonrisa perspicaz se mantenía en su lugar, sus rasgos regresaban al cansancio que solían decretar con tanto entusiasmo.

-Lo es, realmente me cae bien- reí-

-Joe- Me llamó ella mirándome a los ojos.

-¿Sí?

-Bien, supongo que como tú no eres mi amiga puedo decirte la verdad- Su tono de voz a pesar de comenzar tan alegre término de una manera casi sin vida.

Puse recta mi espalda enseguida, para poderme concentrar mejor en lo que diría. Una corazonada me indicaba que era realmente importante.

-No creo... que me quede mucho tiempo...- Sus palabras chocaron en mi interior.

Eso no podía ser verdad. No.

¡Yo le prometí a Di que ella estaría bien!, pensé, ¿Realmente Melanie se refería a que no le quedaba mucho tiempo de... vida?

-¿Qué estas...- Fui interrumpido.

-Lo que escuchaste Joseph- sonó cruel- puedo estar sonriendo, pero eso es solo a causa de la magia que siempre supe que existía en tí- Fui consiente de que ella intentaba seguir sonriendo pero, aún así esta se iba borrando de apoco- esa mágia que logro regresar Dianna - hizo una pausa- Felicito con el corazón a mi mejor amiga. -

A pesar de que ella me había dado un cumplido bastante agradable puesto que nadie nunca me había calificado como "mágico" la dureza de sus palabras seguían colpeandome tal cual se tratara de algún familiar o amigo muy cercano. Cosa, que siendo sincero, Melanie no era.

Pero si de Dianna.

-Pero M...

-¡Joseph! - Pidió de nuevo con la sombria voz- Me siento terribe ¿Sí? Cada palpitar de mi corazón resulta tan arrebatador, requiere tanta energía... y al fallar esta en mí llega resultar doloros respirar... mis parpados cada vez me van pesando más y más... es obvio que pronto ya no tendré que sentirlo.

-Porque sanaras-

-No Joseph- pidió- yo solo quiero, que... le digas a Dianna que siempre fue mi mejor amiga, y que nunca me olvide... dile también que la felicito muchísimo por haber logrado esto contigo... dile que estaré con ella en todo...

-¡No! - Grité desesperado.

-Joseph- pidió de nuevo- por f... favor... prométemelo-

Por inercia, llevé mi diestra a su frente que ardía como la candela.

-¡Enfermera! - grité desesperado.

-Si la llamas ahora, no terminaré de decirte lo que tengo que decirte...

-Si no la llamo ahora esto empeorará...-respondí algo agitado- ¡Enfermera! - Grite de nuevo.

-No te agrado ¿Verdad?

-Melanie, ¡Claro que me agradas!

-Entonces dejame trminar- pidió- cada vez... m-e cuesta más pero yo... tienes que saber que... tu mús... ica me levantó muchas v-eces- Susurró algo más que me resultó inintelegible.

Me levanté del lugar en el que estaba sentado para caminar hacía la puerta cuando su voz me distrajo.

-Joe, di- dime la verda-d... ¿Te gusta Dianna? - Mi diestra ya estaba punto de girar la perilla de la puerta cuando detuve mi acción.

Sus ojos brillaron aun cubiertos casi por completo por sus parpados.

¿Dianna gustarme?, me pregunté.

No se me había si quiera cruzado por la cabeza.

Pero de algún modo, fue como la pieza faltante en un rompecabezas, justo como cuando tienes una gran parte armada, pero te hace falta una para unirlas y crear algo mayor.

Esa debía ser la explicación de que mi estómago se agitara constantemente. De que me enojara tanto con ella. De que me comportara tan cuidadoso y a la vez malcriado. La razón por la cuál Justin me daba tan mala vibra... todo lo que sentía respecto a Justin eran... ¿Entonces eran celos? ¡Todo aquel maldito tiempo había estado celoso de Justin! ¡Y de Nicholas! ¡Oh diablos Nicholas! ¿Celoso de mi propio hermano? Era una perfecta explicación... por eso había querido besar a Dianna tantas veces, por eso me importaba tanto...

Sentí a mi mundo arrugarse por un momento. El Joseph falso quería aprovecharse de mi repentina debilidad, pero logré reprenderlo, no arruinaría todo.

Regresé mi vista, que había estado perdida aparentemente mirando mis manos, hacía la vista de Mel.

Ella llevaba su mirada clavada en la mía.

Apenas y asentí.

-Entonces...- hizo una pausa en la que me miró con alguna clase de dulzura- cuidala bien- Y segundos más tarde, sus ojos terminarón de cerrarse y el marcapasos comenzó a pitar de alguna extraña manera.

Estaba en un repentino transe, mientras la única parte que me quedaba consiente, comenzaba a gritar sin aliento "ayuda".

Eso no podía estar pasando. Melanie no podía irse.

La acababa de conocer, me había sido de gran ayuda, me había hecho darme cuenta que no me estaba volviendo más estúpido si no que... estaba... e-enamorado.

Ella no puede irse, repetí más de 500 veces en mi cabeza mientras agitaba mi cabeza con desesperación al ser arrastrado por un doctor hacía afuera de la habitación.

 

 

C o n t i n u a r á . . . +

 

 

 

Con amoor y caariñoo,

Dianna :)

Aviso importante!

Melissa tiene nueva nove.

Se que su novela estará que arde! =) y si no les gusta pues no me importa haha y no sean crueles y malas u.u es su primera novela.


Ayude un poquititito en su primer capí, así que sinceramente, espro que les agradev poor lo menos yo lo adore! =)

De corazón se las recomiendo, ojala yo tuviera tramas tan buenos.


Entonces, les dejo el link:


* www.dontforgetyourguitar.metroblog.com


Con amor y cariño,

Dianna.


Pd. Suerte en todo Melii, sabes que aquí esta Dianna para todititio =)

Page: 12 3 ... 5

.#Novel name

¿Te agrado el titúlo de la Novela?

Custom Reply

Si pudieras elegir...

¿Con quién te gustaria que se quede Dianna?

Custom Reply

#Impoortante!

¿Tee guuusta el teema de la historia?

Custom Reply

.#Keevin

.#Keevin

.#Jooseph

.#Jooseph

~Nicholas!

~Nicholas!