#By the way... I love you

"¿Nicholas? Nicholas, Nicholas... Es horrible lo que me sucede con Nicholas, me siento débil estando a su lado, su sonrisa simplemente me intimida... Y a veces, cuando estoy muy cerca de él, mis deseos me impulsan hacia sus labios..." - Ella

Capítulo#27

 

Awww *-* sus coment =) siempre hermosisisismos! jajaja juum mi cosito de "Nicholas Nicholas Nicholas..." es de un capítulo vieejo :) pero me gusto esa parte(L jajaja aww nenas en verdad, escritoras sin lectores es como un libro si paginas.

Las quiero♥

Espero subirles más seguido, por lo pronto mañana no podré creo :( porke ps mi metro ya esta muy solitario :(

Espeero k en san valentin tengan a un niño lindo a su lado♥ yo no creo tener :( pero espero de corazón k ustedes sí♥

Gracias por todo :) terminando esta novela comienza mi verdadero reto.

Una novela sin los Jonas(¿ bueeno, quizá mi principal sea Joseph Jonas pero no se va a parecer más k en lo físico... la leerían? (:

Les recuerdo k las quiero♥

SIGAN DANDO SUS NOMBRES; LES PROMETO QUE SI NO SALEN EN ESTA NOVE, EN LA DE MI METRO SI(L

 

 

 

"By the way I love you".

Capítulo#27

-Pérdida-

 

Corrí escaleras abajo con dos maletas a mis costados, mientras haciendo malabares con mis brazos intentaba colocarme mi chaqueta negra de cuero. Pero algo detuvo mi velocidad al darle la vuelta al pasillo principal y perfilarme en la sala de estancia de nuestro hogar.

Nicholas se encontraba ahí acaparando a Dianna con un abrazo. Mi hermano menor se había vestido de distinta manera, ahora mucho más elegante y con seriedad que anteriormente.

Su camisa negra, elegantemente guardada por debajo de su pantalón negro igualmente, lo hacían lucir refinado.

Como en aquél "tierno" cuadro se tornaba Nicholas en mi dirección, podía ser consiente de igual manera de su corbatín rojo carmesí algo más brilloso de lo normal.

Nicholas se movió bajo el abrazo, lo que llamó la atención de mi visión periférica y causo que mi mirada regresasé a esa imagen una vez más, luego de que se había perdido en Justin, que parecía mantener una charla con mi madre.

Me acerqué un poco más a Nicholas y Dianna.

-Estoy listo- Expresé seguro.

Dianna se separó enseguida de Nicholas y ambos posaron su vista en mí. Sonreí con un júbilo fingido.

-Dianna- Llamó Nicholas- Quiero que le ofrezcas mis más sinceras disculpas a Melanie... y quiero que tú aceptes mis disculpas también.

Mi hermanito bajó su mirada de golpé hacia el suelo.

Estuve a punto de preguntarle la razón o el motivo de su ausencia pero Dianna pareció leer mis pensamientos.

-No te preocupes Nick- Ofreció- Es un acto sumamente noble ir a ayudar a Kevin en sus estudios. -

Por sí no lo había mencionado: Kevin, mi hermano mayor, había salido de viaje hace algunos meses con destino a Inglaterra donde por el momento estudiaba para ser Licenciado en historia y ciencias de la música.

Ella besó su mejilla cortamente y regresó su mirada hacia a mí.

Justin estuvo a nuestro lado en cuestión de cortos parpadeos.

-Y... quiero que le des esto-Pidió Nicholas caminando lentamente hacia uno de los cojínes del sillón más cercano. De él tomo algo que nos hizo a mi amiga y a mí abrir los ojos como platos.

-Pero...- Comenzó Dianna pero Nicholas le extendió a el osito de felpa que había tenido desde una muy corta edad, para que ella lo tomasé mientras la interrumpía.

-Shhh-La calló- no digas nada, en realidad quiero dárselo.

Ella subía y bajaba su mirada del rostro de Nicholas al rostro del pequeño Teddy.

-No se que decir, ¡Ella se volverá loca! - Carcajeó Dianna.

Le agradecí a Nicholas en lo más profundo de mi ser; hacerla reir era una maravillosa idea. Aunque seguramente Nicholas ni siquiera lo supiera.

-No tienes que decir nada- rió Nick- además, se les hace tarde, mi metrosexual hermano tardó horas una vez más- Rió Nicholas acompañado por Justin.

Le dirigí una mirada recargada de odio.

Fijo su mirada en mí y me sonrió con ironía.

-Es broma hermano-Disculpó- Aunque seas un tonto y últimamente no haz sido el mismo, ¡Eres mi hermano! - Carcajeó mientras se acercaba a mí y comenzaba a palmear mi espalda.

-Si, si, si como digas. -

 

 

/Ella.

 

-Señores pasajeros, en próximos segundos la puerta del avión será abierta- Anunció la voz de una de las asafatas.

Sentí en la fila de ascientos siguiente a la mía un movimiento brusco por lo que mi cabeza por inercia se volvió hacía atrás, para observar nada más que lo obvio, Joseph se había puesto de pie.

Entonces también percibí un movimiento similar a mi lado, pero no me regresé, algo me dejó atrapada en la figura de Joseph.

¿En qué momento ese chico había crecido más?

Era rídiculo, pero podriá jurar que del primer momento en el que lo ví, a ese momento ya había aumentado 5 centimetros al menos en altura, y mucho más en musculo.

Incluso ya era muy minúsucula la altura que Justin le llevaba Joe.

Tiriteé desfalleciendo al mi vista posarse en su torso, que ahora se notaba más que bien formado, sobre todo por esa pequeña camisa deportiva negra sumamente huntada a su cuerpo que casi te dejaba ver aquellos cuadritos que seguramente se perfilaban en ese abdomen.

Joseph de un rápido movimiento esquivó a un señor que se levantaba de golpe y abrió el compartimiento siguiente.

Sacó de él mi gran bolso morado de mano y me lo entregó sonriendo.

Pero antes de que yo pudiera ponerme de pie para alcanzarló, Justin ya lo había hecho.

Aún así, me coloqué en pie.

-Hasta aquí te dejo, linda- Se despidió Justin justo al llegar a la salida del aeropuerto  de Dallas.

Los grandes ventanales en forma ovalada que adornaban en su gran mayoria las paredes del entorno completo, impregnaban demasiada luz para lo que en mi interior sucedía.

Tenía un grave terror, hacía lo que podía estarle justo en ese momento pasando a mi mejor amiga, casí hermana Melanie.

Y no me importaba todo lo que mis amigos y padres me contaran, yo no les creía. Melanie en verdad debía de estar mal, mi padre no regresaría desde Argentina donde realizaba algunos estudios solo para atender a Melanie. No, mí padre no haría eso si supiera que es una simple gripe pasajera.

-Esta bien- Dije entrando entre sus brazos que se habían abierto mientras con su mirada me invitaba a entrar.

Cerró sus brazos envolviéndome con estos. Su calor era justo lo que necesitaba en ese momento, repentinamente, todos los problemas se resbalaban por mi cuerpo y parecían dirijirse a un sitio muy lejano.

Mis ojos parecían también ayudar a que los problemas se vayan lejos puesto que repentinamente se llenaron de un líquido cristalino.

Parpadeé varias veces para evitar que las lágrimas cayesen, yo no podía llorar, yo tenía que ser fuerte.

-Te quiero- Me susurró al oído.

Sonreí fugaz. Amaba cuando mi mejor amigo hacía eso.

Me separé de él dando un gran suspiro aún con la sonrisa tatuada en mi rostro.

El sonrió al notar eso, supongo.

-Te extrañaré- Le dije sincera.

El último mes habíamos sido como uña y mugre, era algo realmente extraño tenerle que decir un "adios" y eso en verdad me preocupaba.

¿Qué tal si se iba de mi vida para no regresar hasta dentro de un montón de años justo como había pasado la última vez?

-Yo más Dianna- dijo mientras me miraba a los ojos. - Te llamaré en cuanto pueda, desearía quedarme más pero voy tarde y...- Me separé de su abrazo para poder mirarlo.

-Es muy importante, lo sé...- Lo miré con tristeza- Suerte  en tu curso- Le deseé bajando mi mirada de nuevo.

Sentí la mirada de Joseph posada en mí por lo que no pude evitar regresar mi visión a él.

Di dos pasos hacía atrás para llegar a su sitio de estancia mientras débilmente agitaba mi mano por el nivel de mi cara diciéndole "adiós" a Justin.

-Pensé que él se iria con nosotros...- Me susurró Joseph una vez ya en el taxi.

Nuestro taxi era una camioneta puesto que lo único que se encontraba afuera era esa camioneta y yo tenía la suficiente prisa como para no importarme lo que fuera.

Apoyé mi cabeza en el hombro de Joseph. Alargó su brazo derecho y lo colocó en mi hombro derecho.

Me acomodé ahora en su pecho frontal.

-Me hubiera gustado que así fuera- Suspiré.

-Ya dime la verdad- Mencionó seguro mientras perdía su mirada en todo lo que se asomaba por la ventana.

-No... no te entiendo- Acepté mientras lentamente mis parpados me iban pesando más y más.

El calor de Joseph se sentía mayor y me caía realmente perfecto tomando en cuenta el clima del exterior. Helado, muy frió y sin sol.

-Tú... puedes fingir ser fuerte, pero solo eso- Susurró.

Abrí los ojos como platos repentinamente y por ende levante mi cabeza de donde se encontraba para separarme un poco luego.

No podía admirar sus ojos color avellana puesto que eran tapados por aquellos gruesos lentes de sol con la orilla negra.

Su cabello tampoco se dignaba a mostrarse a causa de aquel gorro gris que adornaba su cabellera entera.

No respondía a su pregunta, solo me concentraba en el momento.

Comencé a sentir cada parte de mi cuerpo. Abrí y cerré cada uno de los dedos de mis manos y mis pies. Rodé mis ojos mirando todo cuanto me rodeaba. Moví en círculos mi cabeza lentamente.

Sentí como mi cuerpo quería tiritear por el repentino frió que me embargaba.

Él regresó pausadamente su vista hacía mí.

Tragué saliva al mis ojos chocar con donde pensaba que estab los de él.

Y decidí que si iba a sufrir, por una razón que ni siquiera entendía, aquería sufrir al menos, con un poco de placer.

Elevé mis manos sin dudarlo más y los pose en el marco de los anteojos de mi acompañante.

Me disponía a retirarlos cuando sus tibias manos me detuvieron.

El contacto me aturdió. Y pareció que a él también.

-Estas helada- Se quejó.

-Lo sé. Pero eso no importa, dejame quitarme estos...

-¿Por qué? - Preguntó mientras se separaba del asiento para poder estirar su diestra hacía atrás. No etendía que hacía.

-Yo solo... por favor- Rogué intentando acomodar mis rasgos de alguna manera en el que desbordará ternura.

-No me los quiero quitar para que no tengas que aguantar lo que probablemente sucederá si...-

-Hablas demasiado- Me quejé.

Pero enseguida, al escucharme a mí misma, retiré mis manos de donde se encontraba y sentía como al menos, mi cara se iba calentando. Sentí vergüenza.

Intenté desviar mi mirada a otro sitio para no hacer tan obvios mis sentimientos.

Entonces sentí el abrigo de piel negro se Joseph sobre mi piel.

Regresé de golpe mi mirada ha él, que me miraba con una expresión tranquila y una pequeña sonrisa que se asomaba.

Entonces recogí la confianza una vez más y retiré esos lentes de mi camino.

Sonreí sin siquiera quererlo.

Mi corazón comenzó a latir más rápido de lo que normalmente.

Y fue aún peor cuando Joseph se acercó un poco más a mí.

-C-hico J...j-onas- Susurré ya teniéndolo a escasos centímetros de mí.

Tartamudeaba y era ridículo, pero me resultaba casí imposible siquiera tratar de concentrarme con esos ojos brillantes tan cerca de mí.

-¿Sí?

-¿Por qué...

-Shhh- Me calló entonces él- Hablas demasiado- Se quejó y se disponía a dar el último acercamiento para acatar sobre mis labios cuando... una voz nos interrumpió.

-Aquí es, llegamos- La voz ronca del señor de al menos 55 años que nos había hecho el favor de ser el chofer sonó alta.

Mi corazón se aceleró todavía más mientras una extraña sensación de recelo me acechó cuando Joseph se separó a una distancia bastante lejana para mí gusto de mí.

Era la segunda vez que nos encontrabamos en la misma situación en el dí,a entonces, ¿Qué era lo que nos estaba sucediendo?

 

 

C o n t i n u a r á . . .

Capítulo#26

 

Sinónimo de Popo? el capítulo#26 de esta novela.

Sinceramente chicas, las aprecio un buen, por leer esta historia que para mi gusto, esta algo guanga.

Confundo muchas ideas.

Me revuelvo un montón.

No completo lo que quiero.

Les prometo que apartir del capítulo 27, todo será mejor.

Este es como "relleno", pero un relleno necesario es como cuando a un sandwich no le pones mayonesa... si, algo así, o no? jajajajaja :) el caso es k sea como sea este es MI POPO y ustedes lo leen y dejan sus comentarios k logran detener mi corazón por un segundo *-*

JOSEPH&DIANNA se uniran más?

JUSTIN&DIANNA terminarán juntos?

me gusta la idea de Joseph, pero por ahí se va figurando una novia nueva para Joseph... si alguien quiere salir en la novela, necesito nombres con todo y apellido...

 

 

"By the way I love you".

Capítulo#26

-Pérdida-

-¿Y..o? - Empecé dudando, pero me di cuenta de lo ridículo que sonaba, así que por lo bajo tomé una bocanada de aire y continué intentando al menos, sonar menos inseguro.- Quiero decir-corregí- creí que Nicholas iría o algo así.

-En realidad...- Desvió su mirada de mís ojos, algo que por un momento logró agitarme, y la poso enseguida en su estúpido amigo. Alguna voz dentro de mí comenzó a prácticar su vocabulario de malas palabras. Mal, muy mal. -me encantaría que Nicholas vaya, pero no puede ir...-

Entonces caí en cuenta de lo que ella deseaba.

Yo era su segundo plato, quizá tercero.

Seguramente su amigo Justin no podía ir.

Seguramente Nicholas, su segundo plato, no podía ir.

Entonces recurría a mí, solo para no ir sola.

Sentí como todos los músculos de mi cuerpo se tornaban rígidos.

Eso era inaceptable, y aún más contando con un orgullo como el mio.

De un brusco y veloz movimiento me coloqué de espaldas a ella y me disponía a comenzar mi marcha hacia la cocina para seguir preparando mi malísimo y estúpido desayuno cuando su rocé me golpeó.

Ella había tomado mi diestra con la suya, y aunque la fuerza física que ejercía no resultaba ser más que una burla para la mía, su fuerza emocional me vencía.

¡Maldita sea! ¡Maldita jodida sea!, maldijé en mis adentros.

Regresé mi vista lentamente a la de ella pero al chocar mi mirada con la suya sentí una clase de pavor incandescente y ridículamente aterrador que iba más alla de lo que podía comprender... yo sabía que no le tenia miedo, entonces, ¿Por qué no le podía retener la mirada?

¿Quizá no era miedo?

¿Vergüenza tal vez?

¿Vergüenza a qué?

Esas preguntas circulaban por mi mente mientras mis ojos se paseaban y danzaban observando todo cuanto me rodeaba.

Justin había bajado un par de escalónes dejándonos relativamente más en nuestro rollo, más en nuestro pleito.

Pero seguía ahí para mi mala suerte.

El silencio lentamente me iba atrapando más y más...

Y entonces aquella voz me sacó del mar.

-No, no es lo que crees- Me susurró mientras colocaba débilmente su zurda en mi barbilla y tironeaba con sutileza de ella obligándome a mirarla. De nuevo, la intención era lo que me molestaba. No la fuerza que ella utilizaba.

-¿Entonces qué? - pregunté de mala gana mientras intentaba no mirarla a los ojos.

-Tú fuiste siempre mi primera opción, Joe- Me susurró a un volumen tan bajo que llegué a creer que lo hizo así para que Justin no escuchasé... pero no fue así- Bueno, tu sabes, Nicholas y tú fueron siempre mi primera opción, los dos, juntos- Aclaró. - Y Justin... bueno, el me había dicho que iba desde hace varias semanas- Agregó arruinando todo.

-¿Desde hace varias semanas esta enferma Mel? - Me pregunto, si realicé esa pregunta como resultado a mi repentino nerviosismo o si fue lo mejor que mi cerebro pudo procesar o si de por sí soy tan estúpido... o tan buen fingidor.

Si, fingí bien mi repentina crisis.

-¿Eh? -Murmuró confundida-No, en realidad, lleva como 3 días, ¿Por qué? - Respondió con una pregunta en tono tranquilo.

Le dí al clavo con esa pregunta.

Como cuando solo necesitas una letra más para saber exactamente que palabra es en un ahorcado. Yo la había encontrado.

Dianna podía mentirle a Nicholas, podía mentirle a Justin, podía mentirle a quien le plazca y con el tono de voz que suele usar, podría mentirme hasta por teléfono a mí... pero solo por teléfono.

Dianna un par de veces me había mentido en aquellos meses que llevaba a mi lado. Mentirillas piadosas, sí, pero había descubierto algo.

Sus ojos brillaban de una forma diferente.

Melanie debía estar realmente mal.Podría jurar incluso que adentro de esa mirada tan "fuerte" una persona ahí dentro se desmoronaba.

Yo no debía ponerme a discutir con ella, eso no haría un buen amigo.

Eso no haría Joseph Adam Jonas, quizá el Joseph falso que me abatía por momentos sí, pero el Joseph real no. Y curiosamente, el verdadero Joseph siempre mantenía la cordura cuando estaba ella.

Suspiré tranquilizándome mientras la enrollaba con mis brazos.

Tomé una gran bocanada de aire, que llegó hasta mis fosas nasales impragnado por ese perfume característico del champú de Dianna, y besé su cabellera.

-Yo... iré a arreglarme- Avisé en voz alta luego de subir veloz varios escalones.

-Sí- Movió sus labios sin producir ruido alguno- Y... no te preocupes por avisar, yo ya lo hice-Murmuró rebuscando mi mirada con sus ojos.

Pero no se lo permití.

Ella sabría enseguida que yo había descubierto sus verdaderos sentimientos del momento.

Ella sabría enseguida que cuando esta en ese anímo me controla por completo.

Corrí literalmente hasta mi habitación y por suerte encontré a una mucama en ella. Le pedí con amabilidad que me armará una maleta para 8 días, a lo que ella accedió con una sonrisa en su rostro, como si supiera algo.

Tenía que ser Dianna, reclamó mi mente con recelo.

Corrí al baño al obtener su consentimiento y me metí a duchar.

Debía apresurarme.

 

 

 

C o n t i n u a r á . . .

PREEFAACIO.

Prefacio.v

 

Corría superando la velocidad que mis piernas generalmente conseguían. También a ellas les dolia lo que en breve pasaría.

Dianna Stevenson, la chica que alguna vez deteste, la chica que siempre estuvo ahí para mi mientras yo estúpidamente perdia mi vida en un ataque de rebeldía, la chica que robó total y completamente mi corazón, partiría para no regresar jamás...

Un dolor constante y punsante atormentaba todo mi ser, mientras alguna parte de mi, se burlaba de no poder alcanzar la velocidad que yo deseaba tener...

En ese momento no me interesaba nada. Absolutamente nada.

No me importaba absolutamente ni siquiera en lo más minimo que yo, ridículamente, me encontraba corriendo a través de los pasillos de aquel aeropuerto como un desquiciado, vestido con un pijama.

No me importaba lo que todo el mundo diría de mí... Bueno, todo el mundo salvo ella.

¿Cómo pude ser tan estúpido como para no darme cuenta antes?

De alguna manera siempre supe que aquella sonrisa escondía un gran corazón, pero juro que jamás esperé que esa delicada risa robara algo más contundente que alegrías mias.

¡Ella era el amor de mi vida! ¡El que siempre busqué! ¡El que hacia tiempo había perdido la esperanza de que existiera!

¡Estuvo junto a mi!  ¡Estovo conmigo seis meses!

¡Y estuve enamorado de ella!

¿Por qué mi estúpido orgullo no me permitía darme cuenta?

Yo la amaba como nunca antes había querio a alguien. A nadie...

Y ahí estaba yo, una persona completamente mal de la cabeza a causa del amor, una persona que había golpeado a uno de los vigilantes del aeropuerto con seguramente más fuerza de la debida puesto que no me permitía continuar mi camino, una persona que sabía que era probable que su vida se desmoronaría en breves instantes...

Entonces, observé como mi vida entera se iba, como mi vida entera moría.

Alcancé ver al avión despegar por el gran ventanal.

Toda mi vida estaba perdida...

Capítulo#25

 

COORTO PERO ALGO ES ALGO :) MAÑANA LES POSTEO EL NUEEEVO PREFACIO DE ESTA NOOVELA, ME GUSTO MUCHO :) JAJAJAJA AL MENOS MÁS K EL OTROO, EL ORIGINAL, EL FEO & SIN FORMA.

BENDICIONES PARA TODAS.

 

Con cariño,

Dianna.v

 

"By the way I love you".

Capítulo#25

-Pérdida-

 

 

Y fuera lo que fuera, tenía contemplada a ella en su explicación.

Cada vez las corrientes eléctricas iban abarcando más fronteras de mi cuerpo, hasta llegar a su punto máximo cuando los labios de Dianna se encontrarón a una diminuta distancia de los mios.

Me sentí impotente al descubrirme adicto a apresiar esos hermosos, pequeños pero carnosos labios color carmesí.

Era completamente extraño pero comencé a percibir el miedo recorrer mi sistema circulatorio a la alta velocidad que los latidos de mi corazón proporcionaban. Era un desenfrene terrible.

Sentí a mi caja toraxica quejarse, a causa de aquel corazón que latia de una forma impresionantemente veloz, cosa que no hacia desde hacía mucho tiempo. Además estaba latiendo, más rápido que nunca. Comenzó a preocuparme la idea de que fuera posible que se saliera.

Ella abrió ligeramente su boca para permitirme inhalar aquel aliento a hierva buena mientras pausadamente mi mirada se iba desvaneciendo a causa de mis parpados cerrarse...

Tomé una bocada de fuerza desde mi interior para poder vencer aquellos devastadores nervios y dar el último paso. No lo entendía, ya había besado a Dianna una vez, entonces ¿Por qué estaba tan nervioso?

Pero había conseguido la fuerza que había estado buscando, y custo cuando me acercaba veloz contra ella, algo me detuvo.

Una voz.

 

-Buenos días familia Jonas- Saludó aquella estupefacta voz; Justin.

Di se separó a una velocidad record de mí.

Sentí como mi corazón se desmoronaba al instante.

Ella nisiquiera me miró.

-Buenos días Justin- Auriculó alto ella.

Dí un gran suspiro de pesadez.

Él apareció en cuestion de segundos por el umbral de uno de los pasillos, pero fue más rápido lo que se tardó en acercarse hasta ella.

Él estaba terriblemente... bien.

Era vestido por una camisa blanca con delgadas rayas negras que travesaban de forma vertical la camisa a lo largo de toda su extensión.

Su pantalón era de una tela algo brillosa, completamente obscura, que le caía de una forma elegante, y que al final de perfilaba algo entubado.

Sus zapatos negros de piel proferian aquel brillo de "recien pulidos".

Su cabello destellaba a causa del gel que seguramente había usado y aunque le daba un aire elegante era completamente lo contrario; su peinado era lo que justamente yo solía buscar en el mío.

Quejí por lo bajo.

Él estaba completamente elgante y yo me encontraba en ropa interior, cubierto unicamente por una bata.

 

-Hola linda- La saludó mientras creaba un nudo en su cintura con sus brazos y depositaba un beso en su mejilla.

-Hola Justin- Ella dio un giro dentro del nudo y se refugió en los brazos incorrectos: en los brazos de él.

Sentí un odio creciente en mi interios; sentía que algo ardia en mi cuerpo, sentía como mi corazón palpiteaba con debilidad y como mis ojos se enfocaban en Justin tal cual un águila en su presa. Tiriteé. Solo conocía una palabra que denominara eso y no me imaginaba alguna razón válida para sentir aquello. Celos.

Sacudí mi cabeza intentando regresar en mí pero los recuerdos de segundos atrás me tomaron tan deprisa y tan veloz que apenas y pude mantenerme de pie sin titubear.

-Yo... ¿Té iras? - Le pregunté inseguro a Dianna, intentando perder mi vista en algún sitio salvo sus ojos. Los mios de un momento a otros habían comenzado a empañarse de un líquido cristalino, una vez más. Llorar enfrente de ella podía ser humillante pero sobreviviría, había sobrevivido hacia unos pocos momentos. Pero llorar enfrente de ese invésil...

 

Ella, como si hubiera percibido mi cambio de emociones, se separó de un único movimiento de Justin, y estoy seguro que busco mi mirada.

Pero yo me esforcé aún más por perderla.

Repentinamente sentí su piel quemar contra la mía.

Un sinfín de emociones me recorrieron, alterando mi ritmo cardiaco una vez más.

Y aunque sonara algo molesto, eso de que constantemente a casua de ella un revuelto en mi estomago comenzaba, no lo era. Incluso me agradaba.

Enrollé torpemente mis brazos en su cintura.

Sentí la estúpida mirada de su amigo sobre mí pero no me importo.

 

-Joe yo quería... pedirte algo. - Habló titubeando mientras se separaba de mí.

Seguía sin mirarla a los ojos.

-Te escucho- Pronuncié algo cortante.

-Me preguntaba... si... me podrías acompañar a Dallas. -

Abrí los ojos como platos, aún sin creerlo.

 

C o n t i n u a r á . . .

Capítulo#24

@. http://twitter.com/dianareal        SIGAANME POORFAVOR! *-*

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Sigo traaumaada, el Shoot#02 ganador del fotolog: http://www.fotolog.com/songshoot fue el MIO.

¡Gracias a todas por brindarme la fuerza para escribir con sus hermosos comentarios!

Esta capítulo me gustó,lo tenia medio planeado pero el final fue de último momento.

Lo que todas deseaaban desdee el primer capítulo, casi sucede.

Al menos Joseph despertó.

Melanie Socci me matará cuando se entere de lo que a su personaje le pasó.

JAJAJA Meel, si lees esto, sabes k te quiero.v pero en la novela todo es diferente.

Las quiero queridas lectoras, intentaré subir más seguido.

 

Con amor

Dianna.

 

Pd. si la nove tiene errores, es porque no leí el capítulo al finalizarlo. Decidí confiar un poco más en mí.

 

Ppd. "A man can love a million women, but it takes a real man to love ONE woman in a million ways." - Nick Jonas

 

 

Pppd. Dejen coments, por favor<3

 

 

"By the way I love you".

Capítulo#24

-Pérdida-

 

Una corriente de aire helado recorrió mi cuerpo entero, erizándome toda la piel conforme a su recorrido.

Pero no podía alejar mi mirada de ella, que le susurraba a su celular, atropellando palabras.

Aún no me notaba.

Comencéa ver todo en algún tipo de cámara lenta.

Su pierna izquierda bajaba el siguiente escalón cuando una de sus maletas resbaló de su diestra.

Antes de que ella o yo pudiéramos reaccionar, otra mano inteligente lo había hecho; Nicholas.

Un sentimiento explosivo conformado por confusión y negatividad me lleno en cuestión de segundos. Me asuste por un momento al descubrir entre esa unión una pisca de odio revolotear.

Odio hacia Nicholas.

Nicholas sabía que ella se iba.

Y no me lo dijo.

¿No se dio cuenta acaso de mi repentina dependencia hacia ella?

¿Él tiene la extraña sensación de que ella continuaba dándome completamente lo mismo?

Comencé a subir las escaleras algo alterado cuando al fin, ambos decidieron prestarme atención.

Al chocar las pupilas color caramelo que últimamente se esmeraban por volverme loco, con las mías, tirité.

Pero eso no le hizo dudar a lo que sentía por dentro.

-¡No lo puedo creer! - le grité repentinamente enojado.

-¿Qué te sucede ahora Joe? - Preguntó moderando su expresión Nicholas a una precavida. Pero su mirada no podía mentir, el odio también comenzaba a acerchar su estado anímico.

-¿Cómo puedes? - le volví a gritar mientras me acercaba bruscamente a ella.

-¡Calmate maldita sea! - Me gritó entonces Nicholas, mientras tomaba mi brazo derecho para detener mi repentino acercamiento.

Me sacudí con más fuerza de la deseada, para librarme del brazo de Nicholas.

El brazo de este termino estampándose contra el barandal de madera. Escuché una queja por su parte, pero nada serio que pudiera distraerme del momento.

Ella cerró los ojos, privándome de esa hermosa vista.

Tragué saliva, intentando recomponer mi repentino cambio de carácter.

Por inercia regresé mí vista hacia mi hermano que me miraba asqueado, intentando reprimir lo que estaba seguro que el deseaba: tirarse encima de mí, y empezar una pelea.

Entonces, los ojos de Nicholas dieron un brillo especial.

Bajé mi vista en busca de la causa de esa tranquilidad repentina en Nicholas.

Las manos de Di estaban entrelazadas con las de él.

Un alarido de rencor fue proferido muy dentro de mi corazón.

 

-Nicholas- habló ella por fin. Supe que aunque su estado parecía estable, y su mirada que había vuelto a dislumbrar al ella abrir sus ojos, me podían mentir, ella en el fondo sentía frustración. - ¿Podías dejarme un momento a solas con Joseph? - cuestionó casí jadeando. Nicholas pareció prestar más atención a sus palabras que a su color de voz.

-¿Quiéres que te deje a sola con este invesil? - Frunció su señor con fastidio mientras su frente se llenaba de arrugas.

-Sí- Afirmó ella con seriedad.

Mi hermano menor se acerco a ella brindándole un beso en la mejilla que le quedaba más cerca a su boca antes de susurrarle algo al odio, haciéndola sonreir.

Tomó las 2 maletas que Dianna llevaba en sus manos y bajó las escaleras a un ritmo constante casi perfcto.

Suspiré un poco aliviado por dentro.

Pero eso no cambiaba el tono de mi amiga en su anterior petición.

 

-¿Qué sucede? - Pregunté con un aire sumamente tenso, preocupado. Preocupado por ella.

Reprimí mis  ganas delanzarme hacia ella y tomarla en mis brazos, porque aunque me lo negará, yo sabía perfectamente que ella no se encontraba bien.

-Joe, ¿Qué te sucede a ti? - Cuestionó ella estoy seguro que intentando sonar fastidiada, más su volumen casi inaudible la delataba una vez más.

Esta vez no evite atraparla con mis brazos y juntarla lo más que mi pecho me permitió, hacia mí.

Aunque en realidad, no supe lo que me llevo a eso; no estaba completamente seguro de cual de las dos razónes que me controlaban en ese momento había vencido.

No sabía si quería evitar que ella me abandonara, como un juguete viejo; o sí él deseo de protegerla y no dejar que nada le suceda me había llevado a tal extremo.

Ella me devolvió el abrazo, mientras yo acariciaba completamente perdido su cabello.

La oí suspirar.

-En este momento sin conocer lo que pasa por tu mente, me sucede que estoy como un loco. - Palabras incoherentes que probablemente no debieron de haber salido de mi boca.

Pero no podía hacer nada, ya había hablado.

Baje mi vista hacia su rostro y podría jurara que ella se había sonrojado.

-Yo...- Al parecer yo estaba lo correcto; por primera vez en mi vida sentí el momento exacto en el que una chica estalló en llanto.

No solía ser tan precavido y buena escucha como para poder decir el momento exacto en el que una persona estallaba en llanto.

Pero aquella vez era diferente.

Sentía su dolor como si fuera el mio, o peor. Porque no solo era ese dolor. Tenía que aumentarle el ardor que sentía mi ser al verla con sus maletas, apunto de partir.

La abracé más fuerte.

-Todo estará bien...- Le susurré al oído.

-Joe...- Me llamó con su voz toda cortada mientras subíalentamente su rostro, bañado en aquel liquido salado tan detestado...- ¿Por qué?

-No te entiendo- Le susurré mirando perdidamente sus ojos, que a pesar de estar completamente repletos de lágrimas, seguían mirándose hermosos.

-Melanie esta mal...-Dijo en un grito ahogado, segundos más tarde, rompiendo en un llanto aún mayor y más desconsolado. - T...ten-tengo que ir... a v.. v-verla.

Me sentí un completo estúpido.

Yo creía que ella se iba para dejarme en el olvido.

Y no era así ni en lo más remoto.

Había escuchado de Melanie en varias de mis conversaciones con mi mejor amiga, solía hablar tan bien de ella, Dianna en realidad adoraba a esa chica.

La vergüenza regresó como un trueno hacía mí.

Su mejor amiga estaba mal, y yo como un inmaduro quejándome en el silencio de su dolor.

Únpar de  lágrimas rodaron infelizmente por mis lágrimales a una velocidad mayor de la que cualquier lágrima suele caer, depositándose en el abrigo de Dianna.

Junté mi frente a la de ella sintiendo algo extraño en mi estómago una vez más, solo que esta vez, estaba completamente seguro, a diferencia de las veces anteriores, de que el hambre no era la causante de este acontecimiento.

Era algo más.

Y fuera lo que fuera, tenía contemplada a ella en su explicación.

 

C o n t i n u a r á . . .

Capítulo#23

Lo importante del capii es demarcar la confuncion de ambos, la dependencia de uno sobre el otro y demarcar que apesar de todo, ellos dicen ser solo amigos... Enjoy it.

2010, the year of no fear.

Now, i believe.

Las quieeero(LLL pronto empezare otra nove y adivinen... JOSEPH ES EL PRINCIPAL :) k raro en mi no? jajaja <3

 

Con cariño,

Dianna.

 

 

“Bye the way I love you”

Capítulo#23

-Recuerdos-

 


 

-Dame un abrazo ¿Sí? - Me pidió mirándome a los ojos con esa mirada en la que sus ojitos se tornaban mucho más brillosos, y el color miel de sus ojos te esposaba mientras te hundías en ellos... Imposible decir no.

Tomando mucho cuidado en mis movimientos para no lastimarlo, mis manos rodearon su cintura y sus brazos rodearon la mía.

El vuelco en mi estomago regresó.

Los toques eléctricos comenzaron a divisar a lo largo de toda mi piel.

La adrenalina me sonrió.

-Joseph- Lo llamé.

El se separó ligeramente, aun sin soltar mi cintura, y me miró a los ojos.

-Tu y yo ¿Qué somos?

Su rostro se torno serio y sus ojos perdieron ese brillo que solian portar.

Tragó saliva y lo supe ya que fue audible.

Yo también tragué saliva.

-Somos... Somos amigos- Exclamó mirándome a los ojos, demostrándome seguridad.

No sabría explicar lo que sentí en ese momento tan solo... me dividí en 2 partes.

Mi corazón entero se dividió en 2 partes.

La primera parte estaba feliz, en realidad creía que eramos enemigos y recibir la aclaración resultaba sumamente gratificante.

La segundaparte se partió en más y se arrugó como una hoja de papel.

La segunda parte estaba destrozada y no entendía porque.

Sonreí a medias, intentando aclarar y despejar mi mente para concentrarme en lo que en realidad resultaba importante en ese momento.

Desenrede el nudo que mis brazos habían formado en él mientras este hacia lo mismo con el suyo.

Suspiré a hondas, interrumpiendo el despiadado y cruel silencio.

-¿Qué haremos con...- No finalicé. Su voz me interrumpió.

-Dianna toma asiento yo... tengo algo que decirte. - Sus ojos se tornaron apagados, mientras bajaban lentamente para mirar el suelo.

Una  extraña intranquilidad me invadió y todo en mi ser me indicaba que nada estaba bien.

Incluso una vocecita en mí me recomendó salir de aquel cuarto y buscar la protección de Justin.

Pero hice une esfuerzo por quedarme, sea lo que sea que tuviera que decirme Joseph tenía que escucharlo, era mi deber escucharlo.

Seguí su orden y me senté en la orilla de aquella pequeña pero cómoda camilla.

Joseph hizo lo mismo, pero en la otra esquina de la cama.

Intenté sonreir para alentarlo al seguir en el segundo en el que su mirada subió.

La sonrisa funcionó.

-Yo si se que sucedió- Dijo con voz apagada y ronca. Un nudo en mi estomago lentamente se iba enredando- bueno... no exactamente tan solo... yo si se porque sucedió mi accidente.

Tragué saliva audiblemente mientras sentía como si repentinamente nubes cargadas de agua y acompañada de truenos lograban vencer el techo y entraban a la habitación.

Sentí una olada de frió, que me hizo temblar y colocar mi piel de gallina.

-¿Tienes frio, Di? - Preguntó tiernamente Joseph mientras se ponía de pie nuevamente. Me limité a asentir.- Tenemos suerte de que llevará puesto mi abrigo- me sonrió mientras después de una serie de pasos, tomaba de una mesita su abrigo. - Ten- Exclamó al entregármelo.

Ahora fui yo la que le sonrió.

Se sentó mientras me observaba, fui encantada por un segundo al notar que un brillo que jamás había presenciado en los ojos de Joseph destelló.

Resultó sumamente extraño, pero me alegró que sucediera.

Si es que perdía las esperanzas sobre recuperar a Joseph, ese destelló me las había renovado completamente.

 

-Soy un estupido- Se lamentó sonriendo amargo al yo terminar de abrocharme su suéter-

-¿Por qué lo dices?

-Me dejé controlar Dianna, te juro que yo no sabía que hacía, te juro que yo no he sido el que ha habitado en mi cuerpo desde hace 2 meses- Sus ojos regresaron hacía algún punto muerto del suelo.

La ternura que me embargo a continuación resultó tan fuerte.

Estiré mis brazos mientras abría y cerraba mis manos, esperando captar su atención, sin saber realmente porque lo hacía.

Me sentí como una niña cuando sus abrigadores y bien trabajados brazos me rodearon una vez más.

Entonces entendí que mi rara posición anterior era la que suelen usar las niñas pequeñas cuando quieren un abrazo.

-Joseph, sabes que yo me he quedado para ayudarte, sabes que yo no te juzgaré, por favor... continua- Lo alenté sin disponerme a soltarlo.

Pero para mi mala suerte el desvaneció sus brazos de mí, haciéndome sentir insegura y torpe nuevamente.

Intenté no colpsar para lo que tuve que abrazarme a mi misma.

-Yo...- Comenzó acomodándose en la cama mientras subía sus 2 piernas. Dio un quejido de dolor que no entendí hasta que fui consiente del gran moretón morado que llevaba en su muslo izquierdo.

Ahora la que dio un quejido fui yo.

Suspiró.

-Nicholas me reprendió logrando solamente alterarme más, algo me controlaba, una especie de rebeldía me gritaba ordenandome que haga justamente lo contrario que me pidió Nicholas... yo tomé mi celular y le llamé a Estefanía...- Pareció reprimir una soyoso, como si en verdad le resultara vergonzoso lo que decía, lo que estaba a punto de decir... lo miraba con detención, sintiendo trabajar mis lagrimales y admirando su trabajo, al notar como mi mirada se iba nublando- Dru, me llamó la se-semana pasada invitándome a su fiesta... lo recordé de inmediato y le pregunté a Estefanía si quería ir...- Tratamudeaba al hablar, estaba nervioso, lo podía sentir. Su mirada se iba nublando más rápido que la mía.

La atmosfera era tensa, dolorosa.

-Llegué a la fiesta y no me di cuenta de cuantas copas me to-tomaba... ¡Estaba enfermo! El odio ya la rabia me invadían tan solo... me dejaba llevar por la atmosfera... Pero, llegó mi momento del tope en el que simplemente mi cerebro hacía lo primero que pensaba, si es que en realidad realizaba esa acción... yo... estuve a punto de perder mi... v-virginidad- Finalizó mientras las lágrimas ya corrian por su rostro.

Me llevé mi diestra a mis labios por inercia, intentando así que mi boca no se abriera por la noticia.

Sentí mi corazón detenerse y me arrepentí de no haber sido yo la que fue por Joseph.

Yo debí de haber ido.

Estúpida, me acusó una voz en mi interior.

Joseph subió sus hermosos ojos café avellana para dejarme sin aliento nada más.

Podía leer el dolor y la vergüenza total.

Creí que caería con el hasta que una vocecita en mi interior tomó mi mano para no dejarme caer.

Lo importante, es que el no la perdió, me recordó.

Me tiré a los brazos de él intentando hacerle entender que yo estaría para él.

-Diremos que resbalaste de las escaleras mientras tú y yo subíamos corriendo mientras jugábamos pesa-pesca- Le susurré al odio cuando sentí que se calmó.

Una suave carcajada se le escapo.

Supusé que el se imaginó la escena y por eso reía.

Sonreí con él.

 

 

 

/Joseph.

 

Un pequeño rayo de sol entró por mi ventana esa mañana de finales de noviembre.

Juro que me hubiera cubierto la cara con mi sabana para continuar durmiendo si no me hubiera llamado la atención aquel milagro.

Sol en finales de noviembre, cuando en realidad, hacía una semana que aquel hermoso astro no se dejaba apreciar por culpa de unas inmensas nubes que cubrían la ciudad entera.

Me coloqué mis pantuflas y caminé lentamente hacia la ventana por la cual destellaba el pequeño peor potente rayo de sol.

Refregaba mis ojos con debilidad y pereza aún cuando llegué a mi destino.

Abrí lentamente las percianas y aprecié el último destello de aquel milagro antes de que una gigantesca nube gris lo cubriera.

Intenté sonreir.

Al menos, ahora estaba seguro de que el sol seguía ahí.

Segui admirando la calle un rato más hasta que un vecino salió de la casa y me saludó.

Entonces recordé que seguía en pijama y lo saludé veloz antes de cerrar las percianas nuevamente.

Sacudí la cabeza intentando despertarme bien mientras tomaba mi bata azul de franela y me disponía a bajar las escaleras para servirme un desayuno hecho por mi mismo, ya que tenía ganas de sentir esa sensación del café amargo, huevos quemados, y jugo amargo ¡Justo como quedaría mi desayuno si yo lo preparaba! Lo sé, un deseo extraño, pero al fin y al cabo, eso deseaba.

Mientras bajaba las escaleras sonreía recordando que exactamente ese día se hacía un mes 3 semanas de que desperté, o bueno diciéndolo de otra manera: hacía 1 mes, 3 semanas que me había roto mi brazo. Que había hablado con Dianna.

Que había regresado a mí ser otra vez.

Ya había recuperado absolutamente todo, menos los conciertos, y el derecho a que alguien aseara por mi, mí alcoba.

Y eso se debía a que por ratos salía de control.

Aunque, estaba orgulloso de mi mismo, porque los momentos malos resultaban casi nulos, uno cada semana... sí, casi nulos.

A Estefanía le llamé diciéndole que no la quería volver a ver. Nicholas tenía razón: ella solo estaba conmigo para quitarme mi virginidad. Y en realidad, era peor de lo que Nicholas decía, descubrí que ella quería quitarme mi anillo de virginidad para ganar el dinero que no se que estúpida empresa había ofrecido al que logrará con aquel reto.

-Buenos días Joven Joseph- Me saludó al llegar a la cocina Andrew, uno de los cocineros- Es temprano, resulta extraño verlo aquí- Expresó.

-¿Me estas diciendo flojo? - pregunté intentando sonar dolido.

-No joven Jonas, ¿Cómo puede pensar así? Yo no quería...

-Es una broma Andrew- Sonreí mientras dejaba un golpecito en su hombro derecho-

-De cualquier manera lo siento- Se disculpó.

-No hay anda que sentir...- Dije con sinceridad- ¡Hey Andrew! ¿Qué horas tienes? - Pregunté con curiosidad, no se me había ocurrido mirar el reloj.

El bajo la vista mientras estiraba su izquierda y con la derecha corría un poco las mangas de su camisa.

-Las 7:05- Me dijó sonriendo.

-La hora favorita de Nicholas- Reí. - Y la mía también- Sonreí sincero.

-¿Va a desayunar? - me preguntó mientras me sentaba en el desayunador.

-¡Oh! ¡Es verdad! Yo serviré mi desayuno, quiero huevos cono café.

-Tengo café a la olla si quiere y así no se molestaría en prepararase usted un...

-No Andrew- lo interrumpí- Si tú me haces mi desayuno, sabrá delicioso, el mejor de todo el país- Sonreí- pero yo siempre desayuno, almuerzo y ceno delicioso gracias a ti, y hoy tengo deseos de tomar un café mal hecho, comer unos huevos mal preparados y tomar un jugo amargo-

Lo ví sonreir y acompañé su risa.

Pero justo cuando iba a entrar a la cocina escuché unos pasos acompañados por un golpeteo intranquilo en las escaleras... y era extraño pero la única cosa que recordaba que podría causar ese sonido era el sonido de las maletas contra el suelo.

Dirigí una mirada a Andrew que me miraba igual expectante. Extrañado, comencé mi rumbo hacia las escaleras y me sorprendí al llegar a estas.

Dianna bajaba con 2 maletas.

¿Se iría de aquí?

¿Me dejaría en las tinieblas?

Ella sabía que gracias a ella era lo que en ese momento era, entonces, ¿Solo me abandonaría?

 

 

 

To be continue...

Capítulo#22

 

Dije k ayer subiría pero me kde viendo pelis con mi mom :$ Estaba viendo una k no se cmo se llama de Lindsey, lueego vi "Miss Simpaatia", lueego en TNT pasaron la "Miss Simpatía 2" en la cual keria k salga el tipo pero no ¬¬ k caca! como sea el caso es k al ver la hora: 10:00 pm D: ¡Dios! bueeno, bueno así que hoy les escribi una tarea ¡Hiper dificil! no tengo imaginación para esta, tendre k esforzarme mucho... como sea, se las dejo :)

Ayer me imaginé a mis 65 años traduciendo mis novelas de los Jonas y mostrandoselas a Joe Jonas de entonces 71 años :D jajajajaja, k loca estoy no(¿ bueno, esa imaginación tan demente es la k escribe estas novelas n.n


Con cariño y aprecio,

Dianna.

 

 

 

"Bye the way I love you"

Capítulo#22

-Recuerdos-

 

 

/Ella.

 

-Yo... si, creo que estoy bien - Dudó.

Yo estaba sumamente preocupada por Joseph, pero me distraía y sacaba del momento el pequeño apretón constante en mi mano entrelazada con la de Justin.

Una sonrisa se iba curvando lentamente en mis labios mientras apoyaba mi cabeza en el pecho de Justin.

-Dianna... ¿Puedo hablar contigo... - Asentí sonriendo - a solas? - Agregó.

Mis facciones se descompusieron por un momento.

¿Sola? ¿Yo?

Si con el simple hecho de haberlo observado, casi me suelto a llorar, ¿Quedarme ha hablar con él?

¡NO!, gritaba en mi fuego interno.

Aún asi sabia que debía acceder. Tenia que resolver con el, puntos importantes como: que haríamos, a quien llamaríamos y que diríamos que sucedió.

Ni aunque quisiéramos podríamos esconder esas cicatricez, ese moretón en su ojito y ese yeso en su diestra.

Tragué saliva.

Compuse mis facciones para separarme ligeramente de Justin soltando su mano.

Regresé mi vista hacia él y lo vi asentir.

Con zancadas más grandes de lo que desearía lo observé salir de la habitación y lo escuché cerrar la puerta.

Coloqué mi vista en un punto muerto enfrente de la cama de Joseph.

No quería que se ofendiera por no mirarlo, pero tampoco quería soltarme a llorar y sabía que eso pasaría si posaba mi vista en él.

 

-¿Qué sucedió? - Me preguntó con calmar.

-Esperaba que tú pudieras decirme. - Respondí seca.

-¿Quién era él? - Preguntó cambiando de tema, cambiando su voz.

-Un viejo amigo- Respondí yo veloz.

Se quedó en silecio al igual que yo.

Era un silencio repulsivo, un silencio que en vez de traer calma, traía guerra en mi ser.

Comencé a ver imágenes en mi mente, recuerdos.

 

 

El día que conocí a Joseph, sentí el odio que nos proferíamos el uno al otro, el día que nos volvimos mejores amigos, aquel dia en el que le confie uno de mis mas grandes secretos aun cuando sabia que nos odiábamos...

 

El día en el que me enfermé y le grité a Nicholas sin razón aparente... pero recordaba más el momento en el que fui a pedirle disculpas y lo miré sin camisa, recuerdo todas mis emociones, recuerdo el abrazo... recuerdo con completa nitidez que mientras el hablaba mi único pensamiento era "si tan solo supieras que te amo..."

 

Recuerdo por completo, mis sentimientos llenos de bipolaridad, al un rato después, cuando salí con Joseph, que me di cuenta que "el me gustaba" y lo besé.

 

Recordé que quedamos como amigos una vez más...

Rememoré hace un rato, la entrada de Justin a mi vida una vez más.

Entonces, ¿Qué me sucedia?

¿Hacía quien me declinaba?

 

 

En vez de sentir dolor, furia, euforia, alegría, odio, o cualquier sentimiento que quizá sería mejor catalogado para ese momento lo único que sentía era frustración.

Estaba completamente en redada.

Ahora no sabía a quien pertenecía mi corazón, y por primera vez después del dichoso dia en el que mi relación con Matt finalizó... realmene me intereso saber de quien era.

Tres goteras se abrieron pasó por mi ser.

 

Joseph. Joseph. Joseph.

Nicholas. Nicholas. Nicholas.

Justin. Justin. Justin.

 

 

-¿En qué piensas Di? - Me preguntó con detenimiento Joseph, sacandome de mi repentino transe.

No me había dado cuenta, que el chico Jonas se había puesto de pie, hasta sentir su tacto rozar mi mejilla.

Cometí el error de mirarlo a ver.

Una vez más el dolor invadió mi ser, pero esta vez, el tacto que me salvó fue el de él.

- Yo... - No sabía que decir, pero tenía más que presente que la verdad no era una opción.

-No respondas- Susurró- Soy un soplón.

-¿Por qué lo dices?

-No lo sé, solo sé que me lo merezco.

-Pero...- No entendía lo de llamarse asi mismo "Soplón", y no tenia pensado descansar hasta que el me lo explicara.

-Dame un abrazo ¿Sí? - Me pidió mirándome a los ojos con esa mirada en la que sus ojitos se tornaban mucho más brillosos, y el color miel de sus ojos te esposaba mientras te hundías en ellos... Imposible decir no.

Tomando mucho cuidado en mis movimientos para no lastimarlo, mis manos rodearon su cintura y sus brazos rodearon la mía.

El vuelco en mi estomago regresó.

Los toques eléctricos comenzaron a divisar a lo largo de toda mi piel.

La adrenalina me sonrió.

-Joseph- Lo llamé.

El se separó ligeramente, aun sin soltar mi cintura, y me miró a los ojos.

-Tu y yo ¿Qué somos?

 

 

C o n t i n u a r á . . .

 

Capítulo#21

Solo una cosa k decir: pasense por www.metroflog.com/----MyJonasworld se los agradeceria cien mil :DDD

 

 

Capítulo#21

-Justin Gonzalez-

 

-¿Está despierto? - Escuché una voz un poco ronca pero aún así inconfundible de una mujer.

Abrí lentamente los ojos teniendo mayor precaución para no estar obligado a cerrar los ojos una vez más.

Me senté lentamente.

En frente de mi se encontraba una señora de aproximadamente 35 años, de cabello negro sujeto con una pinza y una linda sonrisa en su rostro. No sé exactamente qué diantres tenía pero verla te causaba un decline de emociones buenas.

Amabilidad, eso era lo que impregnaba su sonrisa.

-Espero que no- Respondí sobando mi cabeza con una mano. Me dolía mucho.

Aunque intenté responder de mala gana, no pude.

-Señor Jonas, no puedo creer el buen golpe que se dio ¿Ya aprendió las consecuencias? - Cuestionó mientras se iba acercando hacia mí.

-¿Las consecuencias a qué?

-Bueno... usted llegó en condiciones muy poco estables, no solo por la sangre si no... llevab muchas copas de vino...

-¿Qué me paso? - pregunté con un hilo de voz- ¿Sangre? - repetí en pregunta.

-Y alcohol. Solo quiero hacer un trato con usted... La señorita Stevenson aún no sabe que usted llegó totalmente ebrio, el doctor Paredes creyó que lo mejor era que usted, por si solo se lo dijera, pero temo que como es esencial ese punto, bueno... si usted no lo dice, yo tendré que.

-¿Señorita Stevenson? ¿Dianna está aquí? - Pregunté serio pero no negaré que en mi fuero interno un grito de alegría era proferido.

-Ella lo trajo. Vaya que usted por su gusto y afición hacia el alcohol le ha pegado un buen susto a esa pobre chica.

-Dianna está aquí- repetí aún en transa.

-Bueno joven Jonas- comenzó de nuevo pasando un paño húmedo por mi frente- Supongo que apenas salga ella entrará y... usted tendrá que explicarle todo.

-¿Al menos me dirá que fue lo que me sucedió?

-Esperaba que usted me lo explique...- Pausó mientras ahora extendía por mi piel una crema.

Intenté levantarme para detener su acto, ya que aunque hubiera querido golpearla para que se callara de una vez por todas, no podía, seguía siendo víctima de su amabilidad.

No pude hacer gran cosa, mi brazo derecho no respondió.

Fijé velozmente mi vista en él y pude notar un yeso.

-Su brazo derecho sufrió fractura, señor Jonas. - Indicó.

-¿Enserio? - Pregunté irónico.

-Si- Sonrió- Bueno, yo me retiro...

-Pero dígame por el amo de Dios que fue lo que...- Me dejó hablando solo, ella ya había salido.

Cálmate Joseph, cálmate repetía una y otra vez, cálmate.

Cerré los ojos intentando lograr mi objetivo.

 

//Ella.

 

Entré creando el menor ruido posible, incluso sin intentarlo.

Él, Joseph Adam Jonas, se encontraba sentado en su cama con los ojos cerrados, completamente en paz.

Mi vista comenzó a examinarlo sin dar ni siquiera un paso más hacia adelante.

Lentamente mis ojos iban llenándose de lágrimas, y yo a pesar de estar sumamente concentrada en su aspecto, podía notarlo.

Por su frente se extendía un tramo de 5 centímetros que estaban tapados por un vendaje blanco.

Su diestra era adornada por un yeso amarillento que le subía desde la muñeca hasta un poco más arriba del codo.

Su cabello estaba sumamente despeinado y su ojo izquierdo se notaba hinchado.

La primera lágrima comenzó a danzar por mi mejilla derecha antes de sentir el tacto de Justin, antes de que todo resultara menos malo.

Me volteé lentamente esperando encontrar esos ojitos tan profundos y obscuros que, a diferencia de la obscuridad, te daban tanta seguridad y tanta luz...

Al chocar con sus ojos lo abracé velozmente.

Lentamente me iba tranquilizando, sabiendo bien que mientras Justin se encontrará a mi lado todo estaba bien.

Mi pasada dependencia a él regreso tan veloz... y tan fuerte... estaba segura que me tomaría muchísimo, si es que lograba, poder volver a vivir sin él.

Me coloqué de puntitas para besar la mejilla derecha de Justin.

Al parecer, hice un movimiento demasiado brusco.

 

//Señor Jonas.

 

Abrí mis ojos repentinamente al soñar por vigésima vez en este mes que me caía de un precipicio.

Dicen que todos tenemos un ángel que no te dejará morir o estar en demasiado peligro mientras duermas.

Bien, supongo que él mío trabaja muy bien.

Sentí la presencia de alguien más en mi habitación.

Giré mi vista pausado hacía la puerta.

Quedé en un transe repentino.

Dianna abrazaba a... un hombre alto, rubio, y aunque me pese decirlo, muy bien desarrollado... mientras le daba un beso en la mejilla.

No podía creer lo que veía.

Ella dejo de estar en puntitas para abrazarlo de nuevo mientras regresaba mi vista a mí.

Sonrió al chocar mi vista con la suya.

TOMO DE LA MANO A ESE SUJETO y luego, camino veloz hacía a mí.

-¿Quién es ese? - pregunté de mala gana.

Pero mis malos sentimientos no duraron más, ya que al estar cerca ella me di cuenta de que ella... lloraba.

-¿Estás bien? - Corregí veloz.

-Yo... ¿Tú estás bien Joe? -

Me llamo Joe, pensé, si que debe de estar mal.

 

 

 

 

C o n t i n u a r á . . .

Capítulo#20

 

 

 

HOOOOOOOOOOY SUUUBÍ EEL PREEFAACIOO DE MI NUUEEEVA NOOVEELA AAL SIGUIEENTEE MEETRRO: www.metroflog.com/----MyJonasworld

LAA NOVEELA SERAA CON JOSEEPHJONAS UNA VEZ MÁS (: & PAARA LAS K KERIAAN NOVELA CON NICHOLAS <3 EN ESTA SEMANA LES PASARÉ EL ENLAACE DEL NUEVO METROBLOG YA CON EL PREFACIO DE AQUELLA NOVE. :)

LAS QUIERO(L Y LES DESEO UNAS FELICES FIESTAS.

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CAMBIANDO DRÁSTICAMENTE DE TEMA:

 

H o y. s e. d e m u e s t r a. u n a. v e z. m á s. q u e. l o s. s u e ñ os. s e. p u e d e n. h a c e r. r e a l i d a d. ♥.


Recuerdo aún el día en el que vi la primera foto de Danielle y Kevin. Fue algo asi como un trash interno automatico :( Si, ese momento me dolio y recuerdo el nombre del documento en el que guarde la foto "(U)"
Cada vez, más páginas daban a conocer su noviazgo y todo eso, y poco a poco las fans la fuimos aceptando.
Hace meses, repentinamente, Kevin le pidió matrimonio, y muchas fans lloramos :( algunas simplemente gritamos un "no puede ser" y otras, muy pocas, pero que han tenido razón todo este tiempo, se alegraron.
Hoy ha llegado el día en que esta criatura de 22 (LL se casará y unira su vida con ese niña de la que esta total e irrevocablemente enamorado, como sus ojos lo indican♥
Danielle Delease es, tan solo un ejemplo más, de que en esta hermosa y lamentablemente corta vida, todo es posible.
¿Fue quizá como la "Cenicienta"? Ella que trabajaba en una peluqueria, en las vacaciones de su vida conoció a los hermanos más deseados por todas xd {jajaja no me dejen meentir, es la veerdad} y sooolo... Kevin y Danielle se enamoraron :')
Hoy es el final de una etapa, pero el principio de otra en su amor♥
Ya ya ya demasiadas cuursilerias {suspiro} lo más importante es que YO ahora, apoyo en todo a KevinJonas♥.
Y Seguramente aunque me duela si Joseph o Nicholas emprenden un camino parecido al de Kevin, cuando llegué el momento los apoyaré... ♥
FELICIDADES FAMILIA JONAS, FELICIDADES DANIELLE, QUE HOY TENDRÁS OFICIALMENTE OTRO APELLIDO♥

 

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ESTA MUY CORTITA PERO ENTIENDAME, ESTUVE TRABAJANDO EN LA NUEVA NOVE(L

 

 

Capítulo#20

-Justin Gonzalez-

 

Caminaba por una inmensa ciudad que no lograba reconocer.

Una multitud comenzó a desfilar por lo que parecía ser la calle principal.

La gente me miraba, pero no decía ni una sola palabra, nisiquiera parecía poder escucharme.

Y entonces, me vi a mi mismo entre la multitud. Mis rasgos molestos eran lo que más destellaba en mí.

Atrás de mí se enocntraban más adolescents, todos con los mismos rasgos.

Mi otro yo volteó hacia a mí, capturando mi Mirada con la suya.

Me veía de una manera que me daba escalofrios, verdaderos escalofrios.

Le sonreí con la esperanza de que sus rasgos se endulcen. Un fracaso.

Uno de los hombre de atrás, que llevaba una capa larga y negra, colocó su diestra en su hombro  le susurró algo en al oído.

De repente, todos comenzaron a corer en mi dirección.

Desperté.

La luz incandecente blanca que iluminaba aquella tetrica habitación me obligó a cerrar los ojos.

Estaba en un hospital, el olor y la decoración tan blanca me lo decían.

Mierda maldije en mis adentros.

 

C o n t i n u a r á . . .

Capítulo#19

Capítulo#19

-Justin Gonzalez.-

 

-¿Familiares del joven Jonas? -

-Soy yo- Afirme. Si bien no era su familiar, al menos yo lo había traído hasta aquí.

-El joven ya se encuentra mucho mejor y despertó mucho más rápido de lo que esperamos. Solo tuvimos que darle 3 puntadas para cerrar su herida ¡Tuvo mucha suerte de estar con usted! En el punto en el que se dio, unos 10 minutos más sangrando hubieran sido cruciales, si no lo mataban al menos le dejaban daños irreversibles...-

Tragué saliva audiblemente, pero luego la mirada de Justin sobre mis ojos logro tranquilizarme.

-Entonces... el... él... ¿está bien? - Pregunté.

-Si, de hecho apenas salga la enfermera de su habitación usted podrá pasar si así lo desea...- Dejó de mirarme y posó su vista en el hombre que se encontraba a mi espalda- ¡Justin! ¿Qué haces aún aquí? Tú debiste de haberte ido hace casi una hora.

-¿Me está sacando? - Preguntó Justin con tono y rasgos de ofendido. En realidad, se lo hubiera creído si no lo conociera tan bien.

-No... Como crees... no hijo, claro que no- Negaba el Dr. Paredes pero Justin arrancó en carcajadas.

Sonreí y le di un pequeño golpecito en el pecho al grosero de Justin.

-No se preocupe doctor- Dije mientras de música de fondo se escuchaban aún las carcajadas de ¿mi amigo?- Justin está loco, solo bromeaba.

-Si- Logró calmarse Justin- solo bromeaba doctor.

-Ah- Bufó el doctor sonriendo, gracias a Dios.

-No, lo que sucede es que esta hermosa jovencita- Exclamó mientras pasaba su derecha por mi espalda y yo le devolvía el abrazo- me dijo "Si no te quedas te mataré y con tus restos le daré de comer a los cerdos que vuelan" -

Mi rostro se descompuso, ese chiste no me causo gracia en lo más minimo.

-¿Tanta amenaza? ¡Vaya! Y ella que se veía tan buena- Rezongó el doctor Paredes.

Entendí. Recordé. Justin se adapta muy rápido al humor de cada persona y sabe con facilidad que chistes les disgustarán o agradarán a dicha persona en cada momento.

-No, ya en serio, esta hermosa jovencita es una antigua amiga.

-¿Enserio? ¿De dónde? -

Con mi visión periférica vi salir a una enfermera del cuarto en el que se encontraba Joseph según me informó el doctor tiempo atrás.

Dejé de abrazar a Justin pero él estaba tan metido en su conversación que no me sintió quizá. Me escabullí velozmente hacia aquel cuarto. Entré sin pensarlo siquiera.

//Él

 

El ambiente de la fiesta era tremendo, bebidas con licor por todo el entorno, música a un volumen que te sorprendía que no te dejarán sordo, gente borracha... Ya había ido a fiestas de Dru, pero nunca a una de tal nivel, aumentándole a todo la libertad de poderme ir a la hora que quisiera pero aún así siempre a una hora temprana para que no me descubrieran y me castigaran más.

Ahora era peor, tenía a Tefi a mi lado, que era muy fiestera según había captado y aparte, ya sabían que no estaba en casa por lo que mi espíritu rebelde me invitaba a quedarme.

-¿Una bebida? - Preguntó Dru acercándose a nosotros.

¿Ya he describió a la chica súper sensual que llevaba tomada de mi mano?

Un  vestido rojo incandescente sisado que llevaba un escoté de al menos 5 centímetros, y que le quedaba al menos 12 centímetros por encima de su rodilla. Usaba unos tacones altísimos.

Debo de aceptar que en lo que manejaba hacía la fiesta logre ver una parte de su sostén negro.

-Si, por favor- pidió ella.

-Claro- acepto Dru dandolé la que llevaba a la mano.

Entonces Dru se acerco a mí y me susurró al oído.

¡Es la chica más sensual de toda la fiesta hermano! ¿Me la prestas?

-Es solo mía- Le susurré yo con un poco más de fuerza pero aún así sin que ella logrará escuchar.

No recuerdo exactamente cuántas copas de ron me tomé, solo recuerdo lo feliz que estaba, y que todos bailaban en la pista de baile. Estaba demasiado feliz, y demasiado desatado.

Es mentira, al 100% mentira eso de que un borracho no sabe lo que hace. ¡Claro que sabe lo que hace! Lo que sucede es que está tan feliz, esta tan desatado que simplemente no piensa de la misma manera, se lanza hacía todo, saca sus sentimientos incorrectos a lo loco, no se controla muy bien que digamos. Y al final, si lo recuerda todo. Tal y como yo recuerdo lo que sucedió.

Ella me tomó de la mano y cuando intente preguntar algo colocó su indicé en mi boca, callándome. Recuerdo haber besado su índice y recuerdo la sonrisita que me brindo.

Me arrastró escaleras arriba por la casa de Dru hasta llegar a una habitación bastante obscura alumbrada únicamente por la luna llena de aquella fugaz noche.

Me metió a ella y la ví colocar el seguro de la habitación.

Le sonreí traviesamente aún sin entender pero sin importarme en lo más mínimo.

Se acercó a mí y la miré morder su labio inferior. La acerqué a mí bruscamente siendo victim de ella, mientras colocaba mis manos en su espalda. La comencé a besar disfrutando de cada uno de los movimientos, y estoy seguro de que así duramos al menos 3 minutos... pero ella pareció desesperarse.

Se alejo de mí tan repentinamente como me tomo de las mejillas y me acerco a ella besándome a una velocidad que nunca me imaginé con la que me besaría con alguien.

De repente fue bajando, ella, sus besos de punto sobre mí. En un abrir y cerrar de ojos sus besos ya no eran hacía mi boca, si no ya se encontraban descendiendo por mi cuello. Yo solo me dejaba llevar.

Poco a poco fue desabrochando los botones de mi camisa hasta que esta se hizo adorno del suelo, una alfombra, o algo parecido, pero en el suelo.

No sé si fue al ver que yo no hacía nada, o si ella quería pero repentinamente coloco su diestra encima del cierre de su vestido bajándolo por completo.

Y entonces, al ver toda su lencería negra que era compuesta por una mini tanga y un sostén bastante atrevido, las campanas de media noche comenzaron su tintineo danzado.


Din, don. Din, don.


Por un segundo mi lado bueno retomó el control y me alejé de ella dejando de besar su cuello y apartándola tan fuerte de mí que ella cayó al suelo. La escuché quejarse pero no me importó.

Asustado, tomé mi camisa y salí corriendo escaleras abajo mientras me la abrochaba. Toda la fiesta me miraba con mala cara, preguntándome seguramente cual diantres era mi problema, que rayos era lo que me sucedía o cualquier cosa parecida incluyendo más malas palabras. Dru me gritó algo pero lo mande al diablo.

Estaba asustado aún cuando llegué al auto. Sin pensarlo, coloqué mi cinturón de seguridad y arranqué el auto. El cielo estaba muy obscuro, claro está que eso lo pude notar hasta después de alejarme de todas las luces artificiales de aquella fiesta que se encontraba en  las afueras de la ciudad.

Temblaba. Era la primera vez en ya más de 2 meses que mi lado bueno se apoderaba de mí y me hacía reaccionar.

Manejaba veloz mientras por mi mente recorrían las imágenes de lo que acababa de pasar y me imaginaba lo que seguramente podría haber pasado. En uno de los cemaforos miré mi diestra. El anillo de pureza destelló producto de la luz de uno de los letreros de un puesto de 24 horas.

Llegué a casa ya que gracias a Dios ningún rehén anti borrachos estaba en mi camino, hubiera sido un desastre si me hubiera topado con uno, ya que  si me hubieran medido con un alcoholímetro seguramente me hubieran llevado a la cárcel o algo parecido.

Subí las escaleras corriendo con los ojos cristalizados pensando únicamente en alguien: Dianna.

Choqué con algo.

Ya no supe nada más.

 

 

 

 

 

Joseph despertó! Justin Gonzales me recuerda y la verdad lo acepte o no fue inspirado en alguien k woh! :') si masomenos la misma historia... ya prácticamente no se nada de él. No hablaré de eso.

20 de noviembre, nueva novela.

Voten por el nombre:

- Mi perdición es ella.

- Preso de ella

- Nuestro camino

 

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Mil disculpas por la ausencia y todo eso, las amo (LL

 

 

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~Nicholas!

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