"By the way... I love you".

"¿Por qué mi estúpido orgullo no me permitía darme cuenta? Yo la amaba como nunca antes había querio a alguien. A nadie…" - Joseph.

Showing posts 2009
(View all posts)

Capítulo#21

Solo una cosa k decir: pasense por www.metroflog.com/----MyJonasworld se los agradeceria cien mil :DDD

 

 

Capítulo#21

-Justin Gonzalez-

 

-¿Está despierto? - Escuché una voz un poco ronca pero aún así inconfundible de una mujer.

Abrí lentamente los ojos teniendo mayor precaución para no estar obligado a cerrar los ojos una vez más.

Me senté lentamente.

En frente de mi se encontraba una señora de aproximadamente 35 años, de cabello negro sujeto con una pinza y una linda sonrisa en su rostro. No sé exactamente qué diantres tenía pero verla te causaba un decline de emociones buenas.

Amabilidad, eso era lo que impregnaba su sonrisa.

-Espero que no- Respondí sobando mi cabeza con una mano. Me dolía mucho.

Aunque intenté responder de mala gana, no pude.

-Señor Jonas, no puedo creer el buen golpe que se dio ¿Ya aprendió las consecuencias? - Cuestionó mientras se iba acercando hacia mí.

-¿Las consecuencias a qué?

-Bueno... usted llegó en condiciones muy poco estables, no solo por la sangre si no... llevab muchas copas de vino...

-¿Qué me paso? - pregunté con un hilo de voz- ¿Sangre? - repetí en pregunta.

-Y alcohol. Solo quiero hacer un trato con usted... La señorita Stevenson aún no sabe que usted llegó totalmente ebrio, el doctor Paredes creyó que lo mejor era que usted, por si solo se lo dijera, pero temo que como es esencial ese punto, bueno... si usted no lo dice, yo tendré que.

-¿Señorita Stevenson? ¿Dianna está aquí? - Pregunté serio pero no negaré que en mi fuero interno un grito de alegría era proferido.

-Ella lo trajo. Vaya que usted por su gusto y afición hacia el alcohol le ha pegado un buen susto a esa pobre chica.

-Dianna está aquí- repetí aún en transa.

-Bueno joven Jonas- comenzó de nuevo pasando un paño húmedo por mi frente- Supongo que apenas salga ella entrará y... usted tendrá que explicarle todo.

-¿Al menos me dirá que fue lo que me sucedió?

-Esperaba que usted me lo explique...- Pausó mientras ahora extendía por mi piel una crema.

Intenté levantarme para detener su acto, ya que aunque hubiera querido golpearla para que se callara de una vez por todas, no podía, seguía siendo víctima de su amabilidad.

No pude hacer gran cosa, mi brazo derecho no respondió.

Fijé velozmente mi vista en él y pude notar un yeso.

-Su brazo derecho sufrió fractura, señor Jonas. - Indicó.

-¿Enserio? - Pregunté irónico.

-Si- Sonrió- Bueno, yo me retiro...

-Pero dígame por el amo de Dios que fue lo que...- Me dejó hablando solo, ella ya había salido.

Cálmate Joseph, cálmate repetía una y otra vez, cálmate.

Cerré los ojos intentando lograr mi objetivo.

 

//Ella.

 

Entré creando el menor ruido posible, incluso sin intentarlo.

Él, Joseph Adam Jonas, se encontraba sentado en su cama con los ojos cerrados, completamente en paz.

Mi vista comenzó a examinarlo sin dar ni siquiera un paso más hacia adelante.

Lentamente mis ojos iban llenándose de lágrimas, y yo a pesar de estar sumamente concentrada en su aspecto, podía notarlo.

Por su frente se extendía un tramo de 5 centímetros que estaban tapados por un vendaje blanco.

Su diestra era adornada por un yeso amarillento que le subía desde la muñeca hasta un poco más arriba del codo.

Su cabello estaba sumamente despeinado y su ojo izquierdo se notaba hinchado.

La primera lágrima comenzó a danzar por mi mejilla derecha antes de sentir el tacto de Justin, antes de que todo resultara menos malo.

Me volteé lentamente esperando encontrar esos ojitos tan profundos y obscuros que, a diferencia de la obscuridad, te daban tanta seguridad y tanta luz...

Al chocar con sus ojos lo abracé velozmente.

Lentamente me iba tranquilizando, sabiendo bien que mientras Justin se encontrará a mi lado todo estaba bien.

Mi pasada dependencia a él regreso tan veloz... y tan fuerte... estaba segura que me tomaría muchísimo, si es que lograba, poder volver a vivir sin él.

Me coloqué de puntitas para besar la mejilla derecha de Justin.

Al parecer, hice un movimiento demasiado brusco.

 

//Señor Jonas.

 

Abrí mis ojos repentinamente al soñar por vigésima vez en este mes que me caía de un precipicio.

Dicen que todos tenemos un ángel que no te dejará morir o estar en demasiado peligro mientras duermas.

Bien, supongo que él mío trabaja muy bien.

Sentí la presencia de alguien más en mi habitación.

Giré mi vista pausado hacía la puerta.

Quedé en un transe repentino.

Dianna abrazaba a... un hombre alto, rubio, y aunque me pese decirlo, muy bien desarrollado... mientras le daba un beso en la mejilla.

No podía creer lo que veía.

Ella dejo de estar en puntitas para abrazarlo de nuevo mientras regresaba mi vista a mí.

Sonrió al chocar mi vista con la suya.

TOMO DE LA MANO A ESE SUJETO y luego, camino veloz hacía a mí.

-¿Quién es ese? - pregunté de mala gana.

Pero mis malos sentimientos no duraron más, ya que al estar cerca ella me di cuenta de que ella... lloraba.

-¿Estás bien? - Corregí veloz.

-Yo... ¿Tú estás bien Joe? -

Me llamo Joe, pensé, si que debe de estar mal.

 

 

 

 

C o n t i n u a r á . . .

Capítulo#20

 

 

 

HOOOOOOOOOOY SUUUBÍ EEL PREEFAACIOO DE MI NUUEEEVA NOOVEELA AAL SIGUIEENTEE MEETRRO: www.metroflog.com/----MyJonasworld

LAA NOVEELA SERAA CON JOSEEPHJONAS UNA VEZ MÁS (: & PAARA LAS K KERIAAN NOVELA CON NICHOLAS <3 EN ESTA SEMANA LES PASARÉ EL ENLAACE DEL NUEVO METROBLOG YA CON EL PREFACIO DE AQUELLA NOVE. :)

LAS QUIERO(L Y LES DESEO UNAS FELICES FIESTAS.

__________________________

 

CAMBIANDO DRÁSTICAMENTE DE TEMA:

 

H o y. s e. d e m u e s t r a. u n a. v e z. m á s. q u e. l o s. s u e ñ os. s e. p u e d e n. h a c e r. r e a l i d a d. ♥.


Recuerdo aún el día en el que vi la primera foto de Danielle y Kevin. Fue algo asi como un trash interno automatico :( Si, ese momento me dolio y recuerdo el nombre del documento en el que guarde la foto "(U)"
Cada vez, más páginas daban a conocer su noviazgo y todo eso, y poco a poco las fans la fuimos aceptando.
Hace meses, repentinamente, Kevin le pidió matrimonio, y muchas fans lloramos :( algunas simplemente gritamos un "no puede ser" y otras, muy pocas, pero que han tenido razón todo este tiempo, se alegraron.
Hoy ha llegado el día en que esta criatura de 22 (LL se casará y unira su vida con ese niña de la que esta total e irrevocablemente enamorado, como sus ojos lo indican♥
Danielle Delease es, tan solo un ejemplo más, de que en esta hermosa y lamentablemente corta vida, todo es posible.
¿Fue quizá como la "Cenicienta"? Ella que trabajaba en una peluqueria, en las vacaciones de su vida conoció a los hermanos más deseados por todas xd {jajaja no me dejen meentir, es la veerdad} y sooolo... Kevin y Danielle se enamoraron :')
Hoy es el final de una etapa, pero el principio de otra en su amor♥
Ya ya ya demasiadas cuursilerias {suspiro} lo más importante es que YO ahora, apoyo en todo a KevinJonas♥.
Y Seguramente aunque me duela si Joseph o Nicholas emprenden un camino parecido al de Kevin, cuando llegué el momento los apoyaré... ♥
FELICIDADES FAMILIA JONAS, FELICIDADES DANIELLE, QUE HOY TENDRÁS OFICIALMENTE OTRO APELLIDO♥

 

________________________

 

ESTA MUY CORTITA PERO ENTIENDAME, ESTUVE TRABAJANDO EN LA NUEVA NOVE(L

 

 

Capítulo#20

-Justin Gonzalez-

 

Caminaba por una inmensa ciudad que no lograba reconocer.

Una multitud comenzó a desfilar por lo que parecía ser la calle principal.

La gente me miraba, pero no decía ni una sola palabra, nisiquiera parecía poder escucharme.

Y entonces, me vi a mi mismo entre la multitud. Mis rasgos molestos eran lo que más destellaba en mí.

Atrás de mí se enocntraban más adolescents, todos con los mismos rasgos.

Mi otro yo volteó hacia a mí, capturando mi Mirada con la suya.

Me veía de una manera que me daba escalofrios, verdaderos escalofrios.

Le sonreí con la esperanza de que sus rasgos se endulcen. Un fracaso.

Uno de los hombre de atrás, que llevaba una capa larga y negra, colocó su diestra en su hombro  le susurró algo en al oído.

De repente, todos comenzaron a corer en mi dirección.

Desperté.

La luz incandecente blanca que iluminaba aquella tetrica habitación me obligó a cerrar los ojos.

Estaba en un hospital, el olor y la decoración tan blanca me lo decían.

Mierda maldije en mis adentros.

 

C o n t i n u a r á . . .

Capítulo#19

Capítulo#19

-Justin Gonzalez.-

 

-¿Familiares del joven Jonas? -

-Soy yo- Afirme. Si bien no era su familiar, al menos yo lo había traído hasta aquí.

-El joven ya se encuentra mucho mejor y despertó mucho más rápido de lo que esperamos. Solo tuvimos que darle 3 puntadas para cerrar su herida ¡Tuvo mucha suerte de estar con usted! En el punto en el que se dio, unos 10 minutos más sangrando hubieran sido cruciales, si no lo mataban al menos le dejaban daños irreversibles...-

Tragué saliva audiblemente, pero luego la mirada de Justin sobre mis ojos logro tranquilizarme.

-Entonces... el... él... ¿está bien? - Pregunté.

-Si, de hecho apenas salga la enfermera de su habitación usted podrá pasar si así lo desea...- Dejó de mirarme y posó su vista en el hombre que se encontraba a mi espalda- ¡Justin! ¿Qué haces aún aquí? Tú debiste de haberte ido hace casi una hora.

-¿Me está sacando? - Preguntó Justin con tono y rasgos de ofendido. En realidad, se lo hubiera creído si no lo conociera tan bien.

-No... Como crees... no hijo, claro que no- Negaba el Dr. Paredes pero Justin arrancó en carcajadas.

Sonreí y le di un pequeño golpecito en el pecho al grosero de Justin.

-No se preocupe doctor- Dije mientras de música de fondo se escuchaban aún las carcajadas de ¿mi amigo?- Justin está loco, solo bromeaba.

-Si- Logró calmarse Justin- solo bromeaba doctor.

-Ah- Bufó el doctor sonriendo, gracias a Dios.

-No, lo que sucede es que esta hermosa jovencita- Exclamó mientras pasaba su derecha por mi espalda y yo le devolvía el abrazo- me dijo "Si no te quedas te mataré y con tus restos le daré de comer a los cerdos que vuelan" -

Mi rostro se descompuso, ese chiste no me causo gracia en lo más minimo.

-¿Tanta amenaza? ¡Vaya! Y ella que se veía tan buena- Rezongó el doctor Paredes.

Entendí. Recordé. Justin se adapta muy rápido al humor de cada persona y sabe con facilidad que chistes les disgustarán o agradarán a dicha persona en cada momento.

-No, ya en serio, esta hermosa jovencita es una antigua amiga.

-¿Enserio? ¿De dónde? -

Con mi visión periférica vi salir a una enfermera del cuarto en el que se encontraba Joseph según me informó el doctor tiempo atrás.

Dejé de abrazar a Justin pero él estaba tan metido en su conversación que no me sintió quizá. Me escabullí velozmente hacia aquel cuarto. Entré sin pensarlo siquiera.

//Él

 

El ambiente de la fiesta era tremendo, bebidas con licor por todo el entorno, música a un volumen que te sorprendía que no te dejarán sordo, gente borracha... Ya había ido a fiestas de Dru, pero nunca a una de tal nivel, aumentándole a todo la libertad de poderme ir a la hora que quisiera pero aún así siempre a una hora temprana para que no me descubrieran y me castigaran más.

Ahora era peor, tenía a Tefi a mi lado, que era muy fiestera según había captado y aparte, ya sabían que no estaba en casa por lo que mi espíritu rebelde me invitaba a quedarme.

-¿Una bebida? - Preguntó Dru acercándose a nosotros.

¿Ya he describió a la chica súper sensual que llevaba tomada de mi mano?

Un  vestido rojo incandescente sisado que llevaba un escoté de al menos 5 centímetros, y que le quedaba al menos 12 centímetros por encima de su rodilla. Usaba unos tacones altísimos.

Debo de aceptar que en lo que manejaba hacía la fiesta logre ver una parte de su sostén negro.

-Si, por favor- pidió ella.

-Claro- acepto Dru dandolé la que llevaba a la mano.

Entonces Dru se acerco a mí y me susurró al oído.

¡Es la chica más sensual de toda la fiesta hermano! ¿Me la prestas?

-Es solo mía- Le susurré yo con un poco más de fuerza pero aún así sin que ella logrará escuchar.

No recuerdo exactamente cuántas copas de ron me tomé, solo recuerdo lo feliz que estaba, y que todos bailaban en la pista de baile. Estaba demasiado feliz, y demasiado desatado.

Es mentira, al 100% mentira eso de que un borracho no sabe lo que hace. ¡Claro que sabe lo que hace! Lo que sucede es que está tan feliz, esta tan desatado que simplemente no piensa de la misma manera, se lanza hacía todo, saca sus sentimientos incorrectos a lo loco, no se controla muy bien que digamos. Y al final, si lo recuerda todo. Tal y como yo recuerdo lo que sucedió.

Ella me tomó de la mano y cuando intente preguntar algo colocó su indicé en mi boca, callándome. Recuerdo haber besado su índice y recuerdo la sonrisita que me brindo.

Me arrastró escaleras arriba por la casa de Dru hasta llegar a una habitación bastante obscura alumbrada únicamente por la luna llena de aquella fugaz noche.

Me metió a ella y la ví colocar el seguro de la habitación.

Le sonreí traviesamente aún sin entender pero sin importarme en lo más mínimo.

Se acercó a mí y la miré morder su labio inferior. La acerqué a mí bruscamente siendo victim de ella, mientras colocaba mis manos en su espalda. La comencé a besar disfrutando de cada uno de los movimientos, y estoy seguro de que así duramos al menos 3 minutos... pero ella pareció desesperarse.

Se alejo de mí tan repentinamente como me tomo de las mejillas y me acerco a ella besándome a una velocidad que nunca me imaginé con la que me besaría con alguien.

De repente fue bajando, ella, sus besos de punto sobre mí. En un abrir y cerrar de ojos sus besos ya no eran hacía mi boca, si no ya se encontraban descendiendo por mi cuello. Yo solo me dejaba llevar.

Poco a poco fue desabrochando los botones de mi camisa hasta que esta se hizo adorno del suelo, una alfombra, o algo parecido, pero en el suelo.

No sé si fue al ver que yo no hacía nada, o si ella quería pero repentinamente coloco su diestra encima del cierre de su vestido bajándolo por completo.

Y entonces, al ver toda su lencería negra que era compuesta por una mini tanga y un sostén bastante atrevido, las campanas de media noche comenzaron su tintineo danzado.


Din, don. Din, don.


Por un segundo mi lado bueno retomó el control y me alejé de ella dejando de besar su cuello y apartándola tan fuerte de mí que ella cayó al suelo. La escuché quejarse pero no me importó.

Asustado, tomé mi camisa y salí corriendo escaleras abajo mientras me la abrochaba. Toda la fiesta me miraba con mala cara, preguntándome seguramente cual diantres era mi problema, que rayos era lo que me sucedía o cualquier cosa parecida incluyendo más malas palabras. Dru me gritó algo pero lo mande al diablo.

Estaba asustado aún cuando llegué al auto. Sin pensarlo, coloqué mi cinturón de seguridad y arranqué el auto. El cielo estaba muy obscuro, claro está que eso lo pude notar hasta después de alejarme de todas las luces artificiales de aquella fiesta que se encontraba en  las afueras de la ciudad.

Temblaba. Era la primera vez en ya más de 2 meses que mi lado bueno se apoderaba de mí y me hacía reaccionar.

Manejaba veloz mientras por mi mente recorrían las imágenes de lo que acababa de pasar y me imaginaba lo que seguramente podría haber pasado. En uno de los cemaforos miré mi diestra. El anillo de pureza destelló producto de la luz de uno de los letreros de un puesto de 24 horas.

Llegué a casa ya que gracias a Dios ningún rehén anti borrachos estaba en mi camino, hubiera sido un desastre si me hubiera topado con uno, ya que  si me hubieran medido con un alcoholímetro seguramente me hubieran llevado a la cárcel o algo parecido.

Subí las escaleras corriendo con los ojos cristalizados pensando únicamente en alguien: Dianna.

Choqué con algo.

Ya no supe nada más.

 

 

 

 

 

Joseph despertó! Justin Gonzales me recuerda y la verdad lo acepte o no fue inspirado en alguien k woh! :') si masomenos la misma historia... ya prácticamente no se nada de él. No hablaré de eso.

20 de noviembre, nueva novela.

Voten por el nombre:

- Mi perdición es ella.

- Preso de ella

- Nuestro camino

 

Solo pueden votar por una

Mil disculpas por la ausencia y todo eso, las amo (LL

 

 

Capítulo#18

DID U HEAR? SHE'S BACK!!

Regreseregreseregrese :) Hoy estuve leyendo capítulos de mi primera novela "Our way" Enserio nenas, desearía poder ser tan genial como antes :O Les subia casi diario, y sinceramente amaba los capítulos. Ahora subo cada nunca y quedan horribles. Apartir de las vacas de diciembre agarrense porque viene de todo! ¿Que Joseph? Dianna se divertirá lejos de el! Hoy un nuevo personaje que ¡GOSH! yo quiero un ex como el :) jajajajajaja parece ser k ya  Nicholas no será el unico obstaculo de Joseph...

Al contrario, tal vez Nicholas será hasta su aliado? con este nuevo personaje que salió a ultima hora mientras escribia de mi cabeza ¡BUUM! las ideas regresaron :) al terminar esta empezare una donde NO serán famosos. Será my fantasiosa, demasiado, pero como siempre el amor predominara :)

Cuidadito Joseph! Chicas como Dianna o como mis lectoras que incluso se meten en problemas por ayudarte no se encuentran en cualquier parte :)

Cuand te des cuenta que la perdiste... ya mejor me calló y no les cuento los soguientes episodios :)

Últimos capítulo de temporada.

Cambiando de tema vieron luna nueva?

La gente no deberia de decir "Voy a ver Luna Nueva" deberia de decir "Voy a ir a ver al maameeey de Taylor Lautner!" : DDDD


Me calló, un abrazo y besote queridas niñas :)

 

Diana.

 

 

Capítulo#18

-Bipolar feelings-

 

Ella.

-Nicholas-

Articulé asustada al encontrarme con este apenas abría la puerta del pequeño bebé que ya dormía en su habitación.

Me sonrió con una de esas sonrisas traviesas que apenas y dejan entre ver sus blancos y brilloso dientes.

Tuve que desviar mi mirada, corría el riesgo de distraerme lo suficiente para perder el hilo de lo que podría ser una conversación.

Sin decir ni una sola palabra tomo mi diestra con la suya mientras con su izquierda cerraba lentamente la puerta de la habitación de mi pequeño Frankie.

-¿A dónde vamos? -

Pregunté una vez que estuvimos a más de 10 metros de aquella habitación.

-Solo al cuarto de juegos.

-¿Cuarto de juegos?

-Si, tengo ganas de jugar Guitar Hero.

-¿Jugar? -

Lo miraba especulativa. ¿Jugar?

No entendía. Juro que su expresión no era normal en el, pero tampoco me quería adentrar en ese asunto.

-Bueno... en realidad no.

-Eso pensé- Dije incrédula.

Dio un gran suspiro.

-Di, tengo que decirte algo, ahora mismo.

-Te escucho- indiqué tranquilamente mientras tomaba asiento en uno de los sofás negros de aquella gran sala.

Medía aproximadamente 10 x 15 m, algo realmente gigante para ser solo un "cuarto de juegos".

Las paredes estaban adornadas por un papel tapiz de rayas a base de colores cálidos, específicamente amarillos y naranjas pero que a lo largo del diseño aparecían en distintas tonalidades que parecían danzar a lo largo de aquel salón.

Se escuchó otro suspiro de su parte pero no miré a verlo.

No, esta vez no. Mi mirada se concentraba en mis uñas, que hacía 3 días habían estado de un color rosa fosforescente pero que en ese momento se veían demasiado despintadas, con huecos sin pintura que hacían verlas terribles. Todo había sido producto del baño que le dimos Nicholas y yo a Elvis un día atrás.

Lo sentí sentarse a mi lado.

-Bueno...- Comenzó, pero solo eso, porque ahí se quedo.

-¿Bueno?

-Tengo que decirte algo.

-¿Si?

-¿Recuerdas que querías que te dijera donde estaba Joseph?

-Si.

-Bueno... Joseph... No sé si deba decírtelo.

-¿Decirme que? -

Respiré hondo para intentar calmarme.

Entonces me entro la duda una vez más. Nicholas, por lo que lo conocía, era demasiado observador, entonces, ¿Se habrá dado cuenta de lo confundida que estoy con Joseph? ¿Se abra dado cuenta que por ratos lo amo? ¿Qué por ratos creo que estar más que enamorada de él? ¿Se abra dado cuenta de la llave con gotera que esta instalada en mi cabeza? ¿Se habrá dado cuenta que cada gota que cae  de esa llave tiene escrito "Joseph"?

Subí la mirada para encontrarme con la suya, que al parecer llevaba bastante tiempo observándome.

Sus risos estaban especialmente revueltos y se encontraban en una postura completamente rebelde cosa que solamente lo hacía verse mejor.

Sus ojos brillaban de una manera completamente diferente, completamente más brillosa, completamente más hermosa. Completamente más gloriosa.

Abrió la boca pero pareció arrepentirse tan rápido, que incluso me pareció solo un espejismo.

La abrió una vez más y esta vez si salieron palabras de esta.

-Joseph estaba con... Stephanie.

Stephanie.  Mi corazón hizo un ¡Bum! Antes de partirse en diez mil pedacitos y luego, quebrarse en veinte mil más.

Cerré los ojos con fuerza para intentar disimular todo el dolor.

Sentí unos fuertes brazos enredarse por mi.

-Lo siento- Exclamó el ser más glorioso que haya conocido.

-¿Por qué lo sientes? - Pregunté intentando hacer sonar mi voz normal y, por primera vez en esa casa, mi deseo se hizo real.

-Dianna, eres mi mejor amiga aunque yo no sea el tuyo. Me fijo muchísimo en lo que haces, en como lo miras. Se que amas a mi hermano- Susurró.

En realidad susurró algo más pero lo dijo aún más bajo y ya no fue perceptible para mi oído.

-Nicholas sabes que sí...

-Calla.

Lo abrasé más fuerte mientras mis lágrimas mojaban su camisa una vez más.

 

 

 

 

Desperté producto de una serie de fuertes ruidos cercanos a donde sea que me encontraba. Al abrir los ojos mire a mi alrededor y pude ser consciente de que me encontraba una vez más en mi cuarto dormida. Nicholas, Nicholas, Nicholas. Pensé

Un fuerte ruido como de cristal roto llamó mi atención obligándome a ponerme de pie en un salto y colocarme una bata para el segundo siguiente. Abrí la puerta de mi habitación en el tercer segundo...

Y entonces lo ví.

Joseph, se encontraba tirado en el inicio de las escaleras. El sonido que probablemente me había despertado era el jarrón naranja de rosas roto que se encontraba en el suelo.

Corrí hacia el mientras sin darme cuenta mi mano derecha tapaba mi boca.

Sus ojitos se encontraban cerrados mientras que sus facciones eran de dolor y preocupación. En su frente llevaba un rayón de al menos 7 centímetros del que brotaba sangre a gorgoteos terribles. Comencé a llorar involuntariamente.

-Joseph, Joseph, despierta- Lo llamaba sin cesar mientras colocaba mi cabeza en su pecho para escuchar su ritmo cardiaco.

-Joseph, por favor- Repetí más de 5 veces.

No sabia que hacer. Quería llamar a Nicholas pero estaba segura de que Joseph no querría que se enteren.

Joseph abrió sus ojos (que se encontraban terriblemente rojos, como si hubiera estado llorando o algo por el estilo) y pronunció palabras que sinceramente no entendí. Se incorporó rápidamente.

-D... di, dianna- logró pronunciar.

-Joe, Joe- Decía muerta en llanto- Por favor levántate necesito llevarte a un hospital.

-D... di, dianna- repitió pero aún así se puso de pie.

Recuerdo haber manejado como nunca antes hacía el hospital.

Joseph entro en urgencias y tuvieron que sacarme de ahí puesto que se desmayó mientras le limpiaban la sangre. Aún así le agradecí muchísimo a Dios, que Joseph haya estado consiente mientras lo llevaba al Hospital.

Estaba realmente asustada, no sabía qué hacer. Tenía que llamarle a alguien pero estaba segura de que Joseph preferiría que no.

Estaba sentada en una de esas sillas blancas, tan incomodas como quien sabe que mientras esperaba que salga el Doctor Paredes para darme el informe acerca de Joseph.

-Hola- me saludó un doctor al finalizar mi segunda hora ahí sentada.

Bueno, supuse y era un doctor puesto que lo único que vi mientras mantenía fervientemente mi mirada en el piso fue su bata blanca.

-Hola- logré pronunciar.

-Disculpe, de casualidad ¿su nombre es Dianna Stevenson?

-Si, ¿Por qué?

-¿Te acuerdas de mí? Soy Justin Gónzalez.

Justin, Justin, Justin.

Alcé mi vista como un flash en menos de un microsegundo. Y entonces, vi lo que creía imposible tiempo atrás.

Aquel chico alto, de piel blanca que usaba su cabello corto entre rubio y castaño, aquel chico que poseía unos ojos increíblemente oscuros en comparación con todo él, unos ojos tan profundos, unos ojos que en mi adolescencia, durante la secundaria simplemente me volvían loca. Un chico, que, bueno, con el  mi primer beso, el fue mi primer novio.

Ahora estaba mucho, muy bien formado. Por debajo de esa bata sobresalían sus brazos con músculos relucientes. No se veían, pero aun así le daban muy buena forma a la bata y camisa que llevaba encima.

Realmente era tan o más guapo de cómo lo recordaba.

Corrí a ponerme de pie para poder abrazarlo mientras él hacía lo mismo.

-¡Justin! Es maravilloso verte.

-Lo mismo digo Di.

-Pero, ¿Cómo? O ¿Cuándo? ¿Qué haces en LA? ¡Mil milenios sin verte Justin!

-Bueno, supongo que ambos cumplimos nuestra promesa de "No quiero volver a verte"

Si, así había terminado nuestro noviazgo. Fue realmente extraño, lo dijimos al mismo tiempo. No volví a tener contacto con él ni siquiera visual, terminamos el último día de clases de secundaria cuando él había sido mi novio durante toda la secundaria. Borré, rompí y me deshice de todo lo que tenía de él de tan molesta que estaba. Recuerdo haber llorando un montón, haber llorado más que nunca.

Nunca lo volví a verlo, al principio fue porque durante 2 semanas no salí para nada y ya para la tercera, cuando quería y estaba dispuesta a aceptar lo que él quisiera... tuve la noticia de que el se había mudado y de que él no le había dicho a nadie a donde se iba.

-Qué tiempos aquellos ¿Verdad?

-¡Exacto! No éramos consientes de las idioteces por las cuáles nos peleábamos.

Ese comentario me saco un poco del momento. Dejamos de abrazarnos y tomamos asientos ambos.

-Entonces... te mudaste aquí a LA. - Afirmé.

-Si.

-Desearía que le hubieras dicho a alguien, solo para seguir en contacto.

-Éramos unos niños Dianna, ¡el enojo nos comía vivos! No quería aceptar mi error, no quería que nadie sepa a donde me iba.

-Bueno, era más bien mi error.

-Era error de los dos. Yo no debí de enojarme tanto al recibir la noticia de que tú te irías lejos de mí en 3 días y... quizá tú debiste habérmelo dicho antes de dejar que a base de chismes llegará a mí.

-Tu creíste que como me iba con Christian, entonces él era mi novio.

-Tengo que aceptar que siempre le tuve celos a tu amigo Christian- Dijo riendo.

Era extraño, discutíamos porque habíamos terminado a base de chistes y risas.

-Y cuéntame... ¿Te volviste Nerd y entonces ya terminaste la universidad?

-¿Nerd? ¿Yo? ¡No como crees! Solo comienzo mis prácticas antes de tiempo ya que mi mamá acaba de ser nombrado director de este hospital.

-¿Enserio? ¡Felicidades!

-Le diré, gracias.

-¡Vaya! Justin será doctor.

-En realidad seré cirujano plástico- Espetó serio pero al poco rato estalló en carcajadas igual que yo.

-Bien, entonces tu ya tienes mi número y yo el tuyo. - Exclamó con su sonrisita traviesa.

-Sí.

-¡Hay que tonto! Nunca te pregunte que hacías aquí.

Tocó el tema que no debía tocar. Toda la preocupación regreso a mí.

-Di... ¡Dianna! ¿Sucede algo?

Respirar comenzó a hacerse una tarea demasiado difícil lentamente, cosa que iba matándome poco a poco hasta sentir su tacto, el de Justin encima de mi mejilla.

No era lo mismo que sentía cuando Nicholas me tocaba, mucho menos cuando Joseph me tocaba, no, en realidad era aún mejor. Era ese tacto que tanto extrañaba, ese tacto que con solo sentirlo me hacía sentir mucho mejor, tu sabes, el tacto que te brinda la seguridad que solo un verdadero y gran amigo puede brindarte. Eso era Justin, eso fue siempre Justin, quizá durante la secundaria fue algo más pero esa amistad nunca se perdió. Eso fue lo que me dolió más cuando todo acabo. Acepto que durante estos 4 años he extrañado, ante todo, a mi mejor amigo Justin González

-Joseph- Logré pronunciar.

Su cara se descompuso por un instante, hasta que ambos escuchamos la voz del doctor Paredes.

-¿Familiares del jóven Jonas?


To be continued...

 

 

Capítulo#16

Capítulo#17

-Bipolar feelings-

 

-¡Nicholas! - Grité al observar por mi balcón como Nicholas tropezaba con algún objeto invisible para mi vista desde esa distancia y caía sobre el pasto de aquel gran jardín.

Comencé a reír al darme cuenta que el también reía.

El cielo ya estaba bastante obscuro, la destellante media luna ya impregnaba a todos su brillo flamante, llamando toda a atención de esa noche. Y sin embargo había demasiado nubes para mi gusto.

Bajé las escaleras corriendo y pronto me encontraba ayudando a Nicholas a ponerse de pie puesto que el muy lindo seguía tirado en el verde oliváceo césped que adornaba el jardín, sin importarle en lo más mínimo que Elvis -Su perro- le lamía sus pies descalzos.

Tomó mi mano.

-Gracias- agradeció.

Sonreí perversamente, pero el no pareció darse cuenta.

-Es impotente pensar que después de realizar una buena  una buena acción, realicemos una mala.

-No entiendo- Se quejó, notoriamente desorientado mientras se acostumbraba de nueva cuenta a su propio peso sobre sus piernas.

-No, no es malo- Continué- Es tan solo... una travesura.

-¿Una trav..

Estallé en carcajadas. Lo había empujado por la espalda provocando que este resbale y cayera directamente hacia la alberca. ¡Todo me dio gracia! La forma en la que quedo su cara al repentinamente todas sus facciones cambiarse de susto al sentir el empujón, la manera en la que me miró, la manera en la que cayó...

-Me las pagarás-

Amenazó mientras velozmente se acercaba nadando a la orilla para poder salir de la alberca.

Eché a correr pero fue inútil, incluso con la ventaja que le llevaba el me alcanzó. Era veloz, demasiado veloz. Pero también tenemos que aumentarle aquella ventaja de estatura.

Mientras reíamos sentí sus, a pesar de mojadas, cálidas manos rodear mi cintura y pronto, mientras corríamos resbalamos ambos.

Me había atrapado.

Aún peor, me había atrapado y empapado producto de caer encima de su empapado pero fuerte y bien formado torso. Rodé rápidamente para quedar en vez de encima de él, a un costado y ambos estallamos una vez más en carcajadas.

El sonido de mi celular nos interrumpió y asustó.

Reímos una vez más al ser consientes de nuestra estúpida reacción.

Mire el celular para poder descifrar en remitente.

-¿Qué sucede Frankie? -

Pregunté algo agitada mientras me sentaba en el pasto.

-¡Dianna! - Saludó con su hermosa vocecita.

-¡Frankie! Imité su gran emoción.

Lo escuché reír del otro lado de la línea.

-¿Pasa algo? - Pregunté al término de su última risita.

-Joe.

-¿Joe?-  Cuestioné repentinamente tensa.

-Joe no ha venido por mí cuando se suponía que hace media hora que estaría aquí según lo que me dijo Mamá.

-¿Dónde estás bonito? -

Sentí la penetrante mirada de Nicholas sobre mis ojos.

Estaba repentinamente tensa, justo como ya he señalado. ¿Y su le había pasado algo a Joseph? ¿Qué haría? ¡No le podía pasar nada! Tomé la diestra de Nicholas con mi izquierda. El me brindó un reconfortante apretón en mi izquierda.

-En Peter Piper Pizza- Aclaró- pero como hace 10 minutos que se fue el último de la fiesta de Baquedano y...

-¿Baquedano? - lo interrumpí confundida

-Si... Baquedano, si lo conoces...- Dudó unos segundos- ¡Ah! Ya sé que pasa, seguramente tu lo conoces como Fernando.

-¡Fer!

-Si, Fer, es que tú sabes, todos lo llamamos Baquedano porque así se apellida. ¿Si, de verdad te acuerdas de él?

¡Claro que me acordaba de Fer! Varias veces había llevado a Frankie a la casa de ese pequeñín morenito con sus mejillas extrañamente rosas, rosas cosa que lo hacían ver aún más lindo de lo que era.

-¡Claro que sí! Pero, dime, ¿Ya le llamaste a Joe? - Pregunté desesperada al recordar el tema.

-Sí, pero me manda a buzón... lo peor es que Baquedano ya se tiene que ír-

Su tono de voz sonó de una manera tan tierna y tan triste...

-Hummm... ¿Me pasas a la mami de Fer?

 

Mr Jonas.

-¡Tefi! Enserio, de verdad necesito mi celular.

-Pero Joe, es que al mío se le acabo la batería.

-Tefi, por favor.

-Por favor tú Joe. Te prometo, no, no, te juro que mañana te lo doy.

-¿Tienes mi chip?

-Lo puse en tu cartera.

-¿Mi cartera? ¿En qué momento...

-¡Aquí es! - Me interrumpió- Gracias precioso.

Me miraba de una manera tan extraña. Yo estaba sentado en el lugar del conductor y ella a mi lado, en el asentó del copiloto.

Se inclinó ligeramente hacía adelante dejando ver entre el gran escote de su vestido amarillo un sostén negro y... parte de sus pechos.

Intenté no mirar hacía, bueno, hacía sus pechos pero me resulto tan difícil... de igual manera solo lo intente una vez y si mis ojos no respondieron, no fue mi problema.

-Yo... yo...- Titubé

-Tu nada- Indicó

Paso sus 2 delgadas manos alrededor de mi cuello y pego sus rojos y carnosos labios a los míos.

Estoy casi seguro de que no era yo el que me auto-controlaba.

Sus labios se movían velozmente sobre los míos mientras su lengua se abría paso entre la mía.

Era un beso tan desesperado...

Tomó mi diestra y la colocó en su muslo izquierdo levantando así su vestido en gran proporción. Le estuvo insistiendo a mi diestra que acaricie toda su pierna hasta que lo logró. Solo así soltó mi mano y subió la suya hasta los primeros 5 botones de mi camisa, de los cuales desabrochó 3 puesto que 2  ya estaban abiertos desde que me coloqué mi camisa esa tarde.

Le dio un pequeño mordisco a mi labio inferior antes de alejarse completamente de mí.

Mi respiración estaba más que entrecortada y ni hablar de mi ritmo cardiaco en ese momento.

-Adiós guapo- Se despidió mientras de me observaba de pies a cabeza y mordía su labio inferior dándome un sentimiento indescriptible pero que... ¿Me provocó? Si, exacto, me provocó pero sin embargo logré controlarme y la dejé bajar del auto.

Abroché 2 de los 3 botones que ella desabrochó mientras la miraba entrar por la puerta de su casa.

Suspiré.

Si, si, al parecer estaba enamorado de ella...  Y quizá, de verdad yo era el que me auto- controlé durante ese beso.

Eché un último vistazo a la puerta que se acababa de cerrar detrás de ella.

Comencé a manejar velozmente hacía mi casa mientras estúpidamente pasaba una y otra vez mis dedos por mis labios, intentando así al menos, poder guardar ese momento en mi mente.

Si, si, estúpido acto como he dicho, pero, al menos se puede decir que soy un estúpido de amor, un enamorado en otras palabras... porque, los enamorados se comportan como estúpidos, ¿cierto?

La luz del semáforo volvió a ser verde antes de que arrancara nuevamente.

Sentí un par de gotas sobre mi izquierda que se recargaba apenas un poco por fuera del coche.

Llovía. Un milagro.

Escuché un ruido ensordecedor que me regresó a la realidad. Sí, me habían sonado un claxon.

-¿Qué te pasa estúp...- Me detuve.

Nicholas. Pude ver a Nicholas por mi espejo retrovisor izquierdo.

Lo vi hacerme deñas de que nos viéramos en un café que ambos veíamos como a cuadras.

Me estacioné al llegar y baje del auto.

No fui consciente del pésimo humor de mi hermano hasta que lo vi, bajar de su auto hablando por su celular pero con su mirada penetrando sobre mis ojos y sus rasgos faciales notablemente alterados. Rasgos de los cuales, el más destacado, eran sus labios fruncidos.

Me apresuré a entrar en el café. Al entrar me senté velozmente en una mesa para dos. Observé a Nicholas desde el gran ventanal con un paraguas negro en su diestra aún con su celular en su izquierda.

Leí sus labios en la última frase "No es nada, sabes que siempre podrás confiar en mí". Algo dijeron del otro lado de la línea que, a pesar de su mal humor -cosa que aún no entendía- logró robarle una sonrisa.

Dio un par de pasos y pronto se encontró en la entrada. Cerró su paraguas y un mesero lo recibió.

Rodó sus ojos hasta encontrar mi sitio de estancia.

Por un segundo nuestras miradas chocaron  y pude ser consciente del odio que le provocaba a mi propio hermano mirarme. Me sentí repentinamente mal.

Nicholas se sentó enfrente de mí mientras se retiraba su saco gris. La ropa que llevaba de bajo no era la que recordaba que tenía hace un rato cuando lo vi muy junto con Diana...

Seguramente tomo una ducha, si, seguramente eso.

No me dirigió la palabra hasta después de ordenar su café que, por cierto, pidió para llevar a diferencia mía.

-Eres tan... irresponsable-

Arrastró con ganas la última palabra.

-Nicholas, ¿Qué te pasa? ¿Por qué vienes a criticarme después de pararme a media calle? -

Intentaba sonar tranquilo. Un gran fracaso tomando en cuenta que yo, ya estaba fuera de mis casillas.

-Joseph- Pronunció con asco- ¿Dónde está Frankie ahora?

-¿Frankie?

Frankie, Frankie, Frankie.

-En la casa, supongo-

-¿Supones?

-Pues sí...

-¿Dónde estabas?

-Eres un chismoso Nicholas- lo acusé.

-Seguramente disfrutando de todo lo que suele dejar ver esa tal Stephanie.

-¿De qué hablas? - Pregunté indiferente.

-Lo tomaré como un sí.

-Oye animal- Dije ya demasiado enojado- yo no me meto en tus cosas.

-El animal es otro que olvida a su hermanito en Peter Piper Pizza y que provoca la angustia de su "Mejor amiga" -

Las últimas 2 palabras las mencionó creando las comillas con sus dedos.

Mejor amiga resonó en mi mente ¡Já! Mejor amiga burló mi menté una vez más.

¡Frankie! ¡A las 7 tenía que ir por Frankie! Recordé justamente al siguiente instante.

Miré el reloj, 8:13 pm.

-¡Dios! -rezongué- yo...

-¿Sabes qué? - Preguntó Nicholas tomando su café en la diestra- Aquí te dejo el dinero-.

Asentó 5 dólares en la mesa

-Yo me voy, no vaya a ser que la torpeza e IRRESPONSABILIDAD se me peguen- Exclamó al último.

Se puso de pie y comenzó a caminar.

Lo miraba callado, con toda la preocupación recorriendo mi sistema circulatorio.

-Por cierto- comentó sin regresar su mirada hacia mí- Tenías razón, Frankie ahora si está en la casa. -

Lo observe salir de la tienda y minutos más tarde arrancar el motor de su auto.

Mentí sucio, me sentí mal.

Pero no dejaría que nadie, absolutamente nadie lo notara.

También dejé asentados 5 dólares en la mesa y salí hacia el estacionamiento sin siquiera darle un sorbo a mi café. Un flashback abrumó mi mente.

-Así es Dianna, sé que es de mala educación no tocar antes de pasar, pero con Joseph son normas que no se tienen que seguir.- Venía explicándole mi madre a alguna persona, que yo no podía ver pues me encontraba acostado boca abajo. -¡Joseph!-Gritó mi Madre- ¡Ponte unos pantalones!

-Estoy en mi cuarto, no he roto ninguna regla. - Sonreí victorioso antes de colocarme de pie y dirigir mi mirada hacia donde suponía y se encontraba mi Madre; pero solo pude encontrarme con ella. Una chica  de tez pálida, cabellos color chocolate realmente lacios, unos ojos de un color similar a los de Nicholas, quizá un poco más claros y su mirada tímida. Podría jurar que esta chica es menor incluso que ¡Nicholas! ¿Por qué la comparo tanto con Nicholas? -¡Nicholas! - Exclamé al verlo entrar a mi habitación también, tenía una mirada desafiante.

-Así que amigo Joseph, ¿No rompiste una regla? -Cuestionó desafiante.

-Exactamente- Sonreí victorioso, mi madre y aquella chica misteriosa solo nos observaban.

-Si rompiste una Joseph- Reprochó sacando un pequeño libro de su bolsillo; mi reglamento. - Regla Número 3, inciso B, ‘El individuo puede andar en ropa interior en el interior de su cuarto siempre y cuando su puerta se encuentre cerrada y no se encuentre en la casa alguna persona más cuyo apellido NO sea Jonas'

-Gracias Nick- Agradeció mi Madre. Nicholas asintió con una inmensa sonrisa remarcada en su rostro y se retiro del lugar. - Ahora tú Joseph. - Me llamó. Por inda, volteé hacia ella. - Ella es la señorita Stevenson. - Esbozó colocando sus manos en los hombros de aquella chica y acercándola un poco por la fuerza ¡Vaya! Que tímida.

-Aja- Respondí secamente. - Y ¿A mí qué?

-Ella- Señaló mi madre en un tono molesto. - Será la persona que te corregirá durante los siguientes 5 meses.

-¿Qué? - Pregunté alertado y furioso. Mi madre me sonrió irónicamente, beso mi mejilla y se retiro velozmente.

-Mucho gusto Chico Jonas, Mi nombre es Dianna- Saludó aquella chica que ya estaba comenzando a darme mal aire. Extendió su diestra hacia mí a lo que yo reaccione alejándola con mi zurda.

Agité mi cabeza conmocionado por el recuerdo. Recordé mi primera impresión tímida. Recordé cuando verdaderamente la conocí y su amenaza. ¿Por qué eso había cambiado? Yo la odiaba.  Recordé como estúpidamente creí estar enamorado de ella. Recordé por segunda vez en ese día nuestro beso.

Entonces recordé los pechos de Stephanie.

Si, algo morboso y suspicaz pero ella era mi chica y yo le sacaría todo el jugo a ese gran melón.

-Stephanie, ¿Recuerdas la fiesta de la que te hable? - Atropellé todo lo que sigue para no dejarla contestar- Es hoy, en una hora. Te pasaré a buscar en 30 minutos, y sí, si es en la casa de Dru.

Colgué.

Ya en mi coche tomé mis ray-ban negros y me los coloqué. No dejaría que mi estúpido hermano me hiciera cambiar de opinión ni que me hiciera sentirme mal.

Tampoco dejaría que una demente chica que en algún momento en el que me dolía mi cabeza dije que era mi mejor amiga cambiara mi forma de ser, además, de cualquier modo ella parecía estar tan pero tan feliz al lado de mi hermano...

 

C o n t i n u a r á . . .

VAGAS Y TONTAS EXCUSAS.

TUUUVE PROBLEEMAS CON LA COMPUUTADORA, CON LA INSPIRAACION Y COON MÁS COOSAS POR LO K NO SUBI.

 PERO NO LAS OLVIDE!!! CLARO K ESCRIBIA AUN CON LA LAPT MUERTA! D: TENGO EL CAPITULO EN HOJAS, SON ALREDEDOR DE 7 HOJAS EN BLANCO TODAS LLENAS. MAÑANA SUBIRÉ!!!!!!

 LA NOVELA VIENE CON UNA TOTAL NUEVA INSPIRACION :3 MAÑANA K SUBA EL CAPITULO EXPLICARÉ EL PORQUE DE MI PROXIMA AUSENCIA DE 15 DIAS. APARTIR DE DICIEMBRE SERÁ MUY DIFICIL K HAYA UN DIA PARA USTEDES SIN NOVELA.

 

SIN MÁS POR EL MOMENTO, SU ESCRITORA.

 

 

Primera parte del Capítulo#16

 

Seeeh no esta compleeto pero sigo con mi proomesa de subir todo lo que tenga al día :)

 


Capítulo#16

-Confussed-

 

-¡Joseph! -

Exclamó Tefi mientras se ahoga entre carcajadas

-¿Qué? Es la verdad, ella camina como mono. -

Me refería a una chica que caminaba por la plaza con ropa, que sin ofender, parecía de prostituta, y que por la manera en la que miraba a todos parecía que quería que le besen los pies o que se arrodillen ante ella.

Volteé un momento para cerciorarme de que no nos estaba mirando esa chica, pero al voltear me di cuenta de que Tefi ya se encontraba mucho más cerca a mí. Mucho más. Tanto, que di un pequeño salto de impresión y tuve que alejarme rápidamente.

-Lo siento- Se disculpó ella- Es que las agujetas de mis converse se desabrocharon.

-No te preocupes- Respondí mucho más tranquilo. - ¿Te gustó patinar?

-Casi me caigo como 500 veces.

-Pero no te caíste ninguna vez.

-Porque tú me sostenías.

-Para eso son los amigos.

 

A ú n  H a y  M á s . . .

Capítulo#15

El viernes leí sus comentarios. Tenía el corazón en las manos literalmente, ¡Dios! Gracias por darme lectoras tan tiernas *.* & me disculpo profundamente por no subir hace más de 20 días. Si, podria culpar a tantas cosas... Pero no lo haré. Es mi culpa, solo mía. A partir de ahora, prometo subir aunke sea solo una nadita. Aunque sea solo eso. Vamos apenas por el capítulo 15 ¬¬ que caca. Este capítulo esta rarito, ya leerán. Joseph anda muy confundido, con su actitud bipolar que tanto detestamos todas ¬¬ Pero, saben que? Si no tuviera esa actitud bipolar el desgraciado no hubiera conocido a Dianna *.* & esta historia no existiria (: HAHAHA las quiero (LLL) Dioos, ¿Nicholas se queda´ra con ella?¨Es tan tierno *.*

 

 

Capítulo#15

-Confused-

 

 

 

Melanie:

Aún recuerdo el día de aquel beso con Joseph. Aún siento sus labios sobre los míos. Aún recuerdo que después de aquel beso, nos sonreímos y ambos nos sonrojamos. Aún recuerdo que quedamos solamente como amigos. Aún recuerdo aproximadamente una semana después del cumpleaños de Joseph, cuando conocí a su amiga Stephenie. Aún recuerdo el día en el que vi a los 2 muy juntitos, coqueteándose.Aún recuerdo la extraña sensacion que tuve en ese momento.

Nicholas me mira justo ahora, puedo sentir su sonrisa a pesar de que se encuentra al otro lado del jardín. Me siento realmente extraña, no sé cómo explicarlo.

Lamento no haber escrito desde hace 1 mes ya casi, bueno, estamos ahora en septiembre. Joseph ha mejorado en su gran mayoría, aunque a veces tiene sus momentos de loco psicópata.

He salido un par de veces con Nicholas, pero, como amigos. ¿Joseph? Comienzo a sospechar que Joseph gusta de Stephenie pero realmente no me importa, es su vida ¿No?

Nicholas me acaba de hacerme sonrojar. Gritó un "Te quiero" sin importarle quien pudiera escucharlo. ¿No es hermoso? Si me llegó a enamorar, seguramente será de Nicholas...

¡Broma! Es un gran amigo, y si, como ya te he dicho tengo mis momentos en los que me pierdo en su mirada, en su sonrisa, pero, solo amigos...

Nicholas se acerca, supongo que se dio cuenta de las lágrimas que amenazan con salir. Acabo de darme cuenta, al escribir esta carta, que con Joseph ya nada es igual. Y que tal vez, solo tal vez, aquel beso me gusto más de lo que pensé en ese momento.

Será mejor que me vaya, tengo que inventarle una escusa. Siento que la carta tenga muchos sentidos contradictorios, no me siento bien justo ahora.

Con amor, Dianna.

 

 

Apreté el botón de "enviar" justo a tiempo para que Nicholas no se diera cuenta de nada. Se sentó a lado mío en el césped y limpio la lágrima que ya me había vencido.

-Kevin tenía razón. -

Exclamó mientras posaba su vista en la fachada de su gran mansión.

-¿Por qué? - Pregunté contemplando sus tan desordenados risos producto de las carreras que tuvo que dar mientras jugaba con Elvis, su perro.

Sonrió y poso su vista en mi repentinamente. Eso me hizo estremecer por un segundo para el siguiente sentir un profundo cambio de temperatura en mis mejillas.

Le rogué a Dios que mis mejillas no estén tan rojas.

-Comienzo a depender de tus emociones- Explicó como si fuera algo normal.

Mi respiración se cortó por un largo momento.

¡Aire! Supuse que se quejaban mis pulmones antes de lograr respirar nuevamente.

-¿P... por qué dices eso? - Logré auricular.

-Verte llorar... mira lo que me hace-

Exclamó mientras colocaba su dedo índice bajo mi barbilla y obligándome a mirar sus ojos.

Y entonces vi lo que supuse que quería que mirara. Fui conmovida por un largo instante.

Él llora, ¿Solo por verme llorar? Preguntó una curiosa vocecita dentro de mí.

No respondió otra vocecita en mi interior, es por verla llorar a ella, aclaró.

Sin pensarlo ninguna vez más me tire a los brazos de Nicholas y un abrazo fue lo que se completo.

 

 

Mr Joseph.

 

-Seeh mamá yo voy por Frankie a las 7. -

Le gritaba a mi mamá mientras bajaba las escaleras rítmicamente con mis audífonos en posición y música rocanrolera a máximo volumen.

Ni siquiera me moleste en tener una respuesta, tome una chamarra antes de salir de la casa (porque esa tarde había estado haciendo un extraño y repentino frio) y corrí hacia mi auto.

Pero antes de subir, vi una escena que seguramente si pudiera elegir entre verla y no hubiera dicho "NO" sin pensarlo.

Dianna y Nicholas se estaban... se estaban... abrazando.

Estaban sentados casi en el final del gran y pastoso patio. Ella rodeaba la cintura de el con sus brazos mientras el pasaba por arriba sus brazos de igual forma abrazándola mientras le susurraba cosas al oído y, si mi vista no fallaba, lograba hacer que ella se ruborice. Hasta parecía, que por cada palabra que el decía, la temperatura de las mejillas de Di subían más y más. Más y más.

Un extraño sentimiento se desato en mi interior. Recordé lo que sucedió hace exactamente 29 días. Un beso, un beso con Dianna. Por suerte eso ya quedo atrás, ahora, comienzo a pensar que mi corazón va perteneciendo más y más a Stephenie.

Alguna fuerza extraña en mi interior me obligo a caminar por hurtadillas hasta una gran roca de adorno para escuchar lo que decían.

Debo estar loco, pensaba una y otra vez. Se supone que vería a Stephenie hace 10 minutos, también me quejaba.

Y aún así continué con mi misión.

-Te quiero-

Repentinamente exclamó Dianna.

Sentí como en mi pecho, se abría un espacio. Cómo si algo lo hubiera atravesado. Gemí, pero para mi suerte, fue un sonido sordo.

-Yo también te quiero Dianna. Últimamente has sido mi mejor amiga, ¿Lo sabías, cierto?

-Tú también te has convertido en mí mejor amigo-

Fue tan rápido y tan ruidoso el "trash" que sonó en mi corazón en ese momento.

Su mejor amigo.

Yo ocupaba ese puesto.

Yo era su mejor amigo.

Una furia me embargo de repente, fue tan fuerte, fue tan dura, corrí sin importarme hacer ruido hasta el auto y me subí en él. Giré la llave y aceleré. El sonido que rugio bajo mis pies fue muy estruendoso pero no me importó. En pocos minutos ya me había estacionado a dos cuadras de la casa de Stephenie. Quería liberar mi mente. Quería descubrir porque si solo era mi amiga me enojaba tanto lo que sucedía con ella. ¡Yo la odiaba!

Yo la odiaba. Repetí por enésima vez en mi interior.

Durante toda la caminata de camino a la casa de Stephenie no dej de pensar en aquel beso. Y de cómo me di cuenta que de verdad, yo quería besarla. De cómo me enojé por darle un cumplido y de que segundos después nos besamos. De cómo quedamos como amigos. De cómo cada vez nos alejamos más y más... Y de cómo, aún así, pensando y convenciéndome de que solo es mi amiga sus palabras y actos con mi HERMANO me siguen lastimando.

El otro día le pregunté a Nicholas si le gustaba. Se quedó callado. Creo que si le gusta.

Tragué saliva. Segundos después sentí un brutal golpe en mi cabeza. Me había golpeado con un poste de luz.

 

-¡Joe! -

Escuché que grito una voz bastante conocida sin embargo estaba un poco desorientado con los ojos cerrados y con mi diestra sobando mi frente. No reconocí la voz.

-¡Joe! ¿Estas, bien?

No reconocí la voz hasta que sentí una cálida y suave mano encima de la mía.

-¡Tefi! -

Si, era Stephenie.

Su mano era tan suave, tan tibia en todo momento, incluso en un día como hoy en el que la temperatura es de 17 grados por un milagro de la naturaleza. Incluso, y parecía que llovería. Lo que sería un segundo milagro, ya que, en LA nunca llueve. Abrí lentamente los ojos.

Llevaba puesto un vestido amarillo con adornos blancos. Llevaba su cabello suelto y más lacio de lo normal. Sus labios brillaban.

-¿Estas bien? -

Repitió.

-Sí, si- Contesté rápidamente.

Retire mi mano junto con la de ella de mi frente para disimular que ya no me ardía. Realmente me había dado fuerte.

-¡Que bien! -

Fue raro. En realidad esperaba que no me creyera. Estaba acostumbrado a que Dianna no me creyera.

-¿Nos vamos?

-Está bien. Solo voy por mi abrigo.

Sí, iríamos a patinar en hielo a una plaza cercana a su casa.

Recuerdo el día en el que la conocí, sus ojos color celeste brillaban con el resplandor de la luna aquella noche... no estoy seguro aún, pero creo que me gusta. Me gusta.

 

 

C o n t i n u a r á . . .

Capítulo#14

 

@'ODiE ODiE ODiE El CAPitUlO DDD: ESCRIBO HORRIBlE HORRIBlE DD:! NO ME SORPRENDERiA QUE lAS PERDiERA A tODAS u.u

YO lAS QUiERO DE CUAlQUiER MANERA

 

 

Capítulo#14

-Confused-

//Ella

Todo cambió de un momento a otro. Él, Joseph, estaba repentinamente enojado, cosa que no entendía puesto que momentos anteriores el me acababa de dar un cumplido, un cumplido que logró sonrojarme. Odio sonrójame por lo que no lo hago con mucha frecuencia, ¿Qué rayos tenía el? Sentí repentinamente un peso de menos sobre mi oreja. Segundos después escuché como mi arete se estrellaba con él suelo. Instantáneamente me incline para recogerlo, pero algo fue diferente.

Joseph hizo acto reflejo creo yo, y también se inclino. Nuestras manos se unieron por encima de aquella pieza de oro laminado. Sentí un escalofrió. Fue tan rápido, fue tan fuerte, fue tan maravilloso, pero, fue tan simple en comparación de los que siento cuando Nicholas me toca, cuando Nicholas me mira, cuando Nicholas me habla... Mi mirada se dirigió a sus ojos, tenía curiosidad acerca de lo que pasaba por sus pensamientos. El hizo lo mismo, era extraño, nadie retiraba su mano del lugar. Y entonces, me perdí.


¿Cómo pudo suceder? Hace apenas unos instantes me di cuenta de que por Joseph siento mucho menos que por Nicholas, ¿Qué sucedía? ¿Quién me controla? Me preguntaba una y otra vez mientras  sentía unos impulsos tan fuertes de acercarme a él... Ambos nos acercábamos, su mano encima de la mía me hacía sentir que todo estaba bien. Sus ojos reflejaban esa bondad infinita que sabía que existía en él, esa ternura que solo poseía él, estaba totalmente perdida, pero una vocecita me despertó en el último momento a milímetros de sus labios.

Bueno, en realidad no fue una vocecita, fue una imagen, una imagen. Suspiré y Joseph pareció reaccionar también. Alzó su mano de la mía y todo regreso a la normalidad.

La imagen que me había hecho reaccionar así fue Nicholas. Si, Nicholas. Quizá no debería de admitirlo aún, puesto que no estoy segura, pero creo que estoy enamorada, totalmente enamorada de Nicholas...

 

 

Durante el camino del restaurante hacia la gran casa Jonas fue demasiado silencioso. Nadie mencionaba nada, nadie mostraba una expresión alguna, yo solo sabía una cosa; quería ver a Nicholas ya abrazarlo, quería hablar con él para poder aclarar mi mente... ahora estaba segura de una cosa; estaba enamorada, aunque sea un poquito, pero lo estaba. Y la peor parte, es que ni siquiera estaba segura si era de Joseph o de Nicholas.

Tenía tantas cosas que pensar y tan poco tiempo. Mi celular interrumpió el silencio devastador que nos lastimaba a ambos, o quizá solo a mí y todo era mi imaginación.

 

 

-No sabía que te gustaba esa canción- Exclamó con un hilo de voz Joseph.

-Es un clásico, "Take on me" dé A-Ha -Respondí de igual manera.

La canción siguió sonando unos segundos más antes de que mi dedo índice se moviera y contestará la llamada.

 

 

-¿Hola? - Llamé.

-¡Dianna! - Esa voz, esa voz... Nicholas pensé.

-¡Nicholas! - Respondí claramente emocionada.

Escuché un resoplido por parte de Joseph, lo mire de reojo pero su expresión seguía completamente igual.

-Dianna, ¿Dónde estás?

-¿Por qué? - Pregunté.

-Llegué un poco más temprano de lo debido para las clases de guitarra y tu no estas.

-Aah- Suspiré- Estoy con mi súper amigo Joseph.

Sonreí mientras lo decía y le di un golpecito en el hombro a Joseph.

-Aah- Susurró él. - ¿Tardas mucho en llegar? No sé si has visto la hora.

-No en realidad no la he visto- Acepté- Y tampoco se decirte cuanto tardaré en llegar.

-Hummm... - Hizo una pausa- Ahora, son oficialmente las 12.00 am- Respondió luego de esperar como unos 30 segundos en hablar.

-Woh-

-Oye Dianna... mañana, bueno hoy, bueno, tu entiendes- Comenzó- Tengo que despertar a las 5.00 am y...

-Si ya se, ya se, le prometiste a Miley que irías a ayudarla para su prueba de sonido.

-Exacto... pero claro, si quieres, te espero, no tengo problemas con desvelarme.

-No, no te preocupes, descansa Nick.

-¿Segura?

-Si

-Gracias. Te quiero-

-También yo, adiós Nick.

 

 

-Hoy no tendré clases de guitarra- Exclamé en voz alta luego de colgar.

-¿Por qué? - Era estúpido que lo piense pero sentía como si de repente esa atmosfera de súper amistad que solíamos tener Joseph y yo en días pasados regresaba poco a poco.

-Nicholas tiene que dormir.

-¡Bebé! - Burló.

Justo en ese momento paramos en un semáforo.

-No le digas así- Contesté riendo y dándole un pequeño golpecito en su suave mejilla derecha.

-¿Por qué me pegas? - Respondió como un bebecito.

-¿Por qué no? - Pregunté riendo.

-Buen punto- Concedió riendo también.

Hubo un silencio repentino. Alcancé a ver como el semáforo regresaba a ese verde matizado tan brillante.

-¿A dónde vamos? - Pregunté al ver como Joseph se dirigía hacia una mini plaza.

-Al Starbucks de 24 horas de ahí- Respondió señalando un letrero de los miles que habían.

-Y eso...

-Yo te daré las clases de guitarra, claro... si quieres. -

Lo que más deseaba era que Joseph me diera aquellas clases pero... me daba vergüenza pedírselas a él, a pesar de ser mi mejor amigo.

-Claro que si- Afirmé.

 

 

-Haha- Reía mientras Joseph hacía caras graciosas porque no era capaz de tocar una nota.

-Vamos Bob, tu puedes.

-¿Bob? - Pregunté confundida.

-Así se llama mi guitarra- Afirmó mientras se reía.

Regrese a las carcajadas.

-No te rías- Quejó riéndose él.

-Bueno, bueno- Respondí con mi típica mueca de perrito regañado.

Tomé en mi diestra mi Java-Chip y comencé a beber.

-Adoro cuando te arrepientes- Exclamó.

El tiempo se detuvo por segunda vez en esa ocasión. Joseph se volteo repentinamente hacia a mí y eso provoco que a mis pulmones se les haga más difícil trabajar. Me quede congelada, mirándolo, mirando aquellos ojos que me hacían sentir tan completamente extraña... Cada vez él estaba más cerca.

Y entonces llego el momento en el que exploté. Me harté de todo. Me harte de no saber qué era lo que me sucedía con Joseph. Me harte de estar confundida con Nicholas. Me harte de que Matt sea aun un dolor de cabeza.

 

 

Coloqué en sus mejillas mis ambas manos y lo acerqué hacia a mí los centímetros que hacían falta.

Nuestros labios se unieron en un abrir y cerrar de ojos, claro que esta vez los ojos de ambos se mantuvieron cerrados.

El dirigía el beso, era casi seguro, pero lo hacía con tanta delicadeza, con tanta ternura, me hacia sentí un monstruo puesto que mi desesperación era mucho mayor que la de él. Comencé a acelerar mis movimientos intentando provocarlo, cosa que segundos después logré. Un extraño fuego inundo todo mi cuerpo, no sabía que era, sabía que me lastimaba, sabía que era desagradable y también sabía que lo amaba...

 

 

C o n t i u a r á . . .

Capítulo#13

Antes ke nada; miren este HE-RMO-SO comentarioo *.*

"De; Cecii(:
Sitio: www.in-love-with-nick-jonas.nireblog.com #6
18 de Septiembre de 2009 16:27

En primera:
AMO el título de la novela, es tan BELLO.
By the way.. I Love you *jealous*
haha
Peroo, no solo amo el título,
ADORO la novela, y tu manera de escribir
es Bellisima!
Muchas veces no se encuentran novelas que te transmiten "eso"
per creo que nada más y nada menos tú tienes el don.
Ahoraa, ¿y eso de los comentarios? ¬¬
Damn it! Comentar no es delitoo.
Como sea, YO me enargaré de que te lleguen nuevas y Fieles lectoras
Recomedaré tu nove en la mía, y ya la recomendé en mi twitter :P
La cosa es que, no te deprimaas..
además, tener un horario para subir no es buenaidea ._. lo he intentado
y digamos que no funcion, al menos no para mí :P
¿Ya dije que me encanta tu forma de escribir?
Declarate la CULPABLE de que me vaya a enamorar de Joe.
Mientras tanto, me gusta la idea de que este embiobada con Nick y abrazando su torso desnudo ._. hahaha, nadie olvia a su primer amor xP
Intentare pasarm aver que onda con tus MF's
Si tengo timee, ando atada a metroblog/nireblog en lo qu es Leer.
Ppero sin duda, entras a mi lista de FAVORITOS!
Casualmente mis favoritos siempretardan en sbir capítulos,
así que no te preocupes LOL
Mi nove está en el link, por si gustas pasarte.
Saludoo"

 

& Yo le respondo;

 

*.* Wooooooow *.* Gracias gracias gracias!! :D Sisisisisisisisi naadie sabe con kien se kedará 8-) al principio era seguro que Joseph pero ahora anda Nichoolas, & taal veez, solo taal vez, plaaaneó ke venga otro... ya verán :DD & Es un hoonor escribir novela para ustedes :D
& Ceci ¡Claaro Claaaro Claaro ke leere tu novela! :)

 

Graacias Ceeci *.* por chicaas como tú no pieerdo la espeeraanza : DD Cambiando de tema...

 

Goosh! *.* Adoré el capitulo mucho mucho mucho :3 ando raarita, pero eso les conviene a ustedes porke la inspiracion llega mejor : DD Trabajé, mucho en el capitulo, pero valió la pena. Ash Ash Joseph ¬¬ ¿Cómo que sensacion de hambre? Es amor amor amor *.* Maripositas en el estomaago... HAHA ya entendeerán despuees de leer :] Las dejo picadas xd se beesan¿ :O

 

 

Capítulo#13

-In Love-

 

 

 

 

 

-Adiós Nick- Besé su mejilla luego de que él me aviso que ya salía para su reunión con Elvis.

-Adiós Linda-

Esbozó con una de esas sonrisas que algún día de estos hará que mi corazón se detenga por más del tiempo permitido.

 

// Joseph

Caminaba cauteloso por el pasillo que colindaba hacía la salida principal. Durante estas horas había estado planeando como pedirle disculpas a mi mejor amiga Di. ¡Ni que decir! Solo podía agradecer que, al pasar 3 horas girando y girando en mi cama alguna idea haya salido a la luz. Creo que solo era necesaria una vuelta más para hacerme vomitar.

Me detuve esquizofrénicamente pero gracias a Dios sordamente al escuchar voces a la vuelta del pasillo.

-Regreso tarde. Creo que dejaremos para mañana las clases de guitarra. -

Esa era la voz de Nicholas, no había duda.

-Bien, mañana. -

Vagamente me preguntaba el porqué no me las había pedido a mí. No, no eran celos.

-Te quiero-

Susurró Nicholas.

-Y yo a ti-

No aguante más y sigilosamente me asomé por el pasillo. Nicholas depositó un beso en la frente de Dianna antes de salir por la puerta. Dianna agitaba su mano en señal de despedida.

De repente, cerró la puerta... y fue momento de actuar.

Llegué corriendo con ella y tome su diestra. Una serie de cómo revoloteos surgieron de mi estomago. Se sentían tan raros, era demasiado extraño. Seguramente tenía hambre. Si, hambre.

-¡Joseph! - Reía Dianna- ¿Qué haces? -

Preguntaba mientras yo la "Arrastraba maniáticamente hasta el coche" (en realidad ella caminaba por voluntad propia, dejándome solamente con el deseo de secuestrarla, cosa que ya no era porque ella se prestaba).

-Te secuestro.

-¿Enserio? - Preguntó aun riendo. - Y ¿A qué se debe este repentino secuestro?

Me detuve para abrir la puerta de atrás, nos dirigíamos al Garaje.

-Ya verás.

-Bien- Aceptó.

Ella intentó abrir el cajón de los discos repentinamente. La detuve inmediatamente.

-¿Qué pasa?

-Emmm- Dudé- Estas muy chica para apreciar lo que llevo ahí.

Carcajeó.

-¿Pornografía?

-No lo dudes- mentí entre risitas.

En realidad lo que llevaba ahí eran...

-¿Haz cantado alguna vez desde hace 3 semanas? - Preguntó mientras jugaba con las estaciones de radio.

Mi respiración se entrecorto por un instante.

-No- Respondí firme.

-Cálmate- Rió- Solo era una pregunta.

Sonreí y reí con ella.

-Llegamos- Avisé poco después.

-Llegamos-Afirmó ella.

Era un viejo restaurant de esta ciudad Los Ángeles. Me encantaba su comida, que estaba contenida de varias combinaciones y tipos. No entendía porque el restaurante no era famoso, quizá se debía a que era un poco fea su fachada y quizá también un poco indecente su mobiliario, pero ¿Qué importaba eso cuando comías como rey y al mejor precio? No es que el dinero importe mucho, puesto que gracias a Dios no me falta, pero mi mejor amiga Di prefiere comer en lugares sencillos, a pesar de que a ella tampoco le hace falta el valor monetario.

Entramos al restaurant y nos sentamos en la primera mesa para 2 que vimos; bien, esa es otra muestra de que no es lujoso. En cualquier otro restaurante tienes que enfrentarte a la chica o chico que está obligado a estar en la entrada llevándote a tu mesa.

-Y bien- Comenzó a penas terminaron de pedir nuestra orden- ¿Para qué me trajiste acá? -

Sentí como si toda la atmosfera de la Cabaña- porque realmente eso parecía el restaurante- se tensaba. Estaba nervioso, ¿Nervioso? ¿Yo? ¿Desde cuándo sucede esto?

-Para... Para...- Titubeé.

No sé si fue azar del destino pero en ese momento la encandilada vela que iluminaba la mesa se apagó.

-Para...- Me alentó.

-P... para pedirte disculpas.

-¿Disculpas?

-¡O vaya! Dianna no seas demasiado buena conmigo ¡Necesito que me jales las orejas! Que me digas que estas molesta por abandonarte ¡Que me digas lo que me merezco! -

Me miró sin entender, eso lo podía notar en su mirada. Elevo ambas manos al unisonó y las colocó velozmente sobre mis orejas. ¿Qué hace? Pensé durante un momento para segundos después sentir un pequeño dolor responsable de su acción.

-Era literalmente. - Quejé.

-No lo mencionaste- Sonrió y regreso a su posición normal.

Me arrepentí de escoger esta mesa al instante, estábamos tan pegados, la mesa era tan pequeña, digo, si sus manos llegaron hasta mis orejas...

-Y bien...- Comencé de nuevo- ¿Me perdonarás?

-No hay nada que perdonar- Me aseguró sonriendo.

-Si, si lo hay- Contradije.

-No.

-¡Oh vamos Dianna! Trátame mal, dime que me odias, al menos solo dime que me disculpas aunque tu punto de vista no cambie.

"¡Por favor! ¿No ves que por dentro me destruyo? Tu simple "No hay nada que perdonar" me destruye más y más. -Hice una pausa-Más y más.

-Oh-Pronunció- Joseph, yo quería que salieras, no es tu culpa. Pero si tanto quieres que te perdone, todo está bien, te perdono.-

Me puse de pie y la tomé de la diestra. La levanté. Le sonreí coquetamente (de broma, sabía que eso a ella le molestaba) y la abracé.

-Eres un idiota- Me dijo correspondiendo mi abrazo.

-Pero no cualquiera, si no EL idiota- Concedí logrando mi objetivo; hacerla reír.

Cuando regresamos a nuestras posiciones habituales reaccioné. Alguien debía de encender aquella vela. Saqué un encendedor y velozmente hice que funcionara para regresar aquella peculiar luz a la mesa. La miré a ver y note que su expresión se había alterado. Ahora era rigida, y pequeñas arrugas adornaban su frente. Le sonreí.

-No, no fumo. - Comenté.

-Ufff- Susurró.

Una conversación normal apareció mientras ambos cenábamos.

-Me alegro que me hayas traído aquí, Chico Jonas.

-¿Por qué Señorita Stevenson? - Pregunté.

-Porque aquí realmente no me importa cómo me hayas traído vestida.

-Esta hermosa así, Dianna- Cumplí.

Sus mejillas tomaron ese color rosado tan hermoso, que realmente resaltaba en su pálida piel.  Y es que era simplemente verdad, esos jeans azules que usaba en ese momento le quedaban de maravilla unidos con esa blusa blanca. Era muy casual su ropa, eso era verdad, ya sabes, todo se notaba en sus "típicos tenis de adolescente" creo que ahora son los Converse. Sus cabellos color chocolate iban adornados con un gran lazo blanco, que realmente la hacía lucir aun más bonita. Sus ojos... ¡Alto! ¿Qué acabo de hacer? Yo no doy cumplidos ¡No, no, no!

Me mordí la lengua con fuerzas. Me sorprendió no sentir el sabor de la sangre.

-¿Sucede algo? - Preguntó.

-No, nada- Respondí seco.

-Bien. - Titubeó.

-¿Nos vamos? -Pregunté irritado.

-¿Y la cuenta?

-Ya me conocen- Reproché- Diré que mañana vengo a pagar.

-Está bien- Concedió-Vámonos. -

Me sonrió y yo solo desvié la mirada. Repentinamente estaba enojado. ¿Qué tenía ella? ¿Por qué le había dado un cumplido? Si, es mi mejor amiga pero... Yo hace tiempo que no daba cumplidos ¡Si acaso a mi novia! Pero a ¿Ella?

Justo en el momento en el que nos pusimos de pie, pude ver, en cámara lenta como uno de sus aretes resbalaba y caía al suelo.

De pronto, fue como si el tiempo se haya detenido. Ambos nos inclinamos por un juego del destino. La miré a los ojos y ella hizo lo mismo. La sensación de hambre regreso repentinamente, ella estaba tan cerca... Mi mente hizo corto circuito de un momento a otro, fue tan estruendoso... Intenté alejarme, pero mi cuerpo no reaccionaba. Mi mirada cambió de sitio, ahora miraba sus labios de un color carmesí, tan delgados y perfectos... Buscaba y rebuscaba los controles de mis sentidos, intentar alejarme, intentar simplemente desviar mi mirada. Y entonces comprendí. Nadie más controlaba mis sentidos, era yo mismo, yo era el que quería eso. Yo era el que degustaba total y completamente de ella...

 

C o n t i n u a r á . . .

 

 

@'Seventeen Nicholaas :3

 

Se ke ya paaso eel cumple de este hermoso *.* pero aame la pik & keria mostrarselaas : DD

Page: 12 3

.#Novel name

¿Te agrado el titúlo de la Novela?

Custom Reply

Si pudieras elegir...

¿Con quién te gustaria que se quede Dianna?

Custom Reply

#Impoortante!

¿Tee guuusta el teema de la historia?

Custom Reply

.#Keevin

.#Keevin

@Jooseph

@Jooseph

~Nicholas!

~Nicholas!