Capítulo#14
@'ODiE ODiE ODiE El CAPitUlO DDD: ESCRIBO HORRIBlE HORRIBlE DD:! NO ME SORPRENDERiA QUE lAS PERDiERA A tODAS u.u
YO lAS QUiERO DE CUAlQUiER MANERA♥
Capítulo#14
-Confused-
//Ella
Todo cambió de un momento a otro. Él, Joseph, estaba repentinamente enojado, cosa que no entendía puesto que momentos anteriores el me acababa de dar un cumplido, un cumplido que logró sonrojarme. Odio sonrójame por lo que no lo hago con mucha frecuencia, ¿Qué rayos tenía el? Sentí repentinamente un peso de menos sobre mi oreja. Segundos después escuché como mi arete se estrellaba con él suelo. Instantáneamente me incline para recogerlo, pero algo fue diferente.
Joseph hizo acto reflejo creo yo, y también se inclino. Nuestras manos se unieron por encima de aquella pieza de oro laminado. Sentí un escalofrió. Fue tan rápido, fue tan fuerte, fue tan maravilloso, pero, fue tan simple en comparación de los que siento cuando Nicholas me toca, cuando Nicholas me mira, cuando Nicholas me habla... Mi mirada se dirigió a sus ojos, tenía curiosidad acerca de lo que pasaba por sus pensamientos. El hizo lo mismo, era extraño, nadie retiraba su mano del lugar. Y entonces, me perdí.
¿Cómo pudo suceder? Hace apenas unos instantes me di cuenta de que por Joseph siento mucho menos que por Nicholas, ¿Qué sucedía? ¿Quién me controla? Me preguntaba una y otra vez mientras sentía unos impulsos tan fuertes de acercarme a él... Ambos nos acercábamos, su mano encima de la mía me hacía sentir que todo estaba bien. Sus ojos reflejaban esa bondad infinita que sabía que existía en él, esa ternura que solo poseía él, estaba totalmente perdida, pero una vocecita me despertó en el último momento a milímetros de sus labios.
Bueno, en realidad no fue una vocecita, fue una imagen, una imagen. Suspiré y Joseph pareció reaccionar también. Alzó su mano de la mía y todo regreso a la normalidad.
La imagen que me había hecho reaccionar así fue Nicholas. Si, Nicholas. Quizá no debería de admitirlo aún, puesto que no estoy segura, pero creo que estoy enamorada, totalmente enamorada de Nicholas...
Durante el camino del restaurante hacia la gran casa Jonas fue demasiado silencioso. Nadie mencionaba nada, nadie mostraba una expresión alguna, yo solo sabía una cosa; quería ver a Nicholas ya abrazarlo, quería hablar con él para poder aclarar mi mente... ahora estaba segura de una cosa; estaba enamorada, aunque sea un poquito, pero lo estaba. Y la peor parte, es que ni siquiera estaba segura si era de Joseph o de Nicholas.
Tenía tantas cosas que pensar y tan poco tiempo. Mi celular interrumpió el silencio devastador que nos lastimaba a ambos, o quizá solo a mí y todo era mi imaginación.
-No sabía que te gustaba esa canción- Exclamó con un hilo de voz Joseph.
-Es un clásico, "Take on me" dé A-Ha -Respondí de igual manera.
La canción siguió sonando unos segundos más antes de que mi dedo índice se moviera y contestará la llamada.
-¿Hola? - Llamé.
-¡Dianna! - Esa voz, esa voz... Nicholas pensé.
-¡Nicholas! - Respondí claramente emocionada.
Escuché un resoplido por parte de Joseph, lo mire de reojo pero su expresión seguía completamente igual.
-Dianna, ¿Dónde estás?
-¿Por qué? - Pregunté.
-Llegué un poco más temprano de lo debido para las clases de guitarra y tu no estas.
-Aah- Suspiré- Estoy con mi súper amigo Joseph.
Sonreí mientras lo decía y le di un golpecito en el hombro a Joseph.
-Aah- Susurró él. - ¿Tardas mucho en llegar? No sé si has visto la hora.
-No en realidad no la he visto- Acepté- Y tampoco se decirte cuanto tardaré en llegar.
-Hummm... - Hizo una pausa- Ahora, son oficialmente las 12.00 am- Respondió luego de esperar como unos 30 segundos en hablar.
-Woh-
-Oye Dianna... mañana, bueno hoy, bueno, tu entiendes- Comenzó- Tengo que despertar a las 5.00 am y...
-Si ya se, ya se, le prometiste a Miley que irías a ayudarla para su prueba de sonido.
-Exacto... pero claro, si quieres, te espero, no tengo problemas con desvelarme.
-No, no te preocupes, descansa Nick.
-¿Segura?
-Si
-Gracias. Te quiero-
-También yo, adiós Nick.
-Hoy no tendré clases de guitarra- Exclamé en voz alta luego de colgar.
-¿Por qué? - Era estúpido que lo piense pero sentía como si de repente esa atmosfera de súper amistad que solíamos tener Joseph y yo en días pasados regresaba poco a poco.
-Nicholas tiene que dormir.
-¡Bebé! - Burló.
Justo en ese momento paramos en un semáforo.
-No le digas así- Contesté riendo y dándole un pequeño golpecito en su suave mejilla derecha.
-¿Por qué me pegas? - Respondió como un bebecito.
-¿Por qué no? - Pregunté riendo.
-Buen punto- Concedió riendo también.
Hubo un silencio repentino. Alcancé a ver como el semáforo regresaba a ese verde matizado tan brillante.
-¿A dónde vamos? - Pregunté al ver como Joseph se dirigía hacia una mini plaza.
-Al Starbucks de 24 horas de ahí- Respondió señalando un letrero de los miles que habían.
-Y eso...
-Yo te daré las clases de guitarra, claro... si quieres. -
Lo que más deseaba era que Joseph me diera aquellas clases pero... me daba vergüenza pedírselas a él, a pesar de ser mi mejor amigo.
-Claro que si- Afirmé.
-Haha- Reía mientras Joseph hacía caras graciosas porque no era capaz de tocar una nota.
-Vamos Bob, tu puedes.
-¿Bob? - Pregunté confundida.
-Así se llama mi guitarra- Afirmó mientras se reía.
Regrese a las carcajadas.
-No te rías- Quejó riéndose él.
-Bueno, bueno- Respondí con mi típica mueca de perrito regañado.
Tomé en mi diestra mi Java-Chip y comencé a beber.
-Adoro cuando te arrepientes- Exclamó.
El tiempo se detuvo por segunda vez en esa ocasión. Joseph se volteo repentinamente hacia a mí y eso provoco que a mis pulmones se les haga más difícil trabajar. Me quede congelada, mirándolo, mirando aquellos ojos que me hacían sentir tan completamente extraña... Cada vez él estaba más cerca.
Y entonces llego el momento en el que exploté. Me harté de todo. Me harte de no saber qué era lo que me sucedía con Joseph. Me harte de estar confundida con Nicholas. Me harte de que Matt sea aun un dolor de cabeza.
Coloqué en sus mejillas mis ambas manos y lo acerqué hacia a mí los centímetros que hacían falta.
Nuestros labios se unieron en un abrir y cerrar de ojos, claro que esta vez los ojos de ambos se mantuvieron cerrados.
El dirigía el beso, era casi seguro, pero lo hacía con tanta delicadeza, con tanta ternura, me hacia sentí un monstruo puesto que mi desesperación era mucho mayor que la de él. Comencé a acelerar mis movimientos intentando provocarlo, cosa que segundos después logré. Un extraño fuego inundo todo mi cuerpo, no sabía que era, sabía que me lastimaba, sabía que era desagradable y también sabía que lo amaba...
C o n t i u a r á . . .



